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Sureテアos, los otros pandilleros

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Lo habitual, cuando se habla de pandillas -o maras- en El Salvador, es que la enumeraciテウn pase exclusivamente por la Mara Salvatrucha 13 y el Barrio 18. Sin embargo, estテ。n lejos de ser las テコnicas. El antropテウlogo salvadoreテアo Juan Josテゥ Martテュnez comparte en la segundaツediciテウn digital de la Revista Factumツuna amplia investigaciテウn, elaborada a lo largo de muchos meses, sobre los otros pandilleros que tambiテゥn han llegado deportados desde los Estados Unidos: los sureテアos. El investigador, que logra adentrarse al mundo sureテアo, que va mテ。s allテ。 de lo que recuperan los medios en las notas diarias, cuenta losツorテュgenes y el desarrollo de estos otros pandilleros en El Salvador. Historias de tiroteos, de narcomenudeo (con menciテウn principal a la aテコn recordada “Tormenta Tテウxica”), de marginaciテウn, de venganzas, de violencia. De los sureテアos.ツ

Casper

Jueves 17 de enero de 2013.ツ 3:00 de la madrugada. Un hombre grande sale de un modesto casino en Ciudad Merliot despuテゥs de una noche de apuestas y farra. Una mujer camina a su lado y se dirigen a un Volvo blanco estacionado en el parqueo del casino. Una vez adentro del vehテュculo tres hombres se acercan y sacan sus armas: una carabina 30-30 y dos pistolas. Y le disparan. Le buscan la cabeza con los tiros pero el hombre grande se menea dentro del carro. テ瑛 tambiテゥn estテ。 armado y los sicarios lo saben, asテュ que toman sus precauciones y tratan de no acercarse demasiado. El hombre grande aprovecha el remanso de plomo y acelera. Logra escapar llevテ。ndose algunos tiros dentro del cuerpo. Sangra muchoツ y cuando se han alejado lo suficiente, su acompaテアante toma el volante del Volvo y acelera lo mテ。s que puede rumbo al hospital San Rafael, en Santa Tecla. Una vez ahテュ hace sonar la bocina y grita pidiendo ayuda, los vigilantes se apresuran a sacar el cuerpo sangrante del hombre grande para meterlo en emergencias y todos se pierden hospital adentro. Sin embargo, los que le dispararon a este hombre le temen y les aterra la posibilidad de que quede con vida. Asテュ que luego de un momento de duda, los tres sicarios deciden seguir el Volvo, se estacionan frente al hospital y se disponen a terminar lo que empezaron. Sin bajarse del vehテュculo le descargan lo que les quedテウ en la carabina y las pistolas, y luego huyeron sin saber el destino de su vテュctima. Los hombres con miedo cometen errores y estos habテュan cometido varios en una misma noche. La policテュa los capturテウ a los tres sin mucha dificultad en el redondel del Salvador del Mundo, a diez minutos del hospital donde el hombre grande era tratado.

Cuando la policテュa hizo las primeras indagaciones, luego de bajarlos a empellones del enorme pick up blanco en el que viajaban, se dieron cuenta de que los tres hombres habテュan sido deportados del sur de California hacテュa poco tiempo, y que aquel hombre grande al que ellos habテュan tratado con tanto esmeroツ de matar era Javier Osirisツ Resテゥndez, mejor conocido en las calles como Casper, vomitado en los noventasツ del furioso Sur californiano. Todos eran hijos del Sur, todos eran pandilleros sureテアos.

Sur

El estado de California, en Estados Unidos, ha sido por dテゥcadas receptor de muchos desplazamientos migratorios, ha sido una especie de gran imテ。n que atrae hacia sテュ a obreros ferroviarios y trabajadores calificados. Otras veces ha sido mテ。s bien un foco luminoso que llama con resplandores prometedores a aventureros y oportunistas. Para las primeras dテゥcadas del siglo XX, California estrenaba su calidad de drenaje,ツ chupando lo que el sociテウlogo polaco Zygmunt Bauman denomina 窶 desechos humanos窶. Aquello que sobra en otros paテュses.

Y asテュ como los italianos y los irlandテゥs llenaron los puertos de New York, en el siglo XIX, a los mexicanos les correspondiテウ llenar California en el siguiente siglo. ツEstas 窶徙las窶 desordenadas de migrantes, unidas a una extensa gama de factores que pasan por procesos de marginaciテウn y exclusiテウn, ademテ。s de aspectos culturales e identitarios, contribuyeron a la formaciテウn de numerosas pandillas o bandas de jテウvenes a lo largo y ancho del estado. Solamente en Los テ]geles se estima, en la actualidad, ツque hay mテ。s de 400 pandillas operando, llegando a considerarse una especie de meca de las pandillas en los Estados Unidos.

El ツestado de California bien podrテュa definirse como un espacio caテウticamente ordenado. Cientos de pandillas peleando entre sテュ por el control del territorio, la venta de droga o la mera obtenciテウn de estatus. Es un territorio cruzado por varias lテュneas invisibles, las cuales aglutinan a hombres jテウvenes en grupos y luego desaparecen para hacerlos chocar, unirse y volver a chocar.ツ La primera gran divisiテウn en este espacio se trata de la cuestiテウn テゥtnica. Las pandillas de afroamericanos se enfrentan a muerte contra las pandillas de anglos y neonazis -jテウvenes blancos de los estratos bajos que usualmente hacen girar su identidad en torno a las motocicletas-, contra los hispanos y contra las pandillas de asiテ。ticos. ツEl segundo nivel ocurre, mテ。s bien, en el seno de cada una de estas divisiones. Los hispanosツ se dividen en dos grupos: Sureテアos, que son todas aquellas pandillas que habitan el sur californiano: hablamos de cientos de pandillas en este lado del estado, la gran mayorテュa de estos pandilleros son descendientes de mexicanos, que luchan a muerte contra sus parientes del norte del estado; y Norteテアos, precisamente los parientes del norte del estado. Ambas confederaciones de pandillas se han declarado la guerra desde mediados de los setentas por eventos que ocurrieron mucho antes de que la mayorテュa actual deツツsoldados pandilleros naciera.

La Eme

En la dテゥcada de los cincuentas entrテウ a la Deuel Vocational Institut, una penitenciarテュa para menores en el condado de San Joaquテュn, un muchacho mexicano llamado Luis Flores, conocido como el Huero Buff. Era miembro de una pandilla del sur de California llamada ツHawaian Garden, perteneciente a un proyecto habitacional con el mismo nombre. Este tipo de pandillas era comテコn en los barrios pobres de la regiテウn. Los nombres de estos grupos no eran un derroche de creatividad y las pandillas generalmente lucテュan el nombre del barrio o proyecto habitacional que los contenテュa y al que 窶徘rotegテュan窶. De esa forma si la pandilla era creada en la calle 12, en la zona de Pomona, pues el grupo se llamarテュa los “Pomona12 street”; la pandilla del proyecto Maravilla eran 窶廰os Maravilla窶, ツy de esta forma se llenaban los barrios mexicanos de muchachos con ropas holgadas y cuchillas en los ruedos. Sin embargo, se limitaban a pelear contra el barrio mテ。s cercano, a hacer pequeテアos robos de poca envergadura y 窶彡uidar el barrio窶, lo cual era un actividad bastante amplia por esos aテアos. Pasaba desde fumar hierba en las esquinas hasta enfrascarse en formidables peleas con la pandilla del barrio vecino.

Atrテ。s: Luis "Huero Buff" Flores, Michael Mulhern, Abraham "Abie" Hernandez, Joe "Red" Morgan.  Adelante: Tuffy, Jesse "Chenero" Gordon, Ben "Topo" Peters, Rudy "Chy" Cadena. Los fundadores de la EME.

Atrテ。s: Luis “Huero Buff” Flores, Michael Mulhern, Abraham “Abie” Hernandez, Joe “Red” Morgan.ツAdelante: Tuffy, Jesse “Chenero” Gordon, Ben “Topo” Peters, Rudy “Chy” Cadena. Los fundadores de la EME.

Huero Buff se juntテウ con otros muchachos de raigambre mexicano con la finalidad fundamental de defenderse. Esta finalidad fue mutando y la uniテウn les dio poder y fuerza. El grupo comenzテウ a crecer y engordar con jテウvenes pandilleros de los barrios de mexicanos y para 1960 ya eran un grupo considerado como peligroso dentro de la Deuel Vocational Institut de San Joaquテュn.ツ Fue en este aテアo en que los administradores del sistema penitenciario californiano cometieron su primer error. Decidieron trasladar a algunos miembros de este nuevo grupo a penales para adultos. La medida probablemente tenテュa por objeto anularlos al ponerlos en contacto con reclusos mayores y de mテ。s trayectoria. Fue como una gripe en una estaciテウn de metro. Una de tantas leyendas pandilleras cuenta que un miembro del grupo del Huero Buff le abriテウ la garganta con un cuchillo a un recluso negro que tratテウ de abusar de テゥl, dicen que lo hizテウ ツfrente a todo el mundo en el patio de una prisiテウn. Los enfrentamientos con otros grupos, generalmente conformados por afroamericanos, se multiplicaron asテュ como los miembros del nuevo grupo. Las autoridades trataron de dispersarlos moviテゥndolos a distintos penales, pero donde llegaban se multiplicaban, se reproducテュan. En este ir y venir por el sistema carcelario de California el nuevo grupo de chicanos tambiテゥn hizoツ amigos.

En las celdas de aislamiento en donde frecuentemente pasaban dテュas, los miembros del grupo de Huero Buff conocieron a un reconocido mafioso de ascendencia croata, pero criado en los barrios hispanos del este de Los テ]geles, conocido como Joe 窶 Pigleg窶 Morgan.ツ Esteツ hombre les hizo incursionar en el negocio de la heroテュna, asテュ como otros contactos claves para pasar al siguiente nivel. Sin embargo, quizテ。 el aporte mテ。s importante al grupo fue una idea: si lo italianos podテュan tener la Mafia Italiana, ツツソpor quテゥ los mexicanos no podテュan hacer los mismo? De esta forma naciテウ la Mexican Mafia o como le llamaban cariテアosamente sus miembros: la Eme.

Para finales de los sesentas, el grupo ya estaba en casi todos los penales del estado. Todos los pandilleros de origen mexicano que llegaran a prisiテウn, desde algテコn barrio del sur de California, se reportaban inmediatamente con los miembros de la Eme. No importaba de que pandilla fueran, una vez dentro, solo serテュan ツsureテアos. Los unテュa la raza.ツ No importaba que dos pandillas de hispanos estuvieran peleadas a muerte en la calle, en la prisiテウn debテュanツ olvidarlo y vestirse con la identidad sureテアa.ツ La Eme pasテウ a ser una especie de ente controlador de la vida de los sureテアos en prisiテウn y como sテュmbolo de dominio apellidaron a todas y cada una de las pandillas hispanas del sur de California con el nテコmero 13, ya que usando un juego sencillo de sustituciテウn la letra 窶彳me窶, en el abecedario espaテアol, es la nテコmero trece.ツ De esta forma marcaronツ su dominio. Las viejas pandillas de mexicanos comenzaron a usar el apellido y los muros y paredes de los barrios pronto fueron llenテ。ndose de treces y ツde la palabra 窶徭ureテアos窶.

Esta aparente unificaciテウn no debe confundirse con paz. Las pandillas sureテアas mantienen una red de conflictos y alianzas entre ellas muy complejas. Barrios contra barrios se asesinan todos los dテュas. ツSin embargo, dos pandilleros de pandillas rivales, enemigos a muerte en las calles, podrテ。n dormir litera con litera en las prisiones de California. Acテ。 no hay espacios para las disputas entre sureテアos. Las pandillas de afroamericanos son fuertes y las reyertas son pan de todos los dテュas. El antropテウlogo Abner Cohen explicaba este tipo de dinテ。micas identitarias usando la siguiente frase: 窶忱o contra mi hermano; mi hermano y yo contra mi primo; mi primo, mi hermano y yo contra el extraテアo窶.ツ La identidad mutante de los sureテアos parece haber dado resultado y, segテコn la Rocky Mountain Information Network, la Eme y sus soldados de a pie, que son los sureテアos, son hoy por hoy una de las organizaciones criminales mテ。s peligrosas de los Estados Unidos.

Las guerras del Casper

Domingo 22 de marzo de 2002.ツ En un una casa situada en la playa Amatecampo, en el litoral salvadoreテアo, unos 70 jテウvenes bailan al compテ。s de la mテコsica tecno.ツ El terreno es grande y la gente se distribuye. Todo mundo bebe y fuma hierba. Hay algunos extranjeros pertenecientes a la cooperaciテウn internacional, algunos lugareテアos, surfistas y algunaツoveja negra de apellido rimbombante. Esta fiesta se llama “Tormenta Tテウxica窶, y es organizada por un grupo de narcotraficantes al menudeo. El plus serテ。n, precisamente, las nuevas pastillas ilegales que se venderテュan en la fiesta. Tambiテゥn se hablaba de un pastel confeccionado con drogas importadas cuyas piezas costarテュan unos buenos dテウlares. ツPara darle un toque mテ。s dramテ。tico yツ dotar aquella farra de un poco de clandestinidad, un hombre se paseaba con una ametralladora Uzi por toda la fiesta, dejando bien claro quiテゥnes mandaban. Ese hombre era Casper. テ瑛, junto con otro sureテアo conocido como D-Man (Cristian Menjテュvar Hテゥrcules), habテュan organizado aquello. Justo cuando el pastel empezテウ a ser cortado y las drogas empezaron a venderse y circular por todo aquel terreno, los policテュas infiltrados sacaron sus pistolas y neutralizaron a los dos sureテアos. El lugar se llenテウ de policテュas y los dos hombres fueron arrestados junto con 13 muchachos salvadoreテアos que lloriqueabanツ y llamaban a sus padres. Casper y D-Man fueron condenados y un juez los mando a la cテ。rcel 5 aテアos por trテ。fico de drogas ilegales. Pudo haber sido mテ。s, pero el pastel en realidad estaba lleno de antigripalesツ y otros medicamentos que se pueden adquirir en cualquier farmacia.

Al salir de la prisiテウn, Casper trajテウ consigo nuevos contactos. Comenzテウ a incursionar en el negocio de la venta de drogas a una escala baja, pero suficiente para trasladarse a una casa de dos plantas en uno de los barrios exclusivos de San Salvador, tener cテ。maras de seguridad, un carro europeo del aテアo y dinero extra para divertirse con jovencitas de clase media y exalumnas de colegios catテウlicos. Beneficios que jamテ。s habrテュa tenido siendo un deportado mテ。s. Casper se hizo rodear de otros sureテアos que llegaron igual que テゥl, buscando un respiro, un espacio de algo que recordara su cuasi natal California.

Casper vino deportado a mediados de los noventas. Cuando El Salvador aテコn se levantaba de la devastaciテウn de la guerra. Es miembro de una de las pandillas mテ。s viejas y de mテ。s abolengo de todo el sur californiano: “La Barrio 36”. Casper era respetado entre los sureテアos. No solo es uno de los primeros hombres que se bajaron esposados y desorientados de los aviones de deportados en el aeropuerto de Comalapa, sino que se volviテウ un referente para ese goteo incesante de hombres provenientes de California. Sobran las historias de sureテアos que cuentan cテウmo fueron ayudados por Casper cuando bajaron. A algunos les consiguiテウ trabajo en los call center que necesitaban urgentemente angloparlantes, sin importar cテウmo lucieran o quテゥ antecedentes traテュan desde el norte. A otros les ayudテウ a levantar un pequeテアo negocio de venta de metanfetaminas, a otros le brindテウ protecciテウn, a otros los esperテウ en el aeropuerto con una Pilsener.

“Yo estaba solo. Medio perdido andaba, no llevaba mucho de haber bajado de Califas ( California) y me encontrテゥ al hommie Casper. Estaba con otros locos sureテアos en el parque Cuscatlテ。n. Puta, yo los vi y los reconocテュ por la ropa, unos overoles dikies y Ben Davis que aquテュ no habテュa, y me les acerquテゥ. ‘I’m gテシero from Pomona 12 street. I’m foking alone, hommie, I’m focking perdido’, ツles dije y el Casper me alivianテウ. Me dejテウ quedarme con ellos y me dio sopa. Tenテュan un lugar sobre los Hテゥroes que se llamaba Templo Maya, los hommies. Despuテゥs me quedテゥ yo colaborando con eso, ayudando a otros hommies”, cuenta nostテ。lgico uno de los sureテアos mテ。s viejos de San Salvador, sentado en una banca del parque Cuscatlテ。n.

Pero no todos cuentan historias buenas sobre Casper. Una mujer ツcuenta cテウmo Casper asesinテウ frente a ella a dos vendedores de droga que interferテュan con sus negocios. Cuenta que luego la visitテウ para preguntarle si recordaba algo de esa noche. Cuenta que ella decidiテウ no recordar. Otra persona cuenta cテウmo Casper le amenazテウ con matarlo si no dejaba trabajar a una de sus novias en su negocio. Otros aseguran haber sido golpeados hasta la inconsciencia ツpor orden suya o por el mismo Casper, y algunos nada mテ。s deciden que no es buena idea contar anテゥcdotas malas sobre Casper.

Entre los sureテアos tambiテゥn hay conflictos. Las balas de carabina que lleva Casper en el cuerpo lo confirman. Siempre los ha habido, incluso en California. Sin embargo, allテ。 no solo hay un Estado mテ。s fuerte que persigue cada crimen con determinaciテウn con una serie de recursos de alta tecnologテュa, sino que ademテ。s, y por sobre lo anterior, existe la Eme, la Mafia Mexicana. Este grupo si bien no ha prohibido la violencia entre pandillas sureテアas 窶都erテュa imposible窶, la ha normado, la ha domesticado.ツ Los tiroteos desde los autos estテ。n prohibidos. Matar mujeres o niテアos estテ。 prohibido, atacar a otro sureテアo mientras camina con su familia estテ。 prohibido. La lista es larga y todos allテ。 saben que si desobedecen la Eme les pondrテ。 窶徑uz verde窶, lo cual significa que todas las pandillas sureテアas deberテ。n hacerles la guerra. Por otro lado, los miembros de estas pandillas rebeldes que incumplen la normativa, que llegan a poner pie dentro de los penales, son recibidos por los Carnales de la Eme. En definitiva, la ley se respeta en el sur.

Varios meses antes de que esos tres sureテアos atacaran a Casper hubo una fiesta en una colonia de San Salvador. Una fiesta de sureテアos. Entre las plテ。ticas hubo una en especial que terminarテュa en desastre. Un sureテアo de una pandilla del valle de San Fernando, conocido como Greems, le dijo a otros sureテアos una mentira. Le dijo que su padre era miembro de la Eme y que en California todo mundo lo sabテュa, y que todos debテュan tener cuidado con テゥl pues tenテュa muchas influencias dentro de la madre de todas las pandillas sureテアas. Quien escuchaba era Mauricio Acuテアa, conocido como Slick, un sureテアo reciテゥn deportado y miembro de una pandilla llamada Lenox 13. Este, indeciso sobre quテゥ hacer con tan buen chisme, decidiテウ buscar a su amigo Casper, quien le habテュa echado la mano cuando lo deportaron. Lo que dijo el pandillero serテュa el equivalente a que un diputado le dijese a otro que estテ。 emparentado con el presidente Obama.

El nombre de la Eme no se menciona a la ligera entre los pandilleros sureテアos, nadie sabe a ciencia cierta hasta dテウnde puede llegar la mano de los Carnales. Es posible que la Eme no tenga influencia en El Salvador, que ni siquiera sepan que hay hijos suyos perdidos en estas latitudes, no importa el respeto, o el miedo a la Eme: es algo que vive dentro del ADN de cualquiera de estos pandilleros.

El comentario de Greems no pudo ser hecho en peor momento. Esta no era una fiesta cualquiera. Estaban reunidos para empezar a decidir sobre quiテゥn llevarテュa palabra sobre los grupos de Sureテアos de San Salvador. Varios dedos apuntaban a Casper, pues tenテュa una red de contactos amplia y era quizテ。 el hommie mテ。s reconocido y de mテ。s trayectoria. Fue entonces cuando Greems, otro aspirante a la corona, decidiテウ comentar a Slick su mentira.

Casper entrテウ en cテウlera al saber de la mentira, y juntos fueron a buscar al atrevido hablador, a quien Casper le dio una paliza. Los resultados no fueron muy escandalosos, nada mテ。s una nariz rota y unos cuantos moretones y magulladuras. Sin embargo, Casper pisoteテウ el prestigio de aquel pandillero frente a todo el mundo. Simbテウlicamente, Casper lo matテウ.

El Sur en El Salvador

Los pandilleros deportados empezaron llegar a El Salvador a finales de los ochenta, como un goteo lento. Pero no fue hasta finales de 1992, cuando aquel goteo se volviテウ torrencial. Al menos dos vuelos llegaban al aeropuerto de Comalapa (ahora Monseテアor Romero) cargados de pandilleros salvadoreテアos crecidos en el sur de California. La mayor parte de estos sureテアos pertenecテュan a dos pandillas enfrentadas entre sテュ: una era la Mara Salvatrucha 13 y la otra era la Barrio 18. Esta テコltima, una pandilla vieja fundada por mexicanos en los aテアos sesenta, en las cercanテュas de Rampart, pero que habテュa abierto sus puertas a jテウvenes de otros piases como los salvadoreテアos. La primera se trataba de una pandilla relativamente moderna y sui generis. Era una pandilla fundamentalmente confeccionada con salvadoreテアos a principios de los ochentas. A estos dos grupos pertenecテュan el ツ70% por cierto de los deportados, segテコn las estadテュsticas policiales. Sin embargo, muchos salvadoreテアos migraron a regiones donde no habテュa presencia de ninguna de estas, pero en cambio sテュ habテュa White Fence 13, Pacoima 13, Crazy Rider 13, y una larguテュsima lista de nombres coronados con el apellidoツ de la Mafia Mexicana. Al llegar a tierras salvadoreテアas, muchos de ellos apenas hablaban espaテアol y poco recordaban el paテュs rural de la pre-guerra del que se fueron huyendo siendo niテアos. Muchos en el aeropuerto de Comalapa salieron en buses hacia sus pueblos o donde ellos recordaban tener un pariente. La guerra lo moviテウ todo y en varias ocasiones en donde estaba un familiar ahora solo habテュa carbテウn. Uno de los sureテアos lo recuerda como un tiempo en donde todos estaban buscando a alguien. A aquellos sureテアos que pertenecテュan a la MS-13 o al Barrio 18 no les costテウ mucho encontrarse con otros miembros de su pandilla. En 1994, si eras de la Mara Salvatrucha 13, en San Salvador, no tenテュan mテ。s que ir a los bares frente al mercado Modelo y encontrarテュas a al menos sesenta homeboys tomando cerveza y comiendo ceviche.ツ Si eras miembro del Barrio 18, solo hacテュa falta que te pararas en medio del parque Libertad con tus overoles Dickies o Ben Davis, con zapatos NikeCortez e inmediatamente un nutrido grupo de deportados dieciocheros te estarテュa preguntando 窶忤here do you come from, ese?窶, con ese acento caracterテュstico que marca las erres. La gran cantidad de miembros de estas dos pandillas hizo que rテ。pidamente reprodujeran su guerra, iniciada en sur californiano, en las calles de San Salvador y los pueblos del interior. Esta guerra, a su vez ,necesitaba de nuevos soldados que portaran como escudos esas letras y esos nテコmeros, asテュ queツ fueron incorporando a muchachos salvadoreテアos a sus pandillas. Lo demテ。s fue cuesta abajo para la MS-13 y el Barrio 18.

Sin embargo, si tu pandilla era la Shalimar 13, del condado de Orange en Costa Mesa; los Pacoimas 13, del valle de San Fernando; o la Mirada Locos 13, de Hollywod, la tenテュas mテ。s difテュcil. Muchos se prendieron, comoツ pulgas en leテウn, de estas dos grandes pandillas y caminaron por un tiempo con ellas; sin embargo, no fue el caso de todos los sureテアos. El Sur, aunque eso ya ha sido olvidado, tratテウ de levantar cabeza en El Salvador.

A Quezaltepeque, en La Libertad, llegaron muchos deportados en los noventas. Fue uno de los lugares que expulsテウ con mテ。s fuerza a sus habitantes para salvarlos de lasツ bombas y las masacres de principios de los setentas, y ahora los veテュa regresar, tatuados de pies a cabeza, cargando una guerra extraテアa. A este municipio, ademテ。s de los MS-13 y Barrio 18, llegaron deportados miembros de una pandilla muy vieja, una de las primeras del sur de California, fundada por mexicanos migrantes a principios del siglo XX. La pandilla se llama White Fence 13, “cerca blanca”, en espaテアol, que debテュa su nombre a que hace muchos aテアos el barrio fue aislado del resto de los suburbios con una gran cerca de color blanco. En Estados Unidos, esta pandilla goza de un tremendo prestigio, tiene varios miembros en la Eme y su territorio es un bastiテウn grande e infranqueable; en Quezaltepeque, apenas eran 10 deportados peleando contra dos titanes. Era un lugar violento Quezaltepeque. A uno de los fundadores del Barrio 18, ツlos emeses lo sacaron despuテゥs de muerto, colgaron el cadテ。ver de un テ。rbol y le prendieron fuego. Los White Fence 13 no podテュan competir con estos niveles y para el aテアo 2000 ya apenas quedaban un par de murales viejos con la leyenda WF 13. Los que sobrevivieron a la carnicerテュa huyeron para Guatemala, donde esta pandilla, y otras sureテアas, han logrado prosperar mテ。s.

Los Craizy Rider 13 trataron de hacer lo propio en San Miguel, con el agravante de que esta pandilla tiene una guerra histテウrica iniciada en la ciudad de Los テ]geles con la Mara Salvatrucha. De ellos ni siquiera quedaron sus murales. Lenox 13 sucumbiテウ en Lourdes, Colテウn, y los pocos que quedan esconden sus tatuajes y bajan la mirada.

Solo una de todas las pandillas sureテアas que lo intentaron logrテウ sobrevivir a los salvajes noventas y desarrollarse en territorio tropical. Se trata de La Mirada Locos 13 de San Miguel. Esta pandilla le apostテウ a algo novedoso en esos aテアos. Se refugiaron y se integraron con una comunidad: La Presita, un proyecto habitacional de mテ。s de dos mil viviendas. Vivieron ahテュ, se refugiaron y tal como lo hicieron las dos grandes bestias reclutaron a sus muchachos yツ los volvieron Miradas locos y les regalaron el 13. Quテゥ importa que estos chicos no supieran ingles y no conocieran Califas. Ahora, la Mirada Locos 13 es la tercera fuerza cuando de pandillas se habla en El Salvador. De hecho, en San Miguel constituyen los principales enemigos de la MS-13, con mucha mテ。s presencia que el Barrio 18 y uno de sus miembros, El Directo (Gustavo Adolfo Parada), fue quizテ。 el pandillero mテ。s emblemテ。tico de los aテアos noventas.

Sin embargo, para pandilleros de pandillas mテ。s pequeテアas esta no era opciテウn. A parte de las mencionadas, ninguna otra pandilla logrテウ reunir la cantidad suficiente de miembros en El Salvador para siquiera pretender plantarles cara a las bestias. Asテュ que recurrieron a la テコnica lテウgica que conocen: la lテウgica sureテアa. Hicieron pues lo que hacen los sureテアos en los penales de California y se juntaron sin importar su pandilla.ツ Sabiテゥndose nada mテ。s sureテアos, defendiテゥndoseツ entre sテュ, con la convicciテウn de que un pasado comテコn de deportaciones y abandono los unテュa, pensaron que El Salvador era una gran yツ violenta prisiテウn californiana.

De esta forma se fueron gestando una buena cantidad de grupos de sureテアos conformados por dos Pacoimas 13, un Hollywood Crazy 13, un White Fence 13 y tres Ftroops de Santa Anita en Costa Mesa, por decir un ejemplo. Vieron que la violencia era necesaria nada mテ。s en ciertas ocasiones y que lo que necesitaban era un negocio. Comenzaron a vender metanfetaminas, extasis y cualquierツ otra cosa cuyo mercado no estuviera topado por las bestias. La idea era no enfurecerlas, en la medida de lo posible.

Asテュ, vendiendo drogas nuevas, apropiテ。ndose de territorios que no les interesaba a las dos principales pandillas, apretテ。ndose como puテアos como si viviesen en una enorme celda llena de furiosos depredadores, haciendo alianzas entre sテュ para romperlas poco despuテゥs como colegiales enojados, los grupos, como el de Casper, se mantuvieron vivos. Lograron resistir.

R-CC-Sureno-graffiti

Graffiti del Sur en los Estados Unidos.

Los enemigos de Casper

21 de noviembre de 2012. 1.55 pm. Dos hombres jテウvenes entran al centro comercial La Gran Vテュa en antiguo Cuscatlテ。n, quizテ。 el mテ。s exclusivo de El Salvador.ツ Van desarmados y estテ。n buscando una farmacia. Encuentran una y mientras uno entra a hacer sus compras, el otro lo espera en la puerta.ツ La farmacia es uno de los primero negocios que uno ve a la entrada y estテ。 a pocos pasos del parqueo. Mientras esto sucede, otro hombre revisa el cargador de una pistola calibre 45. Este hombre va dentro de un carro gris que se desliza despacio por el parqueo de la Gran Via. El carro se detiene lo mテ。s cerca de la farmacia que puede. El conductor no apaga el motor. El de la pistola abre la ventana y por unos segundos se ven fijamente con el hombre que espera en la puerta de la farmacia. Caos. Las balas comienzan a zumbar. Una encuentra al hombre que espera, lo tumba pero se levanta, corre hacia adentro, a las entraテアas del centro comercial, pero las balas no dejan de zumbar. Encuentran mテ。s carne que morder en laツbテコsqueda deツsus presa. Algunas dan en una mujer asiテ。tica que sacaba dinero de un cajero automテ。tico cercano. La tumban. Otras dan en los cajeros, en las paredes, en las vitrinas. Otras encuentran a Mauricio, un empleado de banco que regresaba a almorzar.ツ Lo tumban. El hombre que espera, a veces corriendo, a veces a rastras, se mete en el centro comercial y logra llegar hasta la zona de comida rテ。pida, donde los vigilantes lo protegen. El carro gris no matテウ. Se fue casi con el mismo sigilo con el que entrテウ. El hombre herido era Mauricio Acuテアa, conocido comoツ Slick, de la pandilla sureテアa Lenox 13. Habテュa sido deportado apenas hace tres meses y ya se revolcaba en su propia sangre, con un tiro de 45 en la pierna. Quien disparテウ fue aquel pandillero que en una fiesta fanfarroneテウ que su padre era miembro de la Eme. Slick lo habテュa visto y ademテ。s estaba vivo. Mala combinaciテウn. Era justo lo que los sicarios temテュan. Ahora Slick, al igual que lo hizo la vez anterior, irテュa a buscar ayuda donde el sureテアo grande. Irテュa donde Casper. Los sicarios lo sabテュan muy bien. Ahora tenテュan un enemigo al que temテュan.

Los otros sureテアos

El Zarco se sube al microbテコs yツ se toma con una mano callosa del barandal. Con la otra sostiene una bolsa de magic pencil, unos lapiceros luminosos. Los mira yツ saca uno con dificultad. Con su mejor espaテアol, el Zarco trata sin convicciテウn de convencernos de las maravillas de los magic pencil. Nos dice que son buenos, que ademテ。s de pintar… ツ。brillan! Abandona a medias su discurso y nos dice que no ha vendido nada y que porfavor le ayudemos. Nada. Nos cuenta que ha sido deportado de California y que no tiene trabajo ni familia. Dice que ha tratado de conseguir trabajo pero que nadie le da nada. Mientras habla, deja ver unos dientes picados de la forma que se pican los dientes de los que fuman crack. El ツZarco sigue hablando aunque no pasa nada. Nadie lleva su mano al bolsillo y en realidad nadie lo mira. Entonces el Zarco calla. Mira alrededorツy comienza a gritar: “ツ。Hijos de puta! Nadie give a shit in this focking shit hole. ツ。Maldito paテュs de mierda, malditos pendejos nadie me da nada,ツ nadie me da trabajo, no tengo dinero! ツ。Solo me dan ganas de matarme, de matarme y de matarlos a todos!”

Se baja de bus, despotrica un poco en la calle y luego posa su cabeza contra un muro.ツ Luego, ya mテ。s calmo, se sube a otro bus a contarle a la gente las virtudes de sus magic pencil.

Eduardo se arrastra malamente en su silla de ruedas hasta llegar a la ventana de los carros, extiende la mano y sin tocar el cristal y espera. Nada mテ。s unos segundos y luego sigue hacia otro carro a repetir el mismo procedimiento.ツ Al medio dテュa, ya lo ha repetido varias veces yツ el calor y su cuerpo maltrecho no hacen buena combinaciテウn, se queda amodorrado en su silla con fuerza apenas suficiente para alzar la mano cuando siente un cuerpo cerca.ツ Otras veces, Eduardo consigue unas cuantas monedas y convence a algunos chiquillos de ir a comprarle una botella de guaro de caテアa y se la empina lo mテ。s rテ。pido que puede. Entonces Eduardo cae en una duermevela risueテアa que le deja estar tranquilo por una horas.

El Negro de la pandilla Hollywood Crazys 13 camina solo. tiene miedo de volver a entrar al penal de Mariona. Entrテウ ahテュ por robarse un celular en un dテュa de desesperaciテウn en las calles de San Salvador. Lo hizo frente a unos policテュas que luego de una paliza lo metieron a bartolinas y posteriormente un juez lo condenテウ a dos aテアos en el penal mテ。s grande del paテュs. Cuando El Negro vino deportado se fue a vivir a Santa Ana con sus tテュos. Pero en la colonia habテュa emeeses: lo sacaron de la casa y le obligaron a trabajar con ellos. Un dテュa hubo un mal entendido con una droga y un chiquillo de la MS-13ツ le pegテウ seis tiros. No se muriテウ, pero pasテウ en el hospital Rosales de San Salvador varios meses. Ahora camina con miedo, como un gato arisco.

No todos los sureテアos tienen la oportunidad de formar pandillas o de juntarse con otros sureテアos. Un buen numero nada mテ。s llega a un lugar que no entienden ni los entiende y vagan solitarios hasta que la calle se los acaba tragando. Como el hommie que vaga con el pecho derretido por la plancha que le pusieron unos traficantes para borrarle el tatuaje de su pandilla. Al parecer no entendieron que no era MS-13. Vieron un trece y actuaron por inercia.

El Salvador es un paテュs complejo para estos sureテアos. Algunos, como Welner,ツ tienen la suerte deツ entrar a los call center y tener una vida alejada de las pandillas y las matanzas. Otros tienen familias que los apoyan como la de Juan, a quien su madre le ha comprado un pick up para que haga viajes y se gane la vida y una pistola para que se defienda.

Todos (El Zarco, El Negro, Juan,ツ Welner, Eduardo y el Hommie) viven pensando en otros tiempos. Todos quieren regresar al sur de California.

El Estado y los sureテアos

En un cafテゥ de Santa Elena me reunテュ con dos hombres de saco y corbata.ツ Uno es el director de CAT (Centro Antipandillas Transnacional) y el otro es un agente de su confianza. Les explico mi investigaciテウn y expongo el tema de los sureテアos ingenuamente, seguro de que hablamos el mismo idioma:

窶 Director, de forma general, ツソquテゥ informaciテウn tienen sobre las acciones de los sureテアos en El Salvador?

Antes de hacer esta pregunta ya he pasado por una serie de oficiales de policテュa que me miran con ojos de extraテアeza cuando les pregunto por los sureテアos. Uno de ellos, al verse acorralado en la mテ。s absoluta ignorancia del tema, soltテウ una diatriba sobre la guerra civil norteamericana en donde pelearon el norte versus el sur. El テコltimo, antes de sentarme frente al director del CAT, fue Pedro Gonzテ。lez, encargado de capitanear la subdivisiテウn antipandillas de la policテュa salvadoreテアa. Este oficial, curtido de perseguir adolecentes en los montes de los cantones salvadoreテアos , como respuesta a mi primer pregunta sobre sureテアos, se dio la vuelta y sacテウ un mamotreto enorme escrito a mテ。quina con fotos pegadas con goma. Es su obra, segテコn テゥl, una que explica el origen de las pandillas y sus cuestiones mテ。s profundas.ツ Es un texto viejo con fotos de murales y pandilleros esposados. Fue escrito por テゥl mismo y combina en desorden un montテウn de datos curiosos de las pandillas. De hecho, logrテウ emocionarme cuando leテュ la palabra Sur en una pテ。gina vieja. Nada. Apenas una menciテウn somera que hacテュa alusiテウn al nテコmero trece. Creテュ que el seテアor Gonzテ。lez no habテュa entendido mi pregunta y la volvテュツ a formular:

窶 Seテアor Gonzテ。lez, ツソquテゥ informaciテウn maneja la policテュa sobre las bandas sureテアas en el paテュs?

Nada. Silencio. Me mirテウ muy serio y cruzテウ sus manos.

窶 Mire, seテアor Martテュnez, creo que se ha confundido. En este paテュs solo hay dos pandillas: la Mara Salvatrucha y la Mara 18. No hay mテ。s. Quizテ。 en su paテュs haya de esos sureテアos acテ。 solo esas dos.

Yo soy salvadoreテアo, pero mi pregunta debe haber sido tan extraテアa para el seテアor Gonzテ。lez que inmediatamente me considerテウ extranjero, casi de otro mundo.

Mucho despuテゥs, el director del CAT me escucha concentrado y de cuando en cuando hecha una miradilla a su compaテアero. テ瑛, a diferencia de una larga lista de policテュas de alto y medio nivel, sテュ sabe quテゥ son los sureテアos. Sabe ademテ。s que estuvieron involucrados en el tiroteo del centro comercial La Gran Vテュa.ツ Sin embargo, hasta ahテュ llegan sus conocimientos sobre ellos.

窶尿 nosotros, la policテュa estadounidense nos manda un listado de los deportados con antecedentes. En Comalapa, cuando se bajan del aviテウn, se les abre ficha, se les toma fotos a los tatuajes y luego, si no tienen antecedentes acテ。 en El Salvador, los dejamos ir. No se puede hacer mテ。s.

Parece que los agentes del CAT bテ。sicamente se conforman con saber que existe un grupo de hombres deportados que se hacen llamar “sureテアos”. No puedo evitar pensar en que algo parecido debieron pensar las autoridades cuando comenzaron a venir deportados de la MS.13 y el Barrio 18, a principios de los noventas.

Antes de terminar la entrevista, el oficial que no habテュa abierto su boca, sentado al lado del jefe del CAT, me lanza una pregunta.

窶 Mire ツソy usted se reテコne asテュ con ellos? ツソY ellos hablan con usted?

窶 Sテュ

Mira a su jefe con audacia y me repregunta.

窶 ツソY no serテ。 que podrテュa un agente de nosotros acompaテアarle?, encubierto claro.

Le respondo amablemente que no. Y luego me voy.

Mientras entrevistaba al seテアor Gonzテ。lez se me ocurriテウ preguntarle por algunos nombres de sureテアos para que revisara en su base de datos y me diera alguna informaciテウn. Quizテ。 alguno habテュa sido detenido o quizテ。 podテュa haber algテコn tipo de informaciテウn テコtil en los registros policiales. El Seテアor Gonzテ。lez llamテウ por telテゥfono y repite un nombre de los que le he dado. Dice en voz alta poco despuテゥs: “Ajテ。, robo a mano armada. Posesiテウn de drogas”.ツLe doy otro. Y hace otra llamada. Silencio, y luego repite lo que le dicen en voz alta: “Ajテ。, conducciテウn temeraria y posesiテウn de narcテウticos. Ajテ。. Portaciテウn irresponsable de arma de fuego”.

Le digo Javier Osiris Resテゥndez, alias Casper. El silencio dura casi tres minutos. Lo ojos de Gonzテ。lez se abren como platos y me mira. Luego no repite nada. Da la entrevista por cerrada.

La venganza de Casper

Viernes cuatro de Julio. 2.30Pm.ツEn una casa amplia y vieja deツ la colonia Centroテ。merica, en San Salvador,ツcuatro hombres se disponen a comer hamburguesas y tomar cervezas. Esta colonia no se caracteriza por la presencia de pandillas y es mテ。s bien tranquila.ツ De pronto un carro se detiene frente a la casa y dos hombres con gorros pasamontaテアas entran a la casa amplia y vieja. No forzaron nada, la puerta estaba abierta, pues alguien la habテュa abierto minutos atrテ。s. Los dos sicarios llevan fusiles M-16. Los mataron a todos menos a uno.ツ Todos los asesinados eran sureテアos, y entre ellos destacaba uno. Un deportado hace pocos aテアos conocido como Lips, muy probablemente porque portaba un tatuaje en forma de beso en el cuello. Otra vieja tradiciテウn sureテアa.

Este hombre habテュa sido amigo personal de Casper. De hecho, fue uno de esos tantos a los que Casper apadrinテウ cuando reciテゥn llegaron a estas cテ。lidas tierras. Casper le tomテウ cariテアo y en varias ocasiones tomaron juntos y metieron cocaテュna en sus narices. Sin embargo, luego de que Casper rompiera la nariz de aquel pandillero del Valle de San Fernando, conocido como Greems, todo se comenzテウ a partir.

“Esos pendejos nunca hubieran podido ser un grupo sテウlido. Todos querテュan ser lテュderes y es absolutamente imposible tener un grupo con varios lテュderes”, me dijo un sureテアo retirado con respecto a ese momento. El caso es que todos los sureテアos activos de San Salvador empezaron a tomar partido. Lips optテウ por alejarse de su padrino, cometiendo el error de llevarse consigo a la mujer de este, una de las chicas favoritas de Casper. No era primera vez. Hace un par de aテアos, cuando Lips montテウ su propio negocio de venta de cocaテュna y metanfetaminas, se llevo a una de las joyas del viejo Casper. Una chica morena y hermosa,ツ de buena casa, que habテュa estudiado toda su vida con monjas y que luego pasテウ a alegrar las reuniones de los hommies con su carisma. Esa vez Casper no dijo nada. No era su ツテコnica chica. La segunda vez no lo perdonarテュa. Casper y Lips se amenazaron y la amistad quedテウ rota para siempre. Los dos bandos estaban marcados.

Con el atentado a Casper en Santa Tecla, a principios de 2013, sus enemigos del Valle de San Fernando tomaron la delantera. Sin embargo, las cosas se nivelaron. Unos dテュas antes de la masacre, un colaborador テュntimo de Lips, conocido como New York, desapareciテウ en Santa tecla. La policテュa lo encontrテウ degollado un dテュa antes del asesinato de Lips y su pandilla.

En la noche del viernes 4 de julio, de la casa donde todavテュa yace Lips y sus amigos sale un olor dulzテウn a sangre. Los fiscales estテ。n revisando los cuerpos y un pequeテアo grupo de mujeres se apiテアa detrテ。s de la cinta amarilla. Dos de ellas lloran y se toman de la mano. Una vecina les saca un tテゥ caliente a ambas y un par de sillas para que se sienten. Las mujeres susurran cosas entre ellas y una, mテ。s optimista que la otra, dice: “No es テゥl, no creo que sea テゥl porque テゥl siempre portaba su DUI y ya ratos lo hubieran identificado. Si no lo han identificado es porque de verdad que no es テゥl”.

Despuテゥs del atentado a Lips, el grupo de opositores a Casper se desbandテウ. Algunos se fueron a Guatemala, otros trataron de regresar al sur de California, algunos se quedaron con el perfil mテ。s bajo posible esperando que pasara la violencia. Uno de ellos, conocido como Pacas, por ser de la pandilla del Valle De San Fernando Pacoimas 13, quien ツde hecho es de los sospechosos, segテコn la policテュa, de cometer el atentado contra Slick en La Gran Vテュa, fue arrestado en octubre de este mismo aテアo. Un vigilante septuagenario habテュa sido embestido por un vehテュculo y mientras el anciano se revolcaba en el suelo, el sureテアo Pacas vio la oportunidad y se lanzテウ sobre el revテウlver del anciano. Se lo arrancテウ de las manos y le disparテウ dos veces a la cabeza pero estaba tan borracho que los tiros no dieron donde pretendテュa. Asテュ que con la cacha le golpeテウ la cabeza hasta desmayarlo. Acto seguido robテウ dos celulares a unos transeテコntes con su nueva arma. La policテュa montテウ un operativo y lo arrestaron en la calle Gabriella Mistral de la capital. Apenas puso resistencia. La policテュa, siguiendo un protocolo no formal, le quitテウ la camisa y lo subieron a un pick up, en donde los medios lo fotografiaron como se fotografテュa a los pandilleros habituales. Sobre todo su estomago se puede ver un gran tatuaje que reza PACAS13. Es la テコltima vez que lo vi y la テコltima vez que supe de ese grupo.

De regreso en la colonia Centroamテゥrica, un investigador sale de la casa del crimen y comenta algo gracioso con su compaテアero. Porta una enorme cテ。mara y ya ha mandado al carajo el gorro pasamontaテアas. El calor en estas fechas es insoportable. Las mujeres les ruegan que les digan algo y ellos ツse niegan. Sin embargo, el investigador de la cテ。mara se compadece y se les acerca: “ツソsi lo vieran en fotos lo reconocerテュan?”

Las mujeres dicen que sテュ y テゥl enciende la cテ。mara y les muestra una a una las fotos de varios hombres muertos, tirados en el piso. El primero es Lips, que quedテウ tirado en un charco de sangre en el baテアo de la casa. Nada. Las mujeres no lo conocen. El segundo estテ。 en la sala y viste camisa blanca. Nada, las mujeres niegan con la cabeza. El tercero窶ヲ ambas se abrazan y se echan a llorar.

窶 ツ。Yo le dije, mamテ。, yo le dije! Yo le dije que se quedara allテ。 arriba, ツソquテゥ putas tenテュa que venir a hacer aquテュ?

La mテ。s joven le grita a su madre mientras se tambalea y llora.

El viaje deツCasper

26 de octubre de 2014.ツCasper ha muerto. No lo mataron sus enemigos ni muriテウ en un enfrentamiento con la policテュa. Sufriテウ un derrame que se complicテウ y muriテウ tranquilamente en un hospital mientras este texto se estaba gestando en mi computadora.

Nunca lo conocテュ. Nunca hablテゥ con テゥl en persona. Sin embargo, hablテゥ con sus amigos. Con sus enemigos. Conocテュ a varias de sus mujeres y me acerquテゥ a sus vテュctimas. Tomテゥ cerveza en una mesa contigua en un bar de su territorio y pude acercarme a su mundo. Ahora sテゥ que los fines de semana ツle gustaba cocinar pasta con camarones, y hamburguesas, que su madre le tenテュa contados los tatuajes y que le armaba un jaleo cada vez que se hacテュa uno nuevo. Que tenテュa debilidad por los tatuajes con sテュmbolos mayas, テュconos sureテアos por excelencia; que naciテウ un 15 de febrero; que no le gustaba que sus hommies le pegaran a las mujeres; y que se identificaba con los pandilleros jテウvenes y locos porque se veテュa a sテュ mismo en ellos. Recordaba al verlos sus tiempos de locura en Califas.

La テコnica vez que Casper y yo cruzamos palabras fue a travテゥs de Facebook. Yo le pedテュ una entrevista paraツcomplementar mi trabajo etnogrテ。fico sobre los pandilleros sureテアos. Le expliquテゥ que soy antropテウlogo y que me interesaba conocer su punto de vista con respecto la situaciテウn de los sureテアos en general. Casper respondiテウ:

窶 Estimado Seテアor Martテュnez. Agradezco su comunicaciテウn. Sin embargo no tengo ningテコn interテゥs en figurar en su investigaciテウn. No ツsoy el テコnico deportado. Me interesa saber ツソpor quテゥ precisamente yo? ツソQuiテゥn le dio mi contacto? Buenas noches. Le deseo suerte en su estudio.

Atte. Javier Osiris.

Casper ya ha sido enterrado en El Salvador. El paテュs en el que naciテウ. Mientras tanto, al menos diez sureテアos llegan a nuestros paテュs cada dテュa, esposados y cabizbajos, desde las prisiones del furioso Sur californiano. La babel de nuestros tiempos.

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