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Siete retos para los nuevos comisionados del IAIP

Hace unas semanas fueron juramentados los nuevos comisionados del Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP), que ahora forman parte de la segunda generación de funcionarios de la institución que, considero, por mucho, ha sobresalido en los últimos años.

Marcó precedentes importantes para transparentar no solo la gestión pública, sino el actuar de varios funcionarios y exfuncionarios públicos; les ha exigido que rindan cuentas y en otros casos como el de la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia, la obligó a que realizara el trabajo que por años incumplió. Además, a partir de la jurisprudencia emanada de la Sala de Constitucional, claro, me refiero a la sala de los exmagistrados llamados “los cuatro fantásticos”, los comisionados de la primera generación fueron quienes continuaron recalcando a los funcionarios que dejaran de enseñorearse de la información, de los bienes y de los fondos públicos.

Basta recordar los casos emblemáticos, iniciados desde sociedad civil, pero en los que quedó evidencia de la valentía e independencia de los comisionados salientes para aplicar el principio de máxima publicidad.

Lograron hacer pública la información de las auditorías patrimoniales de tres expresidentes, los viajes del exfiscal Luis Martínez, financiamiento de los partidos políticos, que la Presidencia gestionara frente a la ONU los archivos del asesinato de los sacerdotes jesuitas de la UCA, acceso a información de los archivos militares sobre graves violaciones a derechos humanos —el Ministerio de la Defensa continúa resistiéndose a entregar información y cumplir el art. 19 inciso final la LAIP—, el listado de los asesores de los diputados. Cada uno de estos casos dieron cabida a investigaciones por las autoridades correspondientes.

Sin duda, lograron dejar establecida una institucionalidad fuerte en la materia, a pesar de las limitaciones financieras y las resistencias por parte de diversos funcionarios.

Altos son los retos inmediatos a los que se enfrentan los nuevos comisionados si su fin es garantizar que no haya retrocesos en los logros obtenidos, por la sociedad civil y el IAIP, a lo largo de siete años en temas de acceso a la información. En lo personal, he enlistado estos siete retos cuya superación considero fundamental:

  1. Ejercer una buena mayordomía del cargo asignado, ser independientes, no ceder a presiones políticas y amiguismos con cualquier funcionario o exfuncionario.
  2.  Ejercer su profesionalismo y especialización adquirida en la materia, en favor de elevar los estándares institucionales para garantizar este derecho fundamental y fortalecer aún más la credibilidad del instituto frente a la ciudadanía.
  3.  Que el acceso a la información siga siendo la herramienta y bastión de la lucha contra la corrupción, que inhiba las practicas corruptas y siga trayendo a la luz pública los abusos y debilidades en el sector público.
  4. Que el funcionamiento de la institución sea transparente y cada cargo al interior de esta sea por meritocracia, así como evitar a toda costa el nepotismo.
  5. Promover la cultura de transparencia, haciendo conciencia a los funcionarios públicos que la información de las instituciones es propiedad pública.
  6. Tomar control del sistema de gestión de solicitudes, estandarizar los portales de solicitudes de información y establecer procedimientos sencillos para facilitar el ejercicio de este derecho a la población.
  7. Crear y dar lineamientos claros sobre la custodia de la información reservada para disminuir el riesgo de la pérdida o destrucción de información oficial.

Estas son algunas de las funciones que por ley les corresponde a los comisionados. Arduo trabajo representa el garantizar el derecho de acceso a la información pública.

Espero que los nuevos comisionados estén técnicamente capacitados, puesto que muy cierto es que se necesitan personas comprometidas, pero también conocedoras del tema para seguir sentando precedentes positivos en este país, en donde los discursos por la transparencia y la resistencia a esta son muchos; sin embargo, las acciones son pocas.


*Xenia Hernández Castro es abogada salvadoreña, especialista en derecho al acceso a la información pública.

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