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Sampha y su proceso

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Gabriela Rivera escribe una reseña del disco “Process”, obra del cantante y productor inglés Sampha Sisay, un músico que en el último lustro ha trabajado con artistas de comprobada relevancia mundial, con estilos que van desde el hip hop de Kanye West, la electrónica de SBTRKT o el R&B de Frank Ocean. Ahora es el turno de disfrutar de su talento en solitario.


El 2017 empezó con estrella en mi carta astral de la música. El 3 de febrero pasado, el cantante y productor inglés Sampha Sisay lanzó su tercera producción discográfica y primer LP, bajo el título de “Process”.

Sampha, quien es más conocido por sus colaboraciones con Solange, Frank Ocean, Kanye, Drake o SBTRKT que por sus primeras producciones en solitario (los EP “Sudanza”, 2010; y “Dual”, 2013), hace irrupción en la escena musical con un álbum de diez canciones que proponen un viaje por emociones con las que muchos podríamos relacionarnos, temas que pintan imágenes atribuladas que emergen desde lo más profundo del cantante.

Duda, miedo, angustia, pérdida, desesperación, falta de pertenencia. Esos son algunos de los sentimientos recurrentes en el álbum, y van acompañados de una obstinación del autor por estar “derritiéndose” o “bajo del sol”. 

“Process” parece estar delicadamente construido por pequeños sonidos que crean una atmósfera que puede llegar a ser inquietante y por ratos impredecible, como si todo se situara en un desierto lleno de fantasmas.

El álbum arranca con “Plastic 100°”, un tema hecho básicamente con arreglos de la voz de Sampha, un sample del aterrizaje a la luna y líneas melódicas de cítara o koto acompañados con una base de percusión.

Le sigue el tema “Blood on me”, que es el segundo sencillo del álbum. Luego aparece la canción “Timmy’s prayer”, una pesadilla paranoide en la que la respiración de Sampha al cantar ayuda a sentir la angustia y desesperación de sentirse perseguido o abatido por una constante huida de lo que parecieran ser “fantasmas”. Aquí podemos ver cómo la intención, el color y la forma de la voz complementan el ambiente del disco, como probablemente ningún otro elemento sonoro de la producción lo hace.

“Kora sings” es el tercer track del LP, una canción que, a mi parecer, constituye lo más complejo, poco convencional y fuerte del álbum. Es un trabajo rico en melodías, ritmo y letra.

“There’s no one here for miles
It’s just me in the burning sun It’s just me, myself and my gun.
Remembering the times
Oh grapes on the vines but with family.
I  don’t have the time to be questioning life.
You just gotta be there”.

Llegan los temas “No one knows me like the piano” y “Take me outside”, dos canciones muy parecidas a lo que ya habíamos escuchado de Sampha a lo largo de su trayectoria.

“Reverse faults” es mi canción favorita del disco, un tema que posee una historia bastante común pero dotada de símbolos o imágenes bien elaboradas. 

Took the brake pads out the car and I flew,
smashed this window in my heart and I blamed you,
this anger’s taking me apart.
Explosive truths,
except this time I went too far and I hurt you.
I wish I could take it back right now”.

Se trata de una especie de reclamo y cierre de una relación en la que el herido termina hiriendo.

A nivel de composición, “Under”, “Timmy’s prayers” e “Incomplete kisses” son las canciones más convencionales del álbum, lo cual no les da menos valor. Y es que se percibe el amor puesto a cada detalle del disco, el hecho de que el álbum suene a algo fresco e innovador y que no pareciera que Sampha solo esta siguiendo una más de las tendencias en el género. Todo esto deja en claro que este álbum es el final de un proceso de crecimiento y autodescubrimiento de Sampha. Demuestra que el tiempo que tomó hacerlo no fue por pura casualidad, falta de fondos o cualquier otra razón que pudiera pasar por nuestra cabeza; era porque estaba siendo gestado en lo más escondido de este artista.

Sampha cierra este viaje lleno de altibajos emocionales con un tema conciliatorio consigo mismo y con la siguiente pregunta:

“What shouldn’t I be?
[¿Qué no debería de ser?]”


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#Música