¿Quiénes somos?

 

Si entró a este link, entró a Factum, a su portal web.  Factum –que proviene del latin cuya traducción refiere a un “hecho”– es una revista para el periodismo en profundidad en El Salvador, Guatemala y Honduras.

Revista Factum es una revista online fundada en 2014 por dos periodistas salvadoreños: Héctor Silva Ávalos y Orus Villacorta Aguilar. Silva Ávalos es un reconocido periodista investigador que ha trabajado sobre temas de crimen organizado, narcotráfico, corrupción, gobernabilidad y migración; ha sido diplomático en Washington y actualmente es investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos de American University. Villacorta Aguilar es un periodista salvadoreño radicado en México con amplia trayectoria en temas culturales y de entretenimiento. Posteriormente se unió el periodista salvadoreño César Castro Fagoaga, ex editor del área Judicial de La Prensa Gráfica y ex jefe de redacción de El Faro.

Factum cuenta además con un grupo de colaboradores pagados y ad honorem que aportan como columnistas, reporteros, fotógrafos y analistas a los contenidos de la Revista.

Revista Factum funciona exclusivamente con fondos provenientes de fundaciones estadounidenses sin fines de lucro que han otorgado financiamientos anuales para los ejercicios de los años 2015-2016 y 2016-2017. En 2014, Factum funcionó gracias al trabajo ad-honorem de Silva Ávalos y Villacorta Aguilar, así como a fondos propios de ambos para el pago de colaboradores y de la arquitectura y diseño del sitio web.

El dominio revistafactum.com es propiedad del consejo editorial de Revista Factum .

Revista Factum ha firmado un convenio con la Fundación de Estudios Estratégicos para la Democracia, una organización no gubernamental salvadoreña sin fines de lucro (en adelante FED) registrada en el Ministerio de Gobernación de El Salvador.

Ni Factum ni FED tiene relación alguna con partidos políticos, grupos empresariales, empresarios particulares o grupo de poder alguno en El Salvador, Guatemala u Honduras, los tres países que usualmente cubre la Revista para la elaboración de sus contenidos periodísticos.

Por el momento, Factum no ingresa fondos en concepto de publicidad.

SOBRE NUESTRA VISIÓN PERIODÍSTICA:

1. Factum es una revista online. Somos hijos de las postrimerías del Siglo XX, sí, por lo que sabemos que cualquier intento periodístico alejado de la web y las redes sociales está (presuntamente) condenado a la irrelevancia, sobre todo en un país en que la población joven cuenta con muy poca oferta de discusión intelectual y está –volvemos a la idea germinal– condenada a un abanico homogéneo de lectura nacional. En El Salvador, según datos oficiales recientes, más de 3 y medio millones de personas tienen smartphones, y la mayoría de ellas tiene entre 18 y 24 años: si este periodismo al que aspiramos pretende ser relevante, Factum no puede existir alejado de esos soportes. Eso, además, implica embarcarse en la exploración constante de géneros, formatos y lenguaje online que sea, sobre todo, incluyente, accesible y atractivo para los lectores más jóvenes, para los nativos de la web.

2. La temática. No se trata solo de hablar de eso que no funciona, pero sí de hacer de eso un tema permanente de conversación. Hay muchas cosas, demasiadas, que consideramos no están funcionando en El Salvador. No sirve el sistema judicial. El sistema de partidos es tan caduco y está tan infiltrado por la corrupción –y ahora ya por el crimen organizado– que, desde hace tiempo, los principales institutos políticos se convirtieron en meras maquinarias electorales, preocupadas casi exclusivamente por su permanencia en el poder. Éstas dejaron de tener más legitimidad que la que les da el hecho de conquistar las urnas. El Estado es tan débil que se muestra, a diario, incapaz incluso de ejercer el monopolio de la fuerza pública. Desde el Estado se trafican armas, se lava dinero ilícito, se desvían fondos públicos a arcas partidarias o personales, se tolera y favorece a narcotraficantes, tratantes de personas y criminales financieros. Factum busca, a través del periodismo a profundidad, hablar de eso, de lo que corrompe al Estado y, con ello, a la sociedad. Pero también se trata de hablar de lo que aún está fuera de esa esfera de decadencia, que es mucho y está representado en esencia por decenas de miles de salvadoreños que, a pesar del estado y la corrupción, apuestan por el trabajo honesto para dar dignidad a sus familias. Buscamos también hablar sobre la energía de la generación que nació al final de los 90, cuando El Salvador ya era un país en paz y que ahora, al ver los desperdicios que quedaron de aquella larga noche de guerra y posguerra, aún logran doblarle la esquina al cinismo de las anclas de pensamiento, para aportar con su creatividad elementos de un país mejor.

3. Trascender a la aldea. El Salvador es muchos salvadoreños, los que viven dentro y los que vivimos fuera. Y debería ser también El Salvador de sus vecinos, en Centro América y en las ciudades de Estados Unidos, Australia, Suecia, Canadá, el Cono Sur, donde la migración ha llevado a los que nacieron entre los humedales del Goascorán y las montañas peladas del occidente. Factum también quiere reconstruir el rastro de los que migraron y de las nuevas calles y barrios en las que se establecieron para ensanchar eso que los teóricos llaman “realidad nacional”.

El periodismo suele ser un intento por fijar eso que pasó o está pasando y que es importante para el conglomerado. Y desde siempre, el periodismo se ha adjudicado la capacidad de tener los ojos, la voz y el teclado limpios para garantizar que esa reconstrucción de la realidad llegue con precisión (“tal como fue”) a quien lee y escucha. Pero el periodismo también se ha prostituido mucho y se han ensuciado ojos y teclados a cambio de coimas, mentas o puestos. También  se ha ensuciado de soberbia, de la tentación de creer que la adjudicación de ese derecho de contar llega antes de haber contado y de haber recibido, de quien lee y escucha, validación a la relevancia y honestidad de la reconstrucción periodística entregada. Factum quiere hacer periodismo relevante, valiente, oportuno y humilde. Periodismo capaz de escuchar antes las voces ajenas que la propia.

Ya lo saben. Revista Factum les da la bienvenida a nuestras historias y esperamos que sean de su total agrado.