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“Ocuparse de crímenes del pasado no es una distracción”

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 Según un experto y relator de Naciones Unidas, el modelo de justicia implementado después de la guerra civil salvadoreña falló. Dejó en la impunidad a miles de víctimas del Estado y de grupos guerrilleros. Esa impunidad, según Pablo de Greiff, es en parte una causal de la realidad violenta que hoy vive el país. “Después de todo, todos arrastramos con nuestro pasado”, dice el experto que vino a El Salvador para hablar sobre la justicia transicional.

Foto FACTUM/Salvador Meléndez


¿Qué relación tiene la impunidad de los crímenes de la guerra civil salvadoreña con la actual “guerra” entre las pandillas y el Estado? ¿Qué beneficios traería, por ejemplo, juzgar a los responsables de la masacre de El Mozote o el asesinato de Monseñor Romero en estos días? ¿Cuántos casos hay que investigar 25 años después de la firma de los Acuerdos de Paz? ¿Puede el sistema judicial salvadoreño absorber todos estos? Hay un hombre que ofrece algunas respuestas. Su nombre es Pablo de Greiff, un relator especial de la Organización de las Naciones Unidas.

De Greiff se para frente al podio y lanza un chiste a la audiencia sobre lo exageradamente largo del nombre de su cargo. Y no es para menos. Es el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la promoción de la verdad, la justicia y la reparación y garantías de no repetición. Dice que no le pudieron poner un nombre más corto porque cada palabra que está en este tiene una relación simbiótica. Ninguna puede ser sin la otra. “Justicia, verdad, reparaciones y garantías de no repetición no son una lista de elementos inconexos, sino que son elementos constitutivos”, dice el relator.

Este martes 13 de junio, De Greiff brindó una conferencia en un hotel capitalino sobre un tema poco conocido -o poco explicado- en el país: justicia transicional, una “estrategia” para lograr hacer justicia en condiciones post conflictos. Algo que, a su criterio, no se ha aplicado en El Salvador.

“Nuestros países tienen tradiciones prácticamente ininterrumpidas de impunidad. Colombia adoptó 19 leyes de amnistía durante el siglo XX; Chile adoptó 33 durante el mismo periodo. Y esas leyes de amnistía nunca impidieron la recurrencia de violencia”, dijo De Greiff, durante su ponencia.

Una niña salvadore­ña saca fotos con su celular en el muro de la Iglesia en El Mozote, donde aparecen registrados los nombres de niños y mujeres asesinados por soldados del Ejercito Salvadoreño, durante la guerra civil de 1980-1992.
Archivo FACTUM/Salvador MELENDEZ

A su ponencia, organizada por Naciones Unidas, en coordinación con la embajada de Canadá en El Salvador, asistieron funcionarios salvadoreños cuyo trabajo guarda relación con el tema, como el fiscal general, Douglas Meléndez, y la procuradora para la defensa de los Derechos Humanos, Raquel Caballero de Guevara, así como representantes de organizaciones no gubernamentales que trabajan por la defensa de los derechos humanos.

Pero ¿qué es la justicia transicional? Según De Greiff, esta no es un “tipo” de justicia, sino más bien una estrategia que busca “hacer cumplir el imperio de la ley y recordarles a todos los ciudadanos de un país y a nivel internacional que nadie está por encima de la ley”. Algo que no se ha cumplido en El Salvador después de la guerra civil, según el experto.

“Después de todo, no es una distracción ocuparse de crímenes del pasado. No solo a nivel general puede ayudar a interrumpir patrones sino también a fomentar el desarrollo de capacidades que son importantes en la investigación de criminalidad organizada”, dijo el De Greiff.

El Salvador, un experimento fallido

Según el relator, la experiencia de la ONU en mediación de procesos de paz y en justicia transicional nace en El Salvador con la implementación de la Comisión de la Verdad, cuyo resultado final fue un informe que revela las atrocidades cometidas contra los derechos humanos durante la década de los 80.

Sin embargo, como un primer “ensayo”, esta experiencia no fue la mejor, según De Greiff. “En la experiencia salvadoreña de los 90 fue una experiencia cuando el campo de la justicia transicional estaba en formación”, asegura. Ahora “las cosas han cambiado”, según el ponente. Luego de más de 30 años de experiencia, los conceptos son diferentes. Más de 40 países han enfrentado procesos de justicia transicional en el mundo.

El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la promoción de la verdad, la justicia y la reparación y garantías de no repetición, Pablo de Greiff, durante su visita a El Salvador. Foto FACTUM/Bryan Avelar

“En aquel momento se instaló una Comisión de la Verdad que jugó un papel muy importante, pero que estuvo completamente separada de otras iniciativas de justicia que hoy harían parte de una política reconocible de justicia transicional. Hoy, la idea de establecer un modelo fragmentado, no tiene sentido. Nadie pondría una Comisión de la Verdad que no tiene competencias para hacer recomendaciones serias en términos de reparaciones a las víctimas”, dijo De Greiff durante su ponencia, frente a la procuradora y el fiscal general.

La mala implementación de un modelo de justicia transicional en El Salvador hoy tiene sus resultados. Según el relator, “nuestros países tienen tradiciones prácticamente interrumpidas de impunidad”, que solo se pueden romper al implementar un modelo integral de justicia transicional. Y lo vincula con la realidad actual de El Salvador.

“La justicia transicional, es cierto, no es un buen instrumento revolucionario, no lo es. No transforma la realidad de un país de forma completamente radical en dos años, pero tampoco soy un cínico. Siempre he pensado que el tipo de transformación que significa comenzar a vivir en un país en donde la noción de derechos es tomada más o menos en serio es, en sí misma, un cambio revolucionario”, resume De Greiff.

El miedo a la derogación de la Amnistía

“Ustedes saben, aun mejor que yo, que al reporte de la Comisión (de la Verdad) salvadoreña la siguió la adopción de la Ley de Amnistía, y por lo tanto no hubo judicialización de casos. Pero esa no fue la recomendación de la comisión. La comisión recomendó la investigación judicial de por lo menos 32 casos representativos, y no lo hicieron”, dijo De Greiff.

El 13 de julio de 2016, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia sorprendió al mundo. Los magistrados declararon inconstitucional la ley que mantuvo en impunidad los crímenes de guerra por más de 20 años.

Tras la derogatoria, el fiscal general, Douglas Meléndez, salió al paso y dijo temer que el sistema de justicia salvadoreño no estuviera listo para absorber tanta carga, tomando en cuenta la saturación existente.

Ese, según De Greiff, es uno de los principales temores a los que se enfrentan todos los países del mundo en que se aplica la justicia transicional. Sin embargo, él cree que es un argumento infundado.

“Parte de ese temor es que, donde hubo decenas de miles de víctimas hay, por lo tanto, cientos, miles de posibles perpetradores, miles de casos de posibles violaciones que podrían ser investigados. Hay temor de lo que eso puede significar. Pero mi mensaje es que creo que los temores son infundados. Comprensibles, pero infundados desde el punto de vista de la experiencia internacional. La realidad es que no van a tener miles y probablemente ni siquiera cientos de casos, por diversas razones”, aseguró De Greiff durante su ponencia.

Según el relator de la ONU, la Fiscalía salvadoreña no debería resolver los casos de la guerra civil “como resolver miles de casos de homicidios”. Sino “reconocer patrones de crimen sistémicos”.

“Solo después de hacer eso y solo después de hacer un mapeo preliminar de las diferentes categorías de casos que serían susceptibles a investigación penal seria y solo después de decidir si hay suficiente evidencia, en el sentido de que el paso de 30 años no es en absoluto irrelevante desde el punto de vista de la disponibilidad de evidencia”, señaló el relator. “Hacer cualquier otra cosa es tomar la decisión con criterio no judicial sino político y nada socaba más la efectividad de la justicia transicional que definirla en términos políticos”, dijo.

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