No somos delincuentes

2170 Vistas |  1
Share this...

Llevo mテ。s o menos 10 aテアos cubriendo, desde mi cine documental, las voces de las vテュctimas de nuestras grandes tragedias que compartimos en Centroamテゥrica: la migraciテウn, la trata, los desaparecidos, los desplazados, las vテュctimas de la guerra civil, las vテュctimas de la guerra actual de las pandillas. Pero hace dos aテアos tomテゥ una pausa, sentテュa que de tanta frustraciテウn mi alma estaba perdiendo luz y cada vez me afectaban de forma negativa las problemテ。ticas que cubrテュa, me llenaban de frustraciテウn y no sentテュa que hacテュa lo suficiente. Dejテゥ de ver esa luz que me alumbraba el final de mis relatos documentales y eso para mテュ era perder la esencia de mi forma de contar historias.ツ Esta columnadocumental nace de la recuperaciテウn de esa luz, nace despuテゥs de dos aテアos de pausa y reflexiテウn y de haber estado involucrada en proyectos que trabajテゥ directamente con la comunidad, perdテウn, con 窶彳sas窶 comunidades rojas de alto riesgo. En resumen, como me dijo una colega cineasta muy querida, encontrテゥ la luz en esos donde uno menos espera encontrarla. La encontrテゥ en los jテウvenes de esa generaciテウn que esta debajo de la mテュa. En esa generaciテウn que estテ。 creciendo con estigmas, esa generaciテウn abandonada y muchos de ellos a la deriva.

Me di cuenta de que siempre estuve buscando respuestas, contando historias de mis antepasados, en el pasado, el cual nunca voy a dejar de revolver y azuzar, y observテゥ que poco comprendテュa a las nuevas generaciones de jテウvenes a los que les estaba dejando un legado, y que solo dejテ。ndoles mis documentales les hacテュa mテ。s dura la carga. Comencテゥ hablar con ellos y ellas, a escuchar sus historias, duras la de la mayorテュa; comencテゥ hacerme preguntas, a sacar teorテュas, a implicarme: en ellos y ellas volvテュ nuevamente a ver esa luz que habテュa perdido, esa luz que me motiva a contar historias. Encontrテゥ en ellos relatos de vida que, como siempre, superan la ficciテウn, historias que callan: por miedo, por vergテシenza, por temor, porque nadie les pregunta窶ヲ encontrテゥ en ellos y ellas mucha fuerza y sobre todo muchas ganas de cambiar sus barrios y su paテュs. Encontrテゥ la esperanza en donde menos lo esperテゥ.

De esto va mi columnadocumental que saldrテ。 todos los jueves a partir de hoy.

Cada jueves voy a contarles la historia de uno de estos jテウvenes que crecen en barrios de alto riesgo, el bajo mundoツcomo le llaman muchos.

Uno de esos jテウvenes me comentテウ en una de las entrevistas que un policテュa le habテュa dicho que ellos, todos ellos, los que vivテュan en esa comunidad, eran unas ratas. Al terminar la frase, el joven no pudo seguir hablando: las lテ。grimas de rabia le brotaron y me dijo con mucha fuerza que ellos no eran ratas, que ellos no eran delincuentes, que ellos eran jテウvenes, que estaban tratando de salir adelante a pesar de que todo lo tengan en su contra.

A ellos esta columnadocumental. Gracias por devolverme las ganas de hacer cine, de contar historias, sus historias.


Soy Vida es una campaテアa que cuentaツlas historias deツjテウvenesツsalvadoreテアos que viven en comunidades estigmatizadas y denominadas de 窶彗lto riesgo窶, pero que aツtravテゥsツde sus actos, valores, ツintereses, sueテアos y esfuerzos decidieron no formar parte de la violencia que vive El Salvador y luchar contra los estigmas que la sociedad les ha impuesto. Cada jueves, la cineasta Marcela Zamora trae una de estas historias en sus columnas documentales.

Share this...

Tags

#Soy Vida

Deja un comentario

Your email address will not be published.

4 Responses to “No somos delincuentes”

  • Gracias Marcela por darnos a conocer cテウmo puede impactar el baile en estas comunidades y el cambio que se puede generar, gracias por iluminarnos con un poquito de tu luz, テゥxitos para tu “columnadocumental” y estarテゥ esperando todos los jueves cada una de estas historias.

  • テ悦itos con este gran proyecto, sabemos que impactarテ。 mucho al pueblo salvadoreテアo, principalmente a los y las jテウvenes que viven, en estas comunidades estigmatizadas. Bendiciones.