749 Vistas |  Like

Las marchas que desafían a Daniel Ortega

Share this...

Tras seis días de protestas que han provocado al menos 30 muertos, más de 200 estudiantes presos y más de 300 heridos, miles de nicaragüenses marcharon el 23 de abril vestidos de blanco en las principales vías de Managua, en una manifestación que confirma que el Frente Sandinista perdió el control de las calles. La marcha multitudinaria convocada por la élite empresarial, congregada en el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), cambió de ruta al salir y se dirigió hacia la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), cuyos estudiantes aún siguen resistiendo la represión policial.

Foto FACTUM/Cortesía


Managua. “No eran delincuentes, eran estudiantes”, gritaban los marchistas mientras pasaban por la sede principal de la Policía Nacional, que ha perdido a dos de sus miembros durante las protestas. Otra de las consignas fue “somos Nicaragua, no somos la derecha”, en referencia a las acusaciones del presidente Daniel Ortega, quien en su primera comparecencia pública, tres días después de iniciado el descontento, adujo que las manifestaciones eran promovidas por “la derecha” y que los estudiantes estaban manipulados.

La multitud gritó también “Daniel y Somoza son la misma cosa”, en alusión al dictador Anastasio Somoza Debayle, derrocado en 1979 por la guerrilla a la que pertenecía Ortega. Desde que iniciaron las protestas esta fue la primera marcha que no fue reprimida.

La noche del domingo 22 de abril fueron asesinados dos estudiantes de la Upoli, centro de estudios subvencionado por el Estado, según confirmaron el lunes los alumnos que aún siguen dentro del recinto durante una improvisada conferencia de prensa.

“Buscaron cómo atacar el área donde podíamos recepcionar a los heridos, y eso lo queremos denunciar, han querido capturar a los heridos”, dijo uno de los dirigentes del denominado Movimiento de los Autoconvocados, quien ocultaba su rostro con un casco y una camiseta.

Los estudiantes de la Upoli se sumaron a las protestas el pasado jueves 19, cuando ya estaban protestando alumnos de al menos tres universidades públicas. Ahí fue asesinada la primera víctima. Se llamaba Darwin Manuel Urbina y tenía 29 años. Venía de su trabajo y pasaba por la universidad rumbo a su casa cuando lo alcanzó una bala en el cuello. Los estudiantes lo socorrieron pero no había mucho que hacer. Murió camino al hospital. Fue asesinado por la Policía.

¿Por qué protestan?

Las protestas en Nicaragua iniciaron el miércoles 18 de abril, dos días después de que el Consejo Directivo del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) emitió una resolución en la que aumenta la cuota patronal de 19% a 22.5%; el aporte mensual de los empleados de 6.25% a 7%; cambia la fórmula para calcular la pensión, de modo que el máximo a recibir es el 70%; e impone que de las pensiones de los jubilados se deduzca el 5% para gastos de salud y maternidad. Todo esto con el propósito de evitar la quiebra de esta entidad, prevista para 2019, según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que recomendó aumentar la edad de jubilación, en la actualidad de 60 años, y el número de semanas cotizadas, de 750.

Aunque la resolución fue derogada el domingo 22 de abril, según anunció Daniel Ortega en una cadena de televisión, las protestas y la represión continúan. En los barrios y universidades plantean que las demandas van más allá de las reformas al INSS. Los protestantes, en su mayoría jóvenes entre los 15 y 30 años no organizados en ningún partido político, han botado uno de los símbolos del poder de Ortega y sobre todo de su esposa, Rosario Murillo: los árboles de la vida, unas estructuras de hierro con forma de árboles que han sido ubicados en las principales vías de Managua por orientación de ella.

“Aquí han habido protestas enormes desde el 2000 de la sociedad civil y movimientos sociales, que fueron duramente reprimidas a partir del 2008, y después con las constantes y enormes manifestaciones campesinas anticanal, pero faltaban los estudiantes en el ámbito urbano”, analiza la periodista y directora del Centro de Investigación de la Comunicación (Cinco), Sofía Montenegro, refiriéndose a las manifestaciones populares.

Montenegro agrega que “las ciudades son claves y la movilización de los jóvenes urbanos de los centros de estudio son una pieza necesaria para la paralización del país y la movilización de otros sectores y generaciones.  Por eso era que el gobierno había asumido un férreo control sobre las universidades y el estudiantado, que hoy se ha roto. Es un momento de ruptura de los estudiantes en la búsqueda de la autonomía, su vinculación con otros actores de la sociedad y la emergencia de una nueva generación política”.

Los marchistas, este lunes 23, cargaron los fotos con los rostros de los estudiantes y pobladores asesinados. Entre ellos está un adolescente de 15 años de un instituto jesuita.

Así empezó

Jóvenes convocados en las redes sociales iniciaron las manifestaciones en una vía comercial de Managua, la capital de Nicaragua, y de inmediato fueron reprimidos por fuerzas de choque afines al Gobierno. En ese primer día de protestas los periodistas fueron también blanco de agresiones, al menos 10 fueron golpeados. Mientras realizaban una transmisión en vivo el equipo de 100% Noticias fue atracado: desde una camioneta les robaron la cámara de video. Un día después este canal, propiedad del periodista Miguel Moral, quien se reconoce como sandinista, fue censurado por orden del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones (Telcor). Aun se encuentra fuera de la televisión por cable.

Las manifestaciones se incrementaron debido a la represión registrada el primer día. Así fue que se sumaron los estudiantes de la Universidad Nacional Agraria (UNA), antiguo bastión estudiantil del partido de gobierno, el Frente Sandinista; luego la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), la Upoli y más tarde las universidades privadas como la Universidad Americana (UAM). En ese segundo día de protestas los pequeños grupos de manifestantes se convirtieron en miles en diversas ciudades.

Bajo la consigna de “Daniel, Somoza, son la misma cosa”, centenares de universitarios marcharon el viernes en León y Estelí, dos plazas importantes dominadas por el Frente Sandinista.

Durante el tercer día de protestas se unieron empleados de empresas privadas y ese día se realizó una marcha multitudinaria en una de las principales vías de Managua. Esa noche la vicepresidenta Rosario Murillo anunció que el Gobierno regresaba a dialogar con los empresarios, reunidos en el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), pero estos han condicionado el diálogo si cesa la represión, la censura y se liberan a los estudiantes presos, algo en lo que el gobierno no ha cedido, por lo que el futuro del país aun es incierto.

Share this...

¿TE HA GUSTADO EL ARTÍCULO?

Suscríbete al boletín y recibe cada semana los contenidos en tu email.


Tags

#Nicaragua