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“Los Perrones contribuyeron con dinero a campañas presidenciales”

Danny Dalton es un ex agente de la Agencia de Control Antinarcóticos (DEA, en inglés) que en estos días vive en el norteño estado de Maine, en Estados Unidos. Viaja seguido a El Salvador, país en el que estuvo destacado entre 2002 y 2004, tras llegar procedente de Paquistán de una misión de dos años. Mientras estuvo con la DEA, Dalton ayudó a desenredar la trama de contrabandistas y policías corruptos que formaron la banda de narcotraficantes Los Perrones en el oriente salvadoreño. Ha vuelto a Centroamérica para intentar, junto al sindicato de los Teamsters, que la Fiscalía salvadoreña reabra la investigación por el asesinado del salvadoreño-estadounidense Gilberto Soto. Se ha topado con un caso muy parecido al de Los Perrones, el del Cártel de Texis y su presunto líder, José Adán Salazar Umaña, alias “Chepe Diablo”, el empresario de Metapán al que la administración de Barack Obama ha señalado como capo internacional del narcotráfico, quien además de haber tenido vínculos con el actual vicepresidente salvadoreño, recibió protección durante la administración del ex fiscal general Luis Martínez.


Dalton dice que, en el caso de “Chepe Diablo”, es importante señalar la responsabilidad de Estados Unidos, no solo la de funcionarios salvadoreños corruptos. “Estados Unidos no está haciendo su trabajo en este caso. ¿Por qué no está Estados Unidos acusándolo de algo? ¿Qué fiscal en Estados Unidos lo está investigando? En la embajada hay una sensación de secreto respecto a casos como esto, pero es una forma de cubrir la incompetencia”, dice el ex agente antinarcóticos en una entrevista telefónica con Factum. A continuación extractos de esa plática.

“Cómo es posible que alguien que fue designado capo no haya sido acusado de algo en dos años”.

Hace poco publicaste un artículo sobre el caso de José Adán Salazar Umaña y la falta de investigación en su caso, tanto en El Salvador como en Estados Unidos, a pesar de que Obama lo nombró capo internacional del narcotráfico hace dos años…

Es bastante obvio que mucha de la información habla de la relación entre el Cartel de Texis y funcionarios públicos en El Salvador. Lo que estoy diciendo es que Estados Unidos debe apoyar a personas decentes en El Salvador a perseguir a estas personas que corrompen al sistema…

En ese artículo mencionas que durante la gestión del ex fiscal Martínez hubo una investigación abierta por lavado de dinero hecha en el Ministerio de Hacienda que el ex fiscal desechó. Ahora está en manos del nuevo fiscal hacer algo al respecto…

Lo que sé es que Obama designó a Chepe Diablo como capo internacional del narcotráfico, y no se llega a esa conclusión sin que haya suficiente información al respecto. ¿Cómo es posible que si lo designaste capo en dos años no lo hayás acusado de algo? Estados Unidos no está haciendo su trabajo en este caso. ¿Por qué no está Estados Unidos acusándolo de algo? ¿Qué fiscal en Estados Unidos lo está investigando? En la embajada hay una sensación de secreto respecto a casos como esto, pero es una forma de cubrir la incompetencia.

En 2002, cuando Dalton llegó al país, faltaba casi una década para que la existencia del Cartel de Texis se hiciera pública, aunque las investigaciones hoy reflejan que el movimiento de drogas en el corredor comprendido entre Nueva Concepción, Chalatenango y Texistepeque y Metapán, en Santa Ana, que lleva hasta la frontera con Guatemala, llevaba bastante tiempo abierto, y que fue a mediados de la década pasada que Salazar Umaña y sus empresas empezaron a registrar crecimientos que las autoridades hacendarias de El Salvador han calificado de sospechosas de lavado de dinero.

“Cuando ves que estas organizaciones crecen y empiezan a moverse entre fronteras es porque esas autoridades corruptas lo permiten, o porque Estados Unidos no está haciendo su trabajo”.

Más visible eran, entonces, las actividades del consorcio que ya para mediados de la década de 2000 se conocía como Los Perrones. Fue, de hecho, un memo que Dalton hizo llegar al Centro de Inteligencia Conjunta Antinarcóticos de la PNC el que inició una serie de investigaciones que terminaron revelando una de las operaciones de narcotráfico más importantes en la historia del país (solo comparable acaso a la de tráfico masivo protegida por la Fuerza Aérea de El Salvador a mediados de los 80 en el Aeropuerto de Ilopango en el marco de la operación Irán-Contras), así como la corrupción policial al más alto nivel: en 2009, la entonces inspectora general de la PNC abrió expediente a 20 oficiales, incluidos dos ex directores y tres es jefes de la División Antinarcóticos, por sus vínculos con Los Perrones y con uno de sus principales jefes, José Natividad Luna Pereira, alias “Chepe Luna”.

Dice Danny Dalton que cuando él llegó a la oficina de la DEA en la

Foto de la ficha policial de José Natividad Luna Pereira, "Chepe Luna", en El Salvador. Foto de Revista Factum.

Foto de la ficha policial de José Natividad Luna Pereira, “Chepe Luna”, en El Salvador. Foto de Revista Factum.

embajada estadounidense en San Salvador había muy poco movimiento, que achaca a la falta de interés de las autoridades en Washington, a los pocos recursos y, entre líneas, a la connivencia de algunos diplomáticos de su país con la corrupción en El Salvador.

Cuando se fue, en 2004, ya había logrado que un gran jurado en Nueva York decidiera que había suficientes méritos para procesar a Luna Pereira en Estados Unidos por tráfico de drogas.

Desde su oficina en San Salvador, Dalton también participó en la investigación que concluyó con la captura de Byron Berganza, un narcotraficante guatemalteco condenado en 2003 a 22 años de cárcel, pero liberado sin muchas explicaciones en marzo pasado.

Hoy, desde Maine, el ex agente antinarcóticos ve con mucho escepticismo el rol que la DEA y en general del gobierno de los Estados Unidos juegan en la llamada guerra contra las drogas en Centroamérica. Mucho de lo que pasa en la región –la corrupción, la falta de investigación, la cooptación de autoridades estatales por bandas de narcos–, dice, tiene que ver con que su país “no está haciendo su trabajo”. Eso, afirma Dalton, es otra forma de corrupción: “¿Van a hacer algo contra ellos o se van a seguir reuniendo con ellos?”, se pregunta al hablar de funcionarios corruptos de Centroamérica.

“Organizaciones como Los Perrones no pueden existir sin autoridades corruptas”.

Cuando eras un agente activo de la DEA y estabas en El Salvador empezaban algunas investigaciones grandes de grupos de narcotraficantes que terminaron cooptando a la Policía y a otras insituciones.

Sí, llegué ahí en agosto de 2002 y me fui en agosto de 2004. Antes había estado trabajando en Paquistán, de 2000 a 2002, y luego me asignaron a El Salvador. Ahí iniciamos en Centroamérica investigaciones sobre importantes organizaciones de narcotráfico, relacionadas por ejemplo con Byron Berganza.

¿Fuiste parte del grupo que asesoró a las autoridades salvadoreñas en el caso de Los Perrones?

Sí, trabajé en ese caso mientras estuve allá y acusé a Chepe Luna y a Reynerio Flores…

¿Después de investigar a Los Perrones y de tus años en El Salvador cuáles son tus principales conclusiones sobre la forma en que el narcotráfico opera en el Triángulo Norte?

Sabemos que El Salvador es una pieza entre la producción en el sur y la distribución en el norte, terreno de los llamados transportistas. Chepe Luna era el dueño del Golfo de Fonseca, donde la droga se mueve por lanchas rápidas. Nosotros pusimos agentes encubiertos en su organización, de la que Reynerio Flores era parte también. Todo este tema del narcotráfico está envuelto por la corrupción de las autoridades locales.

Una de las cosas que el caso de Los Perrones dejó claras fue el alcance de la corrupción en la PNC y en otras instituciones del Estado salvadoreño, ¿qué tan importante fue esa corrupción para toda la operación y crecimiento de esa banda?

Bueno, no puedes controlar el Golfo de Fonseca sin autoridades corruptas. Cuando yo empecé a trabajar este caso de Soto otra vez dije que estas organizaciones no pueden existir sin la ayuda de autoridades locales que son corruptas. Cuando ves que estas organizaciones crecen y empiezan a moverse entre fronteras es porque esas autoridades corruptas lo permiten, o porque Estados Unidos no está haciendo su trabajo. Hay diferentes factores envueltos: estos grupos contribuyeron con dinero en campañas políticas, en campañas presidenciales. Hay mucha información sobre esto. Pero ahorita lo que me gustaría es señalar la responsabilidad de Estados Unidos en todo esto…

Neyo

Está bien documentado que al menos dos miembros de Los Perrones, el contrabandista Élmer Medrano Escobar y Reynerio de Jesús Flores Lazo, entregaron dinero a Herbert Saca en 2004, durante la campaña electoral de Antonio Saca, candidato a la presidencia por el partido ARENA. Documentos del registro de comercio salvadoreño prueban que Herbert Saca recibió, en junio de 2004, 228,571.42 dólares de M&M Importaciones, propiedad de Medrano. Uno de los lugartenientes de Flores Lazo ha dicho que su familia entregó a Adolfo Tórrez, líder de ARENA y miembro del comando Saca, al menos $123,000 durante la campaña.

¿Y cuál es la responsabilidad? ¿Cuáles son las omisiones de Estados Unidos en esto?

Veamos, la agencia que es responsable por la investigación internacional del narcotráfico, la DEA, que tiene 5,000 agentes. Miles de millones de dólares en recursos. Analistas… Esos recursos tenés que asignarlos de forma apropiada. Si sabés que cerca del 75% de la droga que entra en Estados Unidos viene por el corredor centroamericano, deberías poner énfasis en ese corredor; pero sigues poniendo los énfasis en Colombia y México, cuando en medio tienes mucho territorio. Cuando hablamos de Centroamérica hablamos del territorio por donde pasa la mayoría de droga hacia el norte y la mayoría de dinero hacia el sur. Pero resulta que solo tienes dos agentes en El Salvador, dos agentes en Honduras y unos cuantos en Guatemala, que en El Salvador no hay analistas y que hay muy poco contacto entre todos ellos y con los Estados Unidos… ¿Qué puedes esperar? Y los agentes se rotan cada par de años, no hay continuidad… Cuando tienes informantes que has tardado entre 9 meses y un año en ganarte y de pronto tienes que dejarlos, y luego tienes que trabajar con oficinas de fiscales que no cooperan. Es disfuncional. Y qué hay de los embajadores…

¿Pero sería diferente con más agentes, más dinero, más atención desde Washington a Centroamérica cuando estás lidiando con autoridades corruptas en las posiciones más altas del gobierno? ¿Hubiese sido diferente en el caso de Los Perrones cuando el director de la PNC estaba implicado, cuando asesores del presidente estaban implicados?

Cuando yo estaba en El Salvador llegué a esa oficina, de la DEA, y nadie estaba recolectando evidencia de nada. En un año y medio pusimos a un diputado salvadoreño (William Eliú Martínez) en la cárcel en los Estados Unidos. Trabajamos en el caso de Byron Berganza y lo pusimos en la cárcel cuando antes había sido intocable en Guatemala porque lo estaban usando como informante. Hicimos una acusación contra Chepe Luna, que controlaba el Golfo de Fonseca. Todo eso lo hicimos lidiando con autoridades corruptas en el terreno. En Estados Unidos la corrupción es que Estados Unidos no hace su trabajo. Estados Unidos pone alguna presión a los gobiernos locales, pero tiene que mirarse a sí mismo y preguntarse qué está haciendo mal. La corrupción en estos países es en parte porque Estados Unidos no hace su trabajo: Estados Unidos puede acusar a narcotraficantes o a oficiales corruptos que están ayudando a traer droga a este país o a lavar el dinero que sale de esas operaciones. Estados Unidos puede acusar a esas personas, ¿por qué no lo hace? ¡Yo sé quiénes son! ¡Tú sabes quiénes son! ¡Ellos saben quiénes son! Pero nadie hace nada. El sistema está tan dañado que la mierda que hay suele ser reemplazada por otro tipo de mierda… Es un problema sistémico… Lo que tenemos que hacer es señalarlo cada vez que lo vemos. Hoy que hay una nueva embajadora todo el mundo la va a ver para preguntarle qué va a hacer con todos estos corruptos, ¿va a hacer algo contra ellos o se va a seguir reuniendo con ellos? Hoy hay un nuevo fiscal en El Salvador y la posibilidad de cambiar algo, ¿qué van a hacer?

El caso Soto

Hablame de lo que estás haciendo ahorita. Mencionaste una nueva investigación en el caso del asesinato de Gilberto Soto. Se ha hablado mucho de la posibilidad de que Los Perrones o incluso policías hayan estado involucrados en ese asesinato…

La razón porque el caso Soto no fue investigado de forma adecuada fue por falta de recursos… Nunca se siguieron todas las hipótesis, ya sea que lo hayan asesinado para frenar su trabajo con los sindicatos o por otras razones, pero hay dos personas en la cárcel por halar el gatillo, pero quién les ordenó hacerlo…

¿Y qué información nueva hay?

Luis Martínez, cuando estaba tratando de reelegirse como fiscal, accedió a reabrir el caso ante los Teamsters (el sindicato del que Soto era miembro en Estados Unidos). Entonces reiniciamos la investigación. Hoy, este nuevo fiscal, en reuniones con varios interesados, ha hablado de que sería bueno echar un nuevo ojo a este caso. Supuestamente el caso será reabierto, pero seguimos esperando.

¿Cuáles son las hipótesis respecto a los autores intelectuales?

Pues siempre está la posibilidad de que la organización de trabajadores en la que Soto trabajaba causara problemas a los transportistas en el puerto (de Acajutla). Hemos tenido información también en ese sentido proveniente de Nicaragua. Son pistas que hay que seguir, pero no podemos hacer eso si el caso no se reabre. Pero se trata de un ciudadano estadounidense, no importa si El Salvador quiere o no averiguar quién ordenó matar a Soto, el FBI puede hacerlo, ¿por qué no lo hace el FBI?

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