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La MS-13 está lejos de ser un cártel de droga sugiere estudio académico

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Un nuevo estudio lanza luces sobre la MS13, el enemigo público del presidente  Donald Trump. Ensalzada como la pandilla más temida en Estados Unidos, la MS13 puede utilizar ese capital político cuando pueda, pese a sus limitaciones organizativas relativas a la inmigración o su participación en el narcotráfico, advierte el informe de InSight Crime y la American University.

Foto FACTUM/Archivo


Las mismas cualidades organizativas que hacen de la pandilla una estructura formidable son las que le impiden convertirse en una organización criminal sofisticada capaz de crear una organización narcotraficante”. Esa es una de las conclusiones a las que llega un amplio estudio sobre la Mara Salvatrucha 13, elaborado por InSight Crime y el Centro de Estudios Latinoamericanos (CLALS) de la American University, en Washington DC, publicado el pasado lunes 12 de febrero.

De acuerdo con el informe, que hace un estudio histórico y actual de la pandilla que está en el centro del debate en Estados Unidos, la estructura ha tenido varios “proyectos” de incursión en el narcotráfico a lo largo de su historia; sin embargo, se ha tratado de iniciativas de “clicas” individuales más que de un proyecto de la pandilla.

“Es posible que haya clicas específicas asociadas con narcotraficantes internacionales, y que algunos jefes e incluso clicas estén trabajando con ellos en un nivel muy bajo, pero son excepciones, no la norma”, dice el documento en el que se cita como ejemplo a la clica Fulton Locos Salvatruchos (FLS). “En Nueva Concepción, Chalatenango, al norte de El Salvador, por ejemplo, la clica Fulton protegió el paso seguro de narcóticos controlados por el cartel de Texis, una de las dos principales organizaciones narcotrafcantes salvadoreñas”.

La MS-13 se ha convertido en el objetivo de la administración de Donald Trump, después de una docena de homicidios cometidos en Long Island entre 2015 y 2016. Pero no solo eso: Trump ha utilizado a la MS, y su violencia, como centro de su política inmigratoria, al comparar a los pandilleros con los inmigrantes que llegan (o han llegado) desde Centroamérica, y en particular desde su región más violenta: el Triángulo Norte formado por Guatemala, Honduras y El Salvador.

El estudio, sin embargo, hace un importante señalamiento sobre la inmigración, dada la insistencia del gobierno Trump y su Departamento de Justicia de relacionar los crímenes cometidos por pandilleros en Estados Unidos con un supuesto plan de expansión de la MS en ese país. “Los pandilleros se desplazan por las mismas razones que lo hacen otras personas que no tienen relación con la pandilla. Esos factores de atracción-repulsión (push-pull factors) varían entre motivaciones familiares y económicas y preocupaciones por la seguridad o la situación legal. Los pandilleros son tan susceptibles a esas presiones como sus compatriotas, y migran por la misma compleja variedad de razones que motiva a otros migrantes”, indica el reporte.

Y añade: “De hecho, parece que la pandilla se aprovecha de las circunstancias, en lugar de crear activamente las condiciones que puedan aprovechar. En el condado de Suffolk (donde fueron cometidos varios asesinatos atribuidos a la MS) , por ejemplo, cerca de una cuarta parte de los identificados como pandilleros por las autoridades son UAC (“menores extranjeros no acompañados”, por sus siglas en inglés). Ellos representan cerca de un uno por ciento de los UAC que fueron ubicados en la zona”.

Las conclusiones son relevantes pues dan al traste con la concepción actual, alimentada por la designación de la MS-13 como Organización Criminal Trasnacional (octubre 2012), de la MS como una especie de mafia internacional, en lugar de una confederación de grupos o estructuras, sin un solo liderazgo o jerarquía, que es el resultado de complejos fenómenos sociales. “La pandilla es una suma de contrastes —no hay duda de que es un grupo criminal violento, pero también es en parte un ente social y en parte un ente político”, apunta el estudio titulado “La MS13 en América”, una aproximación para entender a la violenta pandilla que

Uno de sus puntos, precisamente, tiene que ver con el narcotráfico. Según el estudio, “la MS-13 puede ofrecer ventajas a un potencial socio narcotraficante de alcance internacional, (pero) también puede ser un gran lastre”.

En el texto se citan al menos cuatro desventajas de los narcotraficantes para asociarse con la pandilla en el mercado de la droga: La MS-13 es demasiado visible y un objetivo común de las autoridades, en gran parte por su inclinación hacia la violencia (homicidios); no es confiable y en su mayoría no está bien entrenada; es leal solo a sí misma y ve con sospecha la motivación puramente lucrativa, pues puede distorsionar las prioridades del pandillero que busca ganancias financieras y puede poner en riesgo a muchas personas para beneficio de unos pocos; y finalmente, los pandilleros atrapados en esquemas externos son testigos expeditos de los delitos, pues su lealtad  se la deben a la MS-13, no a los de afuera que los contratan.

Otro ejemplo que cita el documento es la vinculación de clicas de la MS-13 con “Los Perrones”, otra organización del narcotráfico en El Salvador. “Este respaldo se dio al inicio y al final de la cadena de la droga en varios lugares de El Salvador y en mercados locales de Maryland o Nueva Jersey. Pero la pandilla nunca controló el flujo de dinero o el transporte internacional de la cocaína”, dice el texto.

El pandillero Moris Alexander Bercián Machón, alias “El Barney”, jefe del poderoso programa Normandie Locos Salvatruchos (NLS) en El Salvador, tiene un proceso judicial pendiente por narcotráfico. “El Barney” ha sido incluido en la lista de criminales transnacionales por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y fue arrestado con seis kilos de cocaína en 2009. El juicio contra Bercián no se pudo realizar ya que, tras ser suspendido al menos nueve veces, este finalmente huyó de la justicia.

El estudio de InSigth Crime y el CLALS dice que “El Barney tenía una red ya montada ajena a la pandilla, que parece haber facilitado su ingreso a este mercado criminal internacional. El padre de Barney es un ex oficial del ejército y dueño de una firma transportadora que ha sido conectada con lo que se conoce como el cartel de Texis en El Salvador”.

Crímenes internacionales y comunicación de la pandilla

De acuerdo con el informe, la Mara Salvatrucha 13 no solo tiene el narcotráfico como único crimen internacional. La comunicación transfronteriza entre clicas de la pandilla ha permitido, según el documento, la planeación “aunque en menor escala” de crímenes como el homicidio, extorsión y tráfico de sustancias ilícitas.

“Los avances tecnológicos y una proliferación de canales de comunicación implican que los miembros de la pandilla tienen una gran cantidad de opciones de comunicación, desde las más primitivas –pasando por lo que se conoce como “cometas” o “huilas”– hasta las más sofsticadas –el intercambio de mensajes encriptados por medio de servicios internacionales de mensajería de texto instantánea”, dice el documento.

Los cabecillas de la pandilla, especialmente los que se encuentran en El Salvador, también parecen estar usando la tecnología de las comunicaciones para ejercer mayor influencia sobre sus miembros, según la investigación. Mediante una combinación de llamados a la acción, charlas motivacionales y amenazas directas o indirectas, los cabecillas están ejerciendo más autoridad y control. “El resultado ha sido un repunte de los hechos violentos asociados a la MS-13 en muchos lugares de Estados Unidos que parecen no tener un objetivo distinto al de consolidar dicho control”, dice el informe.

Este fenómeno, según la investigación, se debe a la expansión ininterrumpida de la MS-13 hacia otras áreas de Estados Unidos y el mundo. “Los miembros de la MS13 han emprendido activamente la creación de nuevas clicas en zonas rurales de El Salvador, así como en ciudades medianas e incluso pequeñas en lugares de Long Island y California, entre otras”, apunta el informe.


El informe completo sobre la MS-13 de InSight Crime y CLALS puede ser consultado en este enlace.

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