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La lejanía de Hugo Martínez con el FMLN… y con el poder

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El partido en el gobierno quiere como fiscal general a un abogado que considera que la Ley de Extinción de Dominio, para combatir el crimen organizado y la corrupción, es “inconstitucional”. El FMLN ya había intentado reformar esta ley el año pasado para propiciar la impunidad de algunos funcionarios públicos. Pero el candidato presidencial efemelenista, Hugo Martínez, tiene planes distintos: dice que va a promover “hacer más efectiva” esa regulación. En medio de estos desencuentros, Martínez sigue buscando los votos que la dirección de su partido perdió en marzo de 2018.

 Foto FACTUM/Salvador Meléndez


A Schafik Hándal hijo le pareció interesante la exposición del abogado Ulices del Dios Guzmán, el pasado 22 de noviembre, durante las entrevistas a los candidatos para fiscal general de la República. La grandilocuencia de Guzmán encantó al diputado subjefe del grupo parlamentario del FMLN en la Asamblea Legislativa. “¡Usted no se anda con vueltas!”, le dijo Hándal al abogado Guzmán, quien agradeció el cumplido. Para ese momento, Guzmán ya había criticado una supuesta fabricación de pruebas que hace la Fiscalía General de la República cuando persigue la corrupción política y había señalado supuestas extralimitaciones de las resoluciones de los cuatro exmagistrados de la Sala de lo Constitucional que terminaron sus funciones el 15 de julio de 2018, lo que significó grandes puntos en común con la posición política del FMLN en esos temas.

El abogado Guzmán ha sido, entre otras cosas, defensor de Enrique Rais, empresario prófugo de la justicia acusado de crímenes relacionados con corrupción y amigo personal de José Luis Merino, uno de los hombres fuertes en el FMLN. Hoy Guzmán quiere ser fiscal general de la república. El FMLN lo apoya.

El entusiasmo del segundo al mando de la bancada efemelenista parece contrastar con lo que Hugo Martínez, el candidato presidencial del FMLN, ha dicho en público sobre la lucha contra la corrupción y las herramientas legales que en El Salvador están a la mano para llevarla adelante.

Martínez, quien participó en los conversatorios de la UCA el 15 de noviembre, se ha comprometido a combatir la corrupción mediante el fortalecimiento de las autoridades y de las leyes. Y sobre la Ley de Extinción de Dominio, dijo, con detalle, que, si gana la Presidencia de la República el próximo 3 de febrero de 2019, va a enviar propuestas a la Asamblea Legislativa para hacer de esa ley una normativa “más eficiente” para perseguir a los criminales y a los corruptos.

La posición del candidato aparece en las antípodas de la expuesta por Guzmán, el abogado al que el FMLN dice apoyar para la jefatura de la fiscalía general. De hecho, la nueva decisión de los diputados del FMLN de respaldar a un abogado que considera que la Ley de Extinción de Dominio es inconstitucional pone en entredicho la propuesta del candidato.

Factum cuestionó a Martínez acerca de que su compañera de fórmula, la candidata a vicepresidenta Karina Sosa, como diputada votó a favor de las reformas a la Ley de Extinción de Dominio de julio de 2017. ¿Cómo el candidato presidencial del FMLN puede proponer hacer más eficaz una ley que su partido le incomoda? Pero el candidato efemelenista se escudó en que no conocía, “a detalle”, qué reformas su partido aprobó junto a GANA y diputados del PCN el año pasado.

No es la primera vez que Martínez trata de poner distancia entre su candidatura y las decisiones que su partido ha tomado en el Ejecutivo o el Legislativo, algunas de las cuales llevaron a la debacle electoral que el FMLN sufrió en las legislativas y municipales de marzo de 2018, cuando no solo perdió el gobierno de la capital, sino también otras alcaldías y ocho diputaciones.

Esa caída histórica ha sido puesta en los hombros del candidato presidencial Hugo Martínez. El aspirante del FMLN para continuar en el gobierno por tercer período consecutivo ha tenido que sobrellevar no solo los errores recientes del gobierno y de la dirigencia FMLN, sino que ha tenido que pronunciarse en contra de lo que su cúpula decide sobre ese grupo político.

Las cosas no parecen ir bien para el candidato: todas las encuestas lo ponen en un lejano tercer lugar, por detrás de Nayib Bukele de GANA y Carlos Calleja de Arena.

En busca de los votos perdidos

Martínez ha tratado de suavizar la relación quebradiza entre la dirigencia del FMLN y su candidatura presidencial. Se ayuda con un discurso de hacer ver que es natural que un candidato no tenga el apoyo de la dirección de su partido político. Usa sustantivos como democracia. Intenta normalizar la idea de que no es el preferido de la dirección efemelenista, y que cosas así pasan en todos los partidos.

Hugo Martínez  durante el conversatorio organizado por la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA) en el Auditorium Ignacio Ellacuría.
Foto FACTUM/ Salvador MELENDEZ.

Sentado en medio de académicos de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, UCA, en el auditorio Ignacio Ellacuría, este jueves 15 de noviembre de 2018, Martínez justificó que “hay una situación de crisis en los partidos políticos”, pues no se han adecuado a las exigencias de las sociedades.

Martínez sigue creyendo que lo que sucedió en marzo pasado fue un llamado de atención de sus votantes, una advertencia de que la dirección del FMLN debe tomar en cuenta a las bases y a la población en general en la toma de decisiones gubernamentales. Pero la dirección del FMLN sigue manejando el partido, incólume, y sin cambiar su discurso.

La cúpula del FMLN continúa saludando a los gobiernos represores de izquierda como los de Venezuela y Nicaragua —este último país inmerso en una grave crisis de violaciones a los derechos humanos por el régimen de Daniel Ortega—.

Y, como se lo señaló a Martínez el académico de ciencias políticas de la UCA, Álvaro Artiga, el partido se transformó, después de la guerra, en un grupo político con mando unidireccional que se inclinó más al pragmatismo que al idealismo que lo caracterizó en los años ochenta, cuando fueron una agrupación político-militar.

—La dirección tenía un candidato preferido (Gerson Martínez, exministro de Obras Públicas) y todos vimos cuando le dieron el espaldarazo. Ustedes ganan contra ese candidato. Ustedes no eran la opción, ustedes entraron como alternancia a esa dirección. Y esa dirección les puede minar lo que quieren hacer, ¿o no? —le cuestionó Artiga al candidato efemelenista.

—Pero así es la democracia, Álvaro. Tú puedes tener a tus preferidos. Tú puedes poner a alguien que tú respaldas, pero si la base de un partido toma una decisión, esa decisión debe respetarse —respondió Martínez.

Para dar confianza a quienes creen que los proyectos presidenciales que propone podrían ser bloqueados por la dirigencia, el candidato recordó que el FMLN hará elecciones internas el próximo año para elegir —o reelegir—a su Comisión Política.

—Allí las bases volverán a decidir sobre qué tipo de dirección quieren y a quiénes quieren como dirección del partido.

Artiga siguió incomodando a Martínez. Le cuestionó la transformación del FMLN en un partido que se limitó a hacer “lo posible” —mediante la negociación política con fuerzas de la derecha— y dejar de buscar las metas revolucionarias históricas. “Pasaron a la aceptación plena de las reglas del juego capitalista”, le dijo con énfasis el académico.

Artiga, sin mencionarlo, refirió a los textos del líder histórico del FMLN Schafik Hándal, quien escribió “abandonamos las armas, entramos en el sistema para cambiar el sistema, no para que el sistema nos cambie a nosotros”. Martínez, frente a una audiencia en la que se filtró un puñado de seguidores partidarios que le garantizó en varios tramos del conversatorio que no estaba solo, no dejó de incomodarse.

El académico prosiguió. Para Artiga, la mejor prueba de que el FMLN no ha cambiado el sistema de injusticias sociales, sino que el sistema terminó por cambiarlo, son los anuncios de “polos de desarrollo” que podrían implicar una privatización de servicios a gran escala, programas sociales “asistencialistas” y nuevas relaciones con “China capitalista, uno de los países más contaminantes del planeta”.

—Algo ha cambiado en el partido. ¿Ustedes toleran ese cambio o van a hacer algún giro, intentar algo? —preguntó Artiga.

—… No sé por qué te irrita el tema del establecimiento de relaciones con la República Popular de China… Y los programas no son asistencialistas, los programas son concebidos como una palanca que les da la oportunidad a las personas de salir de la exclusión, y eso es, en esencia, ser revolucionario, sin andar con una narrativa estridente al respecto de lo que estamos haciendo —dijo Martínez, con un tono de voz que reflejó más determinación y autoridad.

El auditorio de la UCA se llenó del sonido de aplausos, silbidos y gritos eufóricos de los seguidores de Hugo Martínez. El bullicio fue prolongado, pero no detuvo la siguiente pregunta de Álvaro Artiga.
—Y entonces, si estamos tan claros en eso, ¿cómo explicamos la baja de 350,000 votos este año? —cuestionó el académico.

Silencio. Tres segundos de silencio. Risas tímidas de quienes no eran seguidores de Hugo Martínez. El candidato, perplejo. Pasaron los tres segundos y se reincorporó entre titubeos.

El candidato respondió el discurso que ha mantenido desde marzo: los electores enviaron una advertencia al FMLN por excluirlos de las decisiones partidarias y de gobierno. Pero, por los resultados en encuestas de opinión, los votos que perdió la dirigencia efemelenista en marzo siguen extraviados.

Martínez y Sosa han incrementado su agenda de actividades en las últimas semanas y también han aumentado su presencia en la campaña electoral que empezó el 2 de octubre pasado. Este martes 20 de noviembre, la fórmula del FMLN presentó su plan de gobierno y son los primeros en entregar, por escrito, sus promesas para un eventual gobierno.

El plan de Martínez y Sosa contiene cinco áreas de intervención: seguridad, empleo, educación, salud y migración. Y un eje transversal de lucha contra la corrupción. Fue en ese eje que Martínez mencionó reformas a la Ley de Extinción de Dominio para hacerla más “efectiva”. Aunque su partido busque un fiscal general que no la aplique.

El FMLN sigue en tercer lugar en todas las encuestas de opinión que han publicado universidades como la UCA, la Universidad Tecnológica y la Universidad Francisco Gavidia, abajo del partido de Arena y más abajo del partido GANA.

A pesar de las dificultades del candidato, asuntos como el del apoyo al abogado Ulices del Dios Guzmán para la fiscalía general siguen sumando a la desconexión entre los intentos de Martínez por mostrar un discurso diferente y los posiciones a las que su partido sigue aferrándose en trincheras como la Asamblea Legislativa, su último reducto de poder.

Asuntos espinosos

En el tema de la lucha contra la corrupción, Martínez intenta vender la idea de tolerancia cero, y en el tema específico de la Ley de Extinción de Dominio ha ofrecido incluso mejorarla.

La Ley de Extinción de Dominio es un instrumento legal para combatir el crimen organizado y la corrupción. Como propuesta, surgió de la iniciativa del gobierno de Estados Unidos, que incluso facilitó capacitaciones con expertos de Colombia, donde esa ley está vigente. Hasta julio de 2017, solo en el primer año y medio de la gestión del fiscal general, Douglas Meléndez, los juzgados especializados habían extinguido bienes ilegales por alrededor de $1.5 millones.

Pero a los ojos de diputados de GANA, FMLN y algunos legisladores de Arena, la ley tiene “defectos”. Incluso, diputados de estos partidos intentaron reformar la ley en julio de 2017 y la hicieron menos estricta, en cuanto a la incautación de bienes, cuando se tratara de funcionarios públicos.

El 22 de noviembre pasado, el abogado Guzmán fue más allá, inclusive. “Lo he dicho y lo voy a repetir: la Ley de Extinción de Dominio en su versión original es inconstitucional, es retroactiva, es abusiva, es absurda”, dijo. El abogado criticó la “autonomía” de la ley, que, a su juicio, irrespeta la Constitución salvadoreña, ya que no admite normas retroactivas; es decir que se apliquen, luego de su vigencia, hacia delitos cometidos en el pasado.

Las declaraciones de los diputados al terminar la ronda de entrevistas del 22 de noviembre, teniendo en cuenta los intentos de reforma a la Ley de Extinción de Dominio en 2017, no se apartaron de esa línea y sintonizaron con Ulices del Dios Guzmán. De hecho, Guzmán parte como uno de los favoritos en varias bancadas legislativas, incluida la del FMLN.

Lo dijo Hándal un día después. En declaraciones que brindó a medios de comunicación y que recogió el Noticiero Hechos de canal 12, el diputado detalló que los candidatos favoritos del FMLN son Néstor Castaneda, actual magistrado del Tribunal de Ética Gubernamental, y el abogado Ulices del Dios Guzmán. El cumplido de Hándal a Guzmán un día antes en la entrevista no pasó de largo.

La aversión del FMLN a esta ley no es espontánea. Los diputados del partido en el gobierno aprobaron un pliego de reformas a la Ley de Extinción de Dominio que cercenó las facultades para decomisar bienes a los funcionarios públicos e incluso acortaba los tiempos de investigación de la Fiscalía General cuando se tratara de investigaciones contra los funcionarios

El martes 18 de julio de 2017, los diputados de la Asamblea Legislativa corrieron para hacerle dieciséis reformas a la ley. Ninguna reforma mejoraba la eficacia de la normativa, sino que, al contrario, restaban facultades investigativas y dictaban límites para las autoridades. La aprobación de las reformas nació como una iniciativa de los diputados de GANA Guillermo Gallegos, investigado por la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia por posible enriquecimiento ilícito, y Mario Tenorio, quien precisamente le hizo la pregunta a UIices del Dios Guzmán acerca de la Ley de Extinción de Dominio el 22 de noviembre pasado.

El arenero René Portillo Cuadra también fue mocionante de las reformas, aunque luego se quiso desligar de su responsabilidad y la mayoría de su grupo parlamentario no votó por las enmiendas, aunque también se beneficiaban con las concesiones para los funcionarios públicos.

Y por el FMLN, los mocionantes de las reformas fueron Santiago Flores y Jackeline Rivera, quien luego fue candidata a alcaldesa de San Salvador. Rivera perdió ante el arenero Ernesto Muyshondt y se convirtió en uno de los rostros más visibles del fracaso electoral del FMLN.

Hoy Martínez intenta evitar un resultado similar en la presidencial. Las encuestas dicen, por ahora, que los votantes que castigaron al FMLN en 2018 siguen dándole la espalda.

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