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J Balvin: reguetón pal’ mundo y pa’ todos

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Además de reivindicar el guilty pleasure de un genero musical usualmente vilipendiado por la crítica musical de avanzada, Gabriela Rivera nos comparte una reseña sobre “Energía”, el disco más reciente del reguetonero colombiano J Balvin.


Bobo-J-Balvin-1024x1024 El reguetón es uno de los géneros musicales de más guilty pleasure que existen. Incluso pareciera que se trata de una expresión latina que todos amamos odiar; un reflejo de la misoginia y violencia de género; realidad de muchos países latinoamericanos (si no es que todos); realidad de la cual todos somos parte.

No importa cuantas excusas o insultos inventemos para sentirnos parte de alguna especie de “élite” intelectual y cultural que no soporta el reguetón, y separarnos así de otros sectores “menos privilegiados” de la sociedad que sí disfrutan del “infame género”; separarnos de los “gatos”, “los indios” que viajan en bus o van a “perrear” los viernes o sábado en la noche. Porque en nuestras cabezas esa es la clase de persona que escucha reguetón. Jamás será este el género de los brillantes estudiantes de universidades privadas y caras, profesionales o músicos educados y complejos.

Pero les tengo una noticia: el reguetón existe y está en todos lados, desde las fiestas de quince años, los buses, los supermercados… hasta las discotecas más exclusivas. Y todos, hemos bailado o cantado más de alguna canción.

Yo confieso, sin pena alguna, que me gusta el reguetón. Ódienme, díganme lo que quieran, pero me gustan esos ritmos que me hacen mover la cadera y sentirme la mujer más sexy del mundo cuando bailo, aunque sea con una escoba en la mano mientras hago limpieza en mi casa. Y eso no va a cambiar por más libros que lea o escalas que aprenda.

Pero esta confesión no viene así nomás. Y créanme que toda esta introducción tiene un punto en concreto: hablar del nuevo disco de  J Balvin, el reguetonero colombiano que desde 2013 —por entonces su disco “La familia”— ha cambiado la cara del reguetón.

El pasado 17 de Julio de 2015 fue lanzado “Ginza”, el primer sencillo de su más reciente material discográfico, llamado “Energía”. Se trata del cuarto álbum de Balvin y que no vio la luz sino hasta el pasado 24 de junio de 2016 y del cual también se han dado a conocer otros dos sencillos, los temas “Bobo” y “Safari”.

Con “Energía”, J Balvin nos ofrece su intento más grande por cambiar la cara de reguetón a nivel mundial. Este es un disco que cuenta con 15 temas llenos de mezclas entre los beats clásicos del reguetón con otros estilos musicales, como el trap, dancehall, playero y el tropical house.

El disco abre con “Veneno”, un tema muy a lo Fuete Billete, Fuego y Yung Beef, artistas de los cuales también vamos a encontrar influencia en otras canciones del disco, como por ejemplo en “Hola” y “Snapchat”.

A ese opening tan trap le sigue “Malvada”, un tema con una estructura más “básica” de reguetón, bastante sabroso y retador. Aparecen luego “Safari” y “Bobo”, tercer y segundo sencillo del disco respectivamente.

“Safari” es. de hecho, la canción más interesante del disco. No solo por contar con la colaboración de Pharrell y BIA —quienes cantan en español—, sino porque sintetiza la re interpretación que J Balvin ha hecho de los ritmos latinos en los últimos años.

En la sección de colaboraciones, nos encontramos con Daddy Yankee, Yandel y Fuego en los temas “Pierdes los modales”, “Acércate” y “35 pa las 12” (mi favorita del disco), respectivmente.

“Sigo extrañándote” y  “Por un día” son temas del estilo conocido como reguetón romántico, y que probablemente se van a dedicar muchos adolescentes cuando hayan cortado… Jejeje.

“Primera cita” y “Solitario” tienen un tinte más a tropical house y playero. Son temas que claramente fueron influenciados por el éxito que tuvo su latin remix de “Sorry”, original de Justin Bieber.

“Energía”, aparte de contar con el éxito por excelencia de Balvin (que en este caso es “Ginza”) también propone el tema “No hay límite”, que consiste en una balada a voz y guitarra que marca la mitad del álbum.

Para muchos, esta nueva cara de reguetón no es exactamente lo que identifican como este género. La nostalgia por temas como los de “Cuentos de la cripta” pesa más como para darle una oportunidad a un reguetón más “refinado” o “hipster”, un reguetón con sintetizadores e influencias hip hop y trap. Personalmente, es justo eso lo que me gusta tanto de J Balvin: la capacidad que ha tenido de deconstruir y hacer su propia versión de un género que se había mantenido estático por muchos años, la capacidad por traerlo de regreso al mapa de la gran industria musical.

El reguetón es un género cuyo éxito mundial más grande salió en 2004, con “La gasolina” de Daddy Yankee. Hasta “Ginza”, claro.

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#Música