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“En El Salvador los muchachos no tienen apoyo”

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Carlos de los Cobos, el ex seleccionado mexicano que dirigió a la Selecta salvadoreña, estuvo en San Salvador y le concedió una entrevista a Revista Factum.  De los Cobos dice que extraña mucho al país y que le gustaría regresar al banquillo de la absoluta si se dan “las condiciones”. En esta entrevista revela que, cuando llegó a El Salvador, varios jugadores le pidieron que no los convocara, hartos como estaban de los desmanes de los federativos. Le da pena, dice, ver el Cuscatlán vacío, como estuvo en el partido eliminatorio contra Canadá. Y, como buena parte de los salvadoreños, se aferra a la matemática para rescatar la ilusión de que la Selecta aún tiene oportunidad de pasar de ronda…


¿Cómo está? ¿Qué anda haciendo en El Salvador?

¡Muy bien! He encontrado San Salvador un poco cambiado, muchos más vehículos, más desarrollo comercial nuevo, lo normal que pasa en todas las ciudades; pero siempre bonita.

¿Qué extrañaba más del país?

Varias cosas, entre ellas el afecto de la gente. Siempre fui una persona que fui tratado con afecto. Prácticamente, cuando uno es entrenador de una selección de fútbol en cualquier país, es normal. El fútbol siempre impacta socialmente en las personas.

¿Se sintió aceptado en su gestión?

Siempre. Todos los entrenadores entendemos que hay momentos buenos y malos y que, lógicamente, no todo siempre puede ser color de rosa. En todos los aspectos, habrá gente que piense diferente, que esté de acuerdo con tu trabajo y gente que no; pero al final, si lo pongo en la balanza, siempre se inclinó por lo positivo en mi gestión. Normalmente la gente me trató muy bien, en la calle, cuando jugábamos partidos. El entusiasmo por nuestra selecta fue creciendo, fue generando cada vez más entusiasmo y eso para mí era muy satisfactorio porque uno de los objetivos era eso: volver a entusiasmar a la afición.

¿Cómo encontró a la afición al iniciar su gestión?

Muy desesperanzada. Es decir,  primero no existían planes para una selección. Estaba prácticamente muy en el abandono. No habían muchos proyectos. Acababa de vivirse un cambio de dirigencia dentro de la Federación.

Lo más sorprendente para mí fue que los mismos jugadores no tenían deseos de venir a formar parte de la selecta; cosa extraña, porque tú sabes que el objetivo de un futbolista en cualquier país es llegar a una selección y representar a su país. Aquí eso no existía. Fueron situaciones que tuvimos que ir superando. Creo que lo más importante es que la Federación entendió que necesitábamos tiempo para ello, que las cosas no podían cambiar de la noche a la mañana y que solamente (mejorarían) con trabajo consistente, un trabajo bien planeado con apoyo de la misma federación para cumplir con nuestros objetivos y programas de entrenamientos, nuestro plan de juegos —no solamente en entrenos sino también en competir—. Todo esto poco a poco fue mejorando. Los presidentes de los clubes también lo entendieron y asimilaron, apoyaron el proyecto y por eso creo que al final toda la voluntad hizo posible que mejorara mucho la selecta.

Carlos de Los Cobos condujo uno de apenas dos procesos en los que un técnico ha dirigido todos los partidos eliminatorios para El Salvador. Foto del archivo de Salvador Meléndez.

Carlos de Los Cobos condujo uno de apenas dos procesos en los que un técnico ha dirigido todos los partidos eliminatorios para El Salvador. Foto del archivo de Salvador Meléndez.

¿Cómo considera que dejó la Selecta?

Dejé una selección muy bien posicionada, primero dentro del ranking FIFA, con una muy buena imagen hacia el exterior, cosa que cuando llegamos no era buena. Por así decirlo, (dejé) un producto rentable para la Federación para poder venderla y llevarla a jugar a Estados Unidos, donde también nos ven muchos paisanos salvadoreños. Es decir, con una muy buena imagen. Tanto así que despertó interés a otros DT para venir a dirigir a El Salvador y eso fue muy importante. Otra situación muy importante fue la salida de jugadores a diferentes partes del mundo; hablamos de la MLS, de México. “Cheyo” Quintanilla fue a Chipre. Es decir, los jugadores se proyectaron, lograron salir a otros lugares, algo que en otros países es lo más normal; pero acá, como no había trabajo de selección, un jugador salvadoreño difícilmente interesaba en algún equipo fuera del país.

¿Hay algún elemento de apoyo que nunca recibió?

Yo pienso que siempre el tema fue de infraestructura.  Cuando estuve aquí nunca tuvimos infraestructura.

¿Y su presupuesto?

Los presupuestos los manejaba la Federación. Ellos hacían un esfuerzo y creo que no me puedo quejar al respecto. Se fueron mejorando situaciones como el albergue, que no estaba en condiciones para ser ocupado. Porque al inicio lo usamos, pero estaba en muy malas condiciones. Y la Federación apoyó para ir a concentrarse a un hotel cuando teníamos algún amistoso o alguna concentración para cumplir con entrenamientos. La Federación lo entendió y hubo apoyo en ese sentido. Pero yo creo que la parte que nunca pudimos resolver fue la parte del campo, las canchas. Hoy sé que ya hay una cancha de pasto sintético en la federación, la cancha número tres, que ya tiene pasto natural…

Lo veo bien informado de las renovaciones…

Lo normal. Vine al país y me han platicado muchas personas, amigos, de algunos cambios en la federación en ese aspecto.

¿Soy yo o tiene nostalgia por estar aquí?

Mucha. Soy un hombre sentimental, una persona sensible y lo digo: desde que pisé suelo salvadoreño venía platicando todo el trayecto del aeropuerto para acá. Pasamos por la casa donde viví, los cafés donde frecuentaba a los amigos, los hoteles donde nos concentrábamos con la selección. En fin, muchos lugares que normalmente yo visitaba y siempre mueve mucho el interior. Mucho.

Ya que estamos con tanta nostalgia, ¿regresaría al país como DT?

Si las condiciones en general se presentan favorables para todos, sí. ¿Por qué no? Me gustaría regresar al fútbol salvadoreño.

¿Bajo qué condiciones?

Siempre he intentado ser respetuoso y todos los técnicos intentamos ser muy respetuosos. No creo que sea correcto hablar de estas situaciones cuando hay técnicos haciendo su trabajo.

Uno de los mayores problemas que El Salvador ha tenido en su historia de selecciones es el de la interrupción de los procesos. Usted y Pipo Rodríguez son los únicos dos técnicos que completaron todos los partidos de una eliminatoria para El Salvador. ¿Le parece esto un síntoma de los fracasos que El Salvador ha acumulado históricamente?

Yo creo que en el fútbol—como en la vida— la única forma de lograr objetivos es tener consistencia en las cosas que hacemos, ser perseverantes. A los equipos cuando tienen demasiados cambios en la cabeza, que es la que plantea el camino a seguir, les es difícil conseguir objetivos.

¿Quién es responsable de generar esa consistencia?

Los dirigentes. Primero, los dirigentes deben tener un plan de trabajo, de acción, objetivos y lógicamente desarrollarlos. Luego buscar a una persona que consideren es la adecuada para llevarlo a cabo. Esta persona—llamémoslo entrenador— necesita apoyo. Esta persona necesita consistencia, a veces tiempo.

En las selecciones nacionales, los técnicos tienen poco tiempo para trabajar con los jugadores cuando hablas que participan en ligas de gran calidad, como la Premier League, la liga española, incluyendo—lo digo con mucho respeto— la liga mexicana: los jugadores llegan a la selección con un alto nivel de preparación. Aquí los muchachos no tienen apoyo.

¿Se refiere a patrocinios, adecuada alimentación, salarios…?

Apoyo de espacio para que los técnicos hagan sus entrenamientos de forma adecuada, una buena alimentación, programas de orientación de gente que prepara jugadores psicológicamente para poder desarrollar su potencial. Si los técnicos no tienen el tiempo, todo eso será muy difícil aquí y en cualquier parte del mundo.

Ahora las ligas y los torneos son muy cortos, se empieza a trabajar y ya hay compromisos donde hay que dar resultados. Ya hay exigencia inmediata para el técnico. Ya hay tres o cuatro fechas y al técnico, si no consigue resultados, los medios comienzan a hacer presión…Es decir, no es fácil.

¿Cómo fue con usted en ese aspecto?

Bien. Yo creo que cuando estuve al frente de nuestra selecta estuvieron cerca del proceso, tuvimos buena comunicación, muy abierto a la crítica que siempre habrá; alguna es más constructiva que otra. Siempre estuve abierto a eso. Creo que los medios se fueron dando cuenta de que las cosas iban evolucionando, que la selecta iba mejorando y, lógico, hubo buena relación. Los medios son fundamentales para poder mandar mensajes positivos a la afición. Hay que mantener un ambiente de armonía que es lo importante.

 

“Hubo jugadores que me pidieron que no los convocara”

— Carlos de Los Cobos

¿Qué es más complicado según su experiencia aquí: encontrar un semillero de futbolistas competitivos en una liga semi-profesional como la nuestra o encontrar una Federación que acompañe las ideas y objetivos de un técnico de selección mayor?

Las dos cosas son fundamentales. Primero hay que entender que las selecciones de fútbol, las selecciones nacionales, se conforman con jugadores de los clubes. En la medida que en los clubes se trabaje de mejor forma, más organizados, que haya buena comunicación entre clubes y federación, que es fundamental, en esa medida se podrán cumplir los programas y acuerdos que se establezcan.

¿Se sintió atado de manos en algún momento por no tener de dónde sacar jugadores?

Fue difícil al inicio. Hubo momentos en que no entendía qué pasaba. Hubo jugadores que vinieron a pedirme que no los convocara. Eso nunca me había pasado. Me decían “profe, no me convoque por favor”, “profe no quiero ir a la selecta, no hemos tenido buenas experiencias”. Dijeron que no era un objetivo que los entusiasmara y eso no es común. Normalmente pasa lo contrario.

Tuvimos que ir trabajando en eso. Luego, los que vinieron y regresaban a su club, iban contando la forma de trabajar y lo que hacíamos. Se empezó a manejar una corriente positiva hacia mi trabajo. Había que platicar mucho con ellos para quitar esa idea que tenían y que mi trabajo los convenciera de que sí podíamos competir con otras selecciones, a pesar de que los resultados tan pronto no podían ser tan positivos.

¿Qué opina de las peticiones que hizo meses atrás un grupo de seleccionados para tener mejores condiciones de trabajo en el equipo y qué opina de cómo manejó la FESFUT el tema?

En general, todas las partes considero que se equivocaron en no tener una comunicación directa. Quizás los chicos por su inexperiencia. Al final la posición de la dirigencia fue suspender a estos chicos, lo que creo que fue desafortunado y lamentable. Fue en un momento muy importante, antes de iniciar las eliminatorias de esta cuadrangular. Los puntos son fundamentales y al final era imposible pedirle al entrenador y luego a los muchachos que llegaran al Azteca, con un grupo tan inexperto como el que llegó, que trataran de hablarle de igual a igual a la selección de México. Me pareció injusto.

Fue desafortunado el momento y la forma. No fue conveniente el momento en que pasó. No se solucionó a tiempo.

Foto de Ivonne Veciana.

Foto de Ivonne Veciana.

 ¿Le dio la razón a los muchachos que exigían mejora de condiciones?

No. Yo creo que ambas partes tuvieron responsabilidad. Los chicos por manejar una situación de forma inmadura y los dirigentes por no prever lo que podía suceder y no acercarse de mejor manera para solucionar. Ese momento fue delicado. Se dañó el trabajo del cuerpo técnico y se quedaron sin jugadores que ya tenían un proceso y se tuvo que improvisar con otros chicos con muy poca experiencia.

¿Cómo ve las posibilidades de El Salvador en la actual cuadrangular de eliminatorias mundialistas (junto a Honduras, México y Canadá)?

Las posibilidades siempre están ahí, mientras matemáticamente las cosas se puedan dar. Hay que pensar que se puede. Falta mucho, faltan cuatro partidos.

Ahora, hay que correr con la fortuna que en la otra llave México, como se espera, gane sus partidos, para que Canadá quede con los 4 puntos que tiene, que no se mueva de ahí  y México esté clasificado para la última jornada ya con los puntos que necesita. No nos olvidemos de que México tiene una selección con una base con jugadores en Europa. Eso es importante, porque quizás no tenga a todos, al grupo completo, y quiera dejar descansando a los que están en Europa.

Lo que tiene que hacer El Salvador es pensar y definir bien lo que necesita y le corresponde. Lo que más necesita es ganar puntos, al menos tres. La lógica sería ganar en casa y si logra sumar, como mínimo, un punto afuera, quizás uno en Tegucigalpa…

¿Cuál es la principal fortaleza que le ve a la selecta actualmente? ¿Consideraría necesario convocar a Fito Zelaya para el proceso actual?

La fortaleza… Yo siento que no puedo hablar de la selección de El Salvador, porque tiene un entrenador actual. Sí te puedo decir que lo favorable para nuestra selecta es que Honduras está pasando por un mal momento en lo futbolístico y parece que no hay una buena relación entre técnico y jugadores. Y eso normalmente se refleja en el rendimiento. Yo diría que ese factor podría favorecer a la Selecta.

Lo de Fito, tampoco puedo opinar, al final solo el técnico decide. El profesor Maradiaga tiene perfecto conocimiento de los jugadores, de sus niveles y él tiene sus razones por los que no convoca.

Fito Zelaya conecta directamente con el tema de los amaños de partidos. Algunos de los involucrados formaron parte de su proceso. ¿Cree usted que se tomaron las medidas adecuadas para erradicar los amaños en el fútbol salvadoreño?

Yo creo que ese tema de amaños fue una situación que nos sorprendió a todo El Salvador, a los medios, al fútbol en el mundo. Es algo que lógicamente rebasó las fronteras del país. Fue lamentable. Las medidas que se tomaron seguramente van a sentar un precedente para que no vuelva a repetirse.

¿Pero fue suficiente?

Bueno, el hecho de suspender de por vida a jugadores que se les señaló… Lógicamente, son sanciones sumamente duras y dolorosas. Eso va a tener como consecuencia que otros piensen más de dos veces tomar decisiones de este tipo.

Hablando de amaños, ¿qué análisis hace del escándalo por corrupción de la FIFA y las anomalías de varios federativos de la CONCACAF?

Es vergonzoso todo lo que ha pasado. El tema de corrupción es una situación que está en todas las sociedades del mundo y en todas las esferas, política y cualquier otro aspecto, y qué pena que llegue al deporte. El deporte es una herramienta fundamental para los gobiernos para erradicar muchos problemas y cuando también se ve inmerso en esta problemática, impacta mucho y daña. Sobre todo cuando es el deporte más querido en el mundo y que desde su presidente, pasando por ejecutivos de esta organización que se supone que regula el fútbol mundial… Es alarmante.

¿Perdió más credibilidad la CONCACAF luego de los errores arbitrales que favorecieron a México en la última Copa de Oro?

Claro. Yo siento que han dañado la imagen del fútbol. Ha hecho que la afición esté decepcionada por las cosas como se han manejado y lógicamente, repito, la imagen del fútbol en el mundo también se daña.

Carlos de Los Cobos opina que es necesario generar las condiciones para que haya un reencuentro entre afición y Selección. Foto del archivo de Salvador Meléndez.

Carlos de Los Cobos opina que es necesario generar las condiciones para que haya un reencuentro entre afición y Selección. Foto del archivo de Salvador Meléndez.

Pareciera que la ventaja futbolística que México le ha tomado al resto de competidores de la CONCACAF es una de las mayores de los últimos años. ¿A qué se debe esto?

Esto es muy reciente. Ya pasaba desde Hugo Sánchez eso de exportar jugadores a otras ligas; pero es bastante reciente que México tenga tantos jugadores afuera. Tiene que ver mucho con la proyección que la selección ha dado a esos jugadores; tiene grandes recursos para proyectar a otros niveles y eso ha permitido a jugadores que han salido, abrir las puertas a otros. Han sido como ’embajadores’ y por eso el número afuera ha aumentado. Eso mejora todos los aspectos de manera directa, la capacidad de la selección, y por eso la vemos tan competitiva.

Por último, recientemente falleció José María “Mandingo” Rivas, quien formara parte de su equipo de trabajo en la selecta. ¿Cómo le recuerda?

Lo recuerdo como un hombre muy comprometido con su trabajo, muy buen médico y como ex jugador, muy involucrado con los muchachos. Siempre dispuesto a ayudar y apoyar a los muchachos. Muy dinámico, con mucha energía y muy positivo.

“El tema de los amaños desilusionó a tanta gente”

— Carlos de Los Cobos

¿Qué vamos a ver de Carlos de los Cobos en los próximos meses?

No lo sé. Por ahora he estado involucrado en un proyecto de gobierno, trabajando con jóvenes con problemas sociales. Es un proyecto nacional en México que se llama “Glorias del deporte” y que se va a reactivar en febrero. Tengo otros negocios particulares, pero siempre estoy esperando volver al fútbol. Me gusta. Ha sido mi vida. Todo el tiempo he estado al pendiente de lo que pasa en el fútbol. Ahora con la tecnología podemos estar informados del mundo del fútbol y siempre estoy pendiente de lo que pasa en el fútbol aquí en El Salvador. Sigo de cerca todas las situaciones que se han vivido.

Deseo de todo corazón que las cosas marchen bien, que tengan una buena segunda jornada de eliminatorias, que sumen los puntos que necesitan, para que en la última jornada todavía estén con posibilidades de todo.

¿Vio las fotos del partido contra Canadá? ¿Vio el Cuscatlán vacío? ¿Qué pensó?

Me dio pena, porque en el tramo final de mi proceso normalmente teníamos un estadio repleto. El Cuscatlán tomaba vida en esos partidos importantísimos y me dio mucha tristeza que la gente no haya llegado. Ojalá que pronto se recupere esa identidad…

¿A qué lo atribuye?

Es normal, después de las cosas que sucedieron. El tema de amaños que desilusionó a tanta gente. No clasificarse a la hexagonal en el proceso anterior… La gente perdió la ilusión y esperemos que en el tramo que falta la gente la recupere…

Pero los pocos que llegaron dejaron bien claro su mensaje contra la FESFUT y su gestión. La ausencia de afición se tomó como un castigo a los federativos…

Yo siento que es todo. No solo inconformidad contra la Federación, también contra algunos muchachos del problema anterior. La afición está dolida, lastimada por varias situaciones y ojalá que poco a poco se reconcilie y se vuelvan a conectar esas dos partes fundamentales: el jugador en la cancha y la afición en las gradas.

¿Qué mensaje le manda a esa afición desencantada y aburrida de lo mismo?

Primero, mandarle un saludo a la gente. Siempre fui tratado con afecto, hasta el último día que estuve aquí. Desear que la Selecta haga las cosas bien en este tramo. Yo estoy seguro de que si pasan, el entusiasmo se recupera. Y a la gente pedirle que apoye a la Selecta porque es fundamental su presencia.


*Foto de portada tomada del archivo de Salvador Meléndez.

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