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Internet se equivocó: “Venom” es una excelente película [y eso es bueno]

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A punto de salir de las carteleras de cine en El Salvador, vale la pena reseñar una de las películas más interesantes que la inagotable oferta de Marvel Comics ha llevado al séptimo arte. Se trata de “Venom”, al que Sony Pictures Entertainment describe como “uno de los personajes más enigmáticos, complejos y rudos”. Por lo que tampoco es una sorpresa que Tom Hardy fuera el elegido para encarnar al producto de la mente del historietista David Michelinie y el artista canadiense Todd McFarlane.


Desde antes del propio estreno del filme dirigido por Ruben Fleischer y protagonizado por el laureado Tom Hardy, sitios de internet como Rotten Tomatoes se llenaron de “críticas” en donde se menoscababa la cinta y se le acusaba incluso de ser peor que la nefasta “F4ntastic”. Aquello parecía una campaña de desprestigio (cuyas motivaciones aun no tengo claras), muy al estilo de una sucia campaña política.

Como buen habitante de la comarca virtual del internet, debo de admitir que presté atención a sitios como Metacritic o el anteriormente mencionado. Al fin y al cabo, de alguna forma, en el pasado hemos estado casi de acuerdo. O quizá la opinión generalizada pocas veces me ha importado.

Haber puesto atención a estas páginas me dejó una decepción generalizada que hasta ese momento no distinguía como algo sin fundamento alguno. Antes de entrar al cine, recuerdo estar en mi asiento esperando la proyección, con cierto desgano y obligándome a estar allí, solo por la mera responsabilidad de la elaboración de este artículo.

Pero estaba equivocado. Internet estaba equivocado. Los “críticos” anónimos de la web estaban equivocados. Resulta que Venom es una excelente película. Y eso, amigos míos, es una excelente noticia. Quizá sea lo mejor que le puede haber pasado a la industria del cine de superhéroes en los últimos años.

Pero vayamos en orden.

Cuando comenzó la película y aparecieron los primeros guiños a los cómics de Marvel no pude evitar emocionarme. Sin embargo, poco a poco vi con desconfianza cómo la historia se alejaba del canon de las historietas para darnos una historia de origen que va por los bordes, sin alejarse mucho de la historia original. Al fin y al cabo, la cinta tiene que lidiar con ser un spin-off de la saga de Spider-Man (personaje al que está ligado) y que, de alguna u otra forma, logra resolver el hecho de que éste no se encuentre ni por lo más mínimo en esta.

Esta es la sinopsis oficial de la película: 

Eddie Brock (Tom Hardy) es un consolidado periodista y astuto reportero que está investigando una empresa llamada Fundación Life. Esta fundación, dirigida por el eminente científico Carlton Drake (Riz Ahmed), está ejecutando secretamente experimentos ilegales en seres humanos y realizando pruebas que involucran formas de vida extraterrestres y amorfas, conocidas como simbiontes. Durante una visita furtiva a la central, el periodista quedará infectado por un simbionte. Comenzará entonces a experimentar cambios en su cuerpo que no entiende. Y escuchará una voz interior, la del simbionte Venom, que le dirá lo que tiene que hacer. Cuando Brock adquiera los poderes del simbionte que le usa como huésped, Venom tomará posesión de su cuerpo, convirtiéndole en un despiadado y peligroso súper villano.

La cinta tiene más puntos buenos que malos. La poca interacción de los personajes principales hace que la actuación de Tom Hardy resalte. Recordemos que este actor nos ha regalado excelentes interpretaciones como Bane en “Batman the Dark Knight Rises” o John Fitzgerald en la premiada película “The Revenant”. Es claro que posee un nivel superior comparado con sus compañeros. Y es claro que está película es un diálogo eterno entre Eddie Brock y el simbionte Venom. Las escenas de acción son muy buenas y cuenta con lo que uno espera: una persecución, una pelea contra muchos hombres armados y una batalla final contra el villano principal. Esto puede hacer que la experiencia resulte un tanto predecible, pero aún así no molesta entregarnos de forma inocente a la historia.

Este es el afiche oficial de “Venom”, la película de Sony Entertainment Pictures.

Sin embargo, creo que la  representación de Venom –que es uno de los elementos mas importantes del filme– es de las más fieles que se han podido ver. Eso es importante tomarlo en cuenta, ya que esta película no fue clasificada para mayores de 18 años, sino que para mayores de 12. Es decir, se le ha suavizado mucho el tono para llegar a más personas. ,

La película no es perfecta. Hay que admitir que la relación Eddie Brock/Simbionte se resuelve demasiado rápido; y que el villano (eterno problema de las películas sobre personajes de Marvel) no termina de convencer. Y, siendo sincero, este villano no está a la altura del antihéroe.

Como toda película de franquicia, Venom deja claro que tendrá secuela. Sus fans verán con agrado al próximo villano que tendrá que enfrentar Eddie Brock en la siguiente entrega. Y no solo eso: ¿quién lo interpretará? Pues me parece una de las mejores adiciones a este subgénero cinematográfico. Venom parece ignorar todo lo referente a Spider-Man, la antítesis del personaje propiedad de Marvel Comics, pero que actualmente maneja Sony Pictures, propietaria de los derechos de esta película y que logró un acuerdo por incluirlo al Universo Cinematográfico de Marvel, luego de un arreglo con Disney Studios.

Debo decir que a Spider-Man parece ignorarlo, más no negarlo. Si bien son pocas las referencias al arácnido y su historia, se deja abierta no una puerta –quizá más bien una ventana, una muy pequeña– que nos puede prometer una futura fusión de personajes. Total, al fin y al cabo, soñar siempre es posible. Y en este género cualquier cosa puede pasar.

Cuando la cinta había terminado y ya había visto las dos escenas post-créditos, salí feliz, satisfecho de saber que aquellas críticas que me habían desilusionado estaban muy erradas. Esto era algo que tenía que pasar tarde o temprano, ya que si reflexionamos detenidamente, el cine siempre ha sido un esfuerzo colectivo para brindar una experiencia individual. Es verdad que muchas veces una cinta puede ser “mala”, pero eso no significa que no toque las fibras de algunos que la vean. Y no me refiero a cuestiones técnicas o de norma, me refiero al mensaje en sí.

Venom me recordó que el cine es para quien quiera verlo y no para un montón de pseudofans que exigen películas cien por ciento tomadas de las páginas de los cómics. Si eso es lo que quisiera ver, para eso están ya impresos y se quedan bien allí, en el formato para el cual fueron pensados. Pero el cine es otro recurso artístico que tiene sus ventajas y limitaciones.

No me puedo imaginar todo el arco argumental de Secret Wars (serie de comics de Marvel donde apareció por primera vez el personaje de Venom) enfrascado en una sola película. Ni siquiera en cuatro o cinco horas. La historia tiene que ser contada en dos horas, aproximadamente. Se tiene que solventar de una u otra manera. Es ahí donde se recurre a los guionistas, los mismos que tan bien –o mal– pueden hacer su trabajo para contarnos las historias basadas en los superhéroes. Y más recientemente en los antihéroes.

Sitios como Rotten Tomatoes son nada más que catalizadores de dos puntos de vista (critica positiva y critica negativa) para una sola película. Basándonos en esto, no se puede explorar los matices de una producción terminando por dar una opinión sesgada y autoritaria de la misma. Por otro lado, está el hecho de que la mayoría de usuarios están localizados en Estados Unidos. Si bien no es un gran detalle, tenemos que recordar que una película puede ser bien o mal asimilada dependiendo los estándares culturales de la misma.

También, como redactor de este artículo, tengo que procurar no ser sesgado. Creo que la culpa –si es así como deberíamos llamarla– recae en “los fans tóxicos”, aquellos que pueda que hayan leído o no el cómic (creo que son pocos) y piden cintas fidedignas a estos; o que se dejen llevar en la marabunta de críticas que salen de sitios como los que menciono. Quizá ni hayan leído y tan solo se dejen llevar por el “tomatometro” que le da una “calificación” a la cinta, generando un claro ejemplo de la parábola de un ciego guiando a otros ciegos.

Es bueno que Venom resultase ser buena película. Lo digo en serio. Esto nos recuerda lo inútil que resultan aquellos fans que detestan algo solo por sentirse especiales o que pretenden saber más que los demás solo porque de esta forma creen que serán escuchados; aquellos que terminan siendo venenosos y que, al final y al cabo, terminan arruinándole la diversión a los demás. Claro, esto solo si se les presta atención.

Venom es una excelente propuesta, una buena cinta digna para ver un fin de semana, como fan o no de los cómics o del cine de superhéroes en general. Para esto no se necesita de sabiondos. Todo lo contrario: solo vos y tu crítico interior. Algo así como la relación del simbionte y Eddie Brock.

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