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La incredulidad puntea a menos de dos meses de las presidenciales

Nayib Bukele y su partido GANA son los favoritos por mucho para ganar las elecciones presidenciales del 3 de febrero de 2019. La ventaja respecto a sus seguidores más cercanos, Carlos Calleja y su partido Arena, se ha ensanchado. Pero los salvadoreños encuestados por la UCA hacen lecturas más profundas: consideran que ninguno, en realidad, está capacitado para resolver los problemas más apremiantes. Las de febrero apuntan a ser unas elecciones en las que ganará el hartazgo causado por la política sobre los méritos propios de los candidatos y sus partidos.

Foto FACTUM/Archivo


La elección presidencial de 2019 se dirige a ser una de las que más ha convocado a votantes salvadoreños para elegir a su presidente. Al menos un 78 por ciento de los encuestados por el Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) está decidido a votar en febrero próximo. Pero el interés masivo en acercarse a las urnas no corresponde a las expectativas reales de los electores. De hecho, una gran mayoría, según la misma encuesta publicada este jueves 13 de diciembre, no tiene interés en la campaña electoral, cree que las escasas y poco definidas propuestas de todos los candidatos son «más de lo mismo» y no confían en que los problemas más graves de El Salvador, como los homicidios y la inseguridad en general, sea resuelta por quien ocupe la Casa Presidencial desde el 1 de junio del próximo año.

La percepción sobre la inseguridad en 2018 ha ido a peor al final del año:

  • Un 44.3 por ciento considera que la inseguridad en El Salvador aumentó.
  • Un 42.5 por ciento asegura que sigue igual.
  • Apenas un 13.2 por ciento de los encuestados sintió que la inseguridad disminuyó.

Y las expectativas de que este problema se solucione con la llegada de un nuevo presidente son ínfimas. Según la encuesta del Iudop, las propuestas de los candidatos presidenciales para solucionar los problemas salvadoreños son «más de lo mismo», a los ojos del 58.6 por ciento de los entrevistados, y un 12.5 por ciento cree que hay un balance entre nuevas propuestas y reiteradas.

De hecho, ninguno de los candidatos presidenciales, Nayib Bukele, Carlos Calleja, Hugo Martínez y Josué Alvarado, ha presentado propuestas concretas y la metodología para llevarlas a cabo sobre el tema de seguridad. Con excepciones contadas como los conversatorios presidenciales de la UCA, un debate organizado por la Universidad de El Salvador, los candidatos han optado por un proselitismo de arengas en mítines y de intercambios en sus redes sociales. Las propuestas han estado ausentes, sobre todo en seguridad.

Frente a cada opción política, la mayoría de los encuestados por el Iudop están seguros de que ningún partido, coalición o alianza de las que participan en el proceso electoral tiene la capacidad de combatir la delincuencia (44.4 %), de luchar contra la corrupción (39.4 %), de proteger a las víctimas de la violencia (44.5 %) ni de reducir la emigración irregular (48.9 %). Esta misma mayoría tiene la certeza de que ninguno es capaz de reducir la pobreza (42.2 %), de crear empleos (34.5 %), de bajar los precios a los servicios básicos (40.8 %) ni de defender los recursos naturales (37.7 %).

En el caso de los candidatos, las percepciones recogidas cambian y es Nayib Bukele quien tiene una ventaja mínima –de pocos puntos porcentuales, incluso de décimas– sobre una amplia negatividad en las expectativas para combatir la delincuencia, luchar contra la corrupción, reducir la pobreza, crear empleos y defender los recursos naturales.

Las pocas esperanzas de la población salvadoreña también se reflejan en el pírrico interés por la campaña electoral. El 64.4 por ciento le dijo al Iudop tener poco o ningún interés en la campaña para las presidenciales de febrero. La antipatía hacia la campaña es un espejo de la antipatía hacia los partidos políticos. En general, ningún partido político, coalición ni alianza tiene el favor de la población en cuanto a percepción de cercanía. Todas las expresiones políticas están alejadas de las necesidades de los salvadoreños, según los mismos encuestados.

En el caso de Vamos y su fórmula presidencial, Josué Alvarado y Roberto Ocampo, los salvadoreños que sienten que estos son cercanos a sus necesidades son apenas el 4.5 por ciento, mientras que un 79.8 por ciento siente a Vamos y a sus candidatos estar distantes de sus expectativas. En el FMLN la situación es más grave, debido a su condición de ser partido en el gobierno. La derivación de casi diez años en el órgano ejecutivo le produjo un desgaste desmesurado. La desconexión de este partido y sus candidatos, Hugo Martínez y Karina Sosa, es escandalosa: 78.7 por ciento de los encuestados percibe al FMLN lejano a sus necesidades. Solo un 16.1 por ciento aún siente cercanía.

Carlos Calleja y Carmen Aída Lazo, del partido Arena, tampoco gozan de una percepción saludable de cercanía con los electores. Un 72.8 por ciento se siente distante de Arena y solo un 23.3 por ciento dice tener una percepción de cercanía. Los números menos alarmantes los tienen la alianza de GANA, Nuevas Ideas y Cambio Democrático, con sus candidatos Nayib Bukele y Félix Ulloa. Si bien son la opción con la que la población dice sentir más cercanía (44.4 %), siempre están por debajo de quienes creen que esta alternativa política está alejada de sus necesidades (48.6 %).

El Iudop entrevistó a 1,806 salvadoreños entre el 16 de noviembre y el 2 de diciembre de 2018, en 53 municipios de los 14 departamentos. La mayoría de las encuestas se hicieron a mujeres (50.8 %). El candidato Bukele es el que tiene el mayor porcentaje en intenciones de voto, sobre su seguidor, Carlos Calleja. Incluso, la ventaja de Bukele se amplió desde la última encuesta de la UCA de abril y mayo de 2018. Del 39.5 por ciento que tenía Bukele a su favor en abril y mayo, ha subido a 44.1 por ciento en diciembre. Mientras que Calleja ha caído más de una decena de puntos porcentuales: de tener un 30 por ciento de intención de voto en abril y mayo se ha desplomado a un 19.7 por ciento en diciembre.

«El progresivo deterioro que han tenido los dos partidos mayoritarios se ha convertido en el principal, no el único, contrapeso de sus mismas fórmulas presidenciales. Por primera vez, se está desafiando el poder que tuvieron dos bandos que estuvieron enfrentados en la guerra y de dos institutos políticos que se han turnado el poder desde los Acuerdos de Paz», dijo Omar Serrano, director de Proyección Social de la UCA, durante la presentación de la encuesta este jueves.

La encuesta del Iudop sigue constantando que el partido y el candidato más beneficiado por el descontento y el desencanto hacia el FMLN y Arena, y hacia la política tradicional en general, son GANA y Nayib Bukele.

Pero ni el partido ni el candidato hacen méritos propios, pese a su amplia ventaja sobre las demás ofertas presidenciales. El Iudop preguntó a los entrevistados que van a votar por Bukele cuál es la razón principal por la que le darán sus votos. Un 53.9 por ciento asegura que va a votar por Bukele “para cambiar y para darle la oportunidad a otro”, una percepción que encaja con otros registros del propio Iudop, cuando reflejó en junio de 2017 que la mayoría de los salvadoreños no quieren que siga gobernando el FMLN, pero tampoco quieren que regrese Arena al poder. En un lejano 13 por ciento están quienes votarán por las propuestas de Bukele, mientras que, más abajo, un 9.6 por ciento de quienes darán sus votos a Bukele lo hará por los méritos del candidato, según la encuesta.

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