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Herbert Saca: operador político de dos expresidentes y gestor de la GANA de Nayib Bukele

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El 29 de julio de 2018 la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA) nominó al exalcalde Nayib Bukele como su candidato para la presidencial de 2019. Poco menos de 1,900 de unas 10,000 personas afiliadas votaron por Bukele en una elección interna en la que participó a última hora sin contendiente. GANA se formó en 2010 como una escisión del partido Arena en el marco del pleito entre la cúpula arenera de entonces con el expresidente Antonio Saca, a quien culpaban de entregar el poder al FMLN. Uno de los principales operadores políticos tras la formación y crecimiento de GANA es Herbert Saca, primo de Antonio Saca y uno de sus asesores más íntimos entre 2004 y 2009. Herbert también fue uno de los hombres más cercanos al expresidente Mauricio Funes, a quien asesoró en materia política y legislativa. Y, de acuerdo con dos fuentes que conocieron de cerca los movimientos en GANA previos a la nominación de Bukele, uno de quienes participó de esa decisión. En su libro “Infiltrados, Crónica de la corrupción en la Policía Nacional Civil de El Salvador”, publicado en 2014 poco antes del fin del quinquenio Funes, Héctor Silva Ávalos perfiló a Herbert Saca.

Foto FACTUM/Archivo


Herbert Ernesto Saca Vides es, según quienes lo conocen, un hombre afable. Sus amigos, que son varios y poderosos, dicen de él que resume ese estilo campechano que suele cosechar éxitos en la política-electoral salvadoreña. Sus enemigos, entre los que también se cuenta gente con importantes cuotas de poder, sobre todo en la derecha representada en ARENA, dicen de él que es uno de los más oscuros operadores políticos de El Salvador en las últimas dos décadas.

Un colaborador de la Casa Presidencial, de la que Saca Vides ha sido asiduo durante casi todo el quinquenio Funes, cuenta la siguiente anécdota para describirlo: “En la campaña, para explicar cómo Herbert la movía en política, gente del PCN a los que él sedujo para pasarse con GANA contaban que una vez fue a hablar con un alcalde del interior, de La Libertad, para pedirle que sus bases apoyaran a GANA; antes a ese mismo pueblo había llegado un señorón de Arena diciéndole al mismo alcalde que Arena le iba a dar la oportunidad de que trabajara con ellos. ¿Sabés lo que hizo Herber? Le llevó gallinas… para pedirle el favor a él, no para decirle al alcalde que ellos (GANA) le estaban haciendo el favor”.

“Es un hombre muy astuto, con una gran capacidad de relaciones, pero también con un gran don para la oscuridad”, lo describe un ex funcionario de la administración Funes, independiente del FMLN, que conoce a Saca Vides desde la administración Saca. “Es, sin duda, un operador efectivo. Claro, no para una operación política sana…”

Saca Vides fue uno de los principales operadores políticos del Gobierno de su primo, el presidente Antonio Saca, tanto en la Asamblea Legislativa como en tiempos de campaña, y es asesor del gobierno actual, el del Presidente Mauricio Funes.

Pero además de manejar campañas y tratos políticos, Herbert Ernesto Saca Vides ha tenido, siendo asesor de dos Presidentes, relaciones con varias personas que han sido investigadas en diferentes momentos por el estado salvadoreño en relación a casos de narcotráfico y crimen organizado.

El nombre de este asesor y el de Adolfo Tórrez Díaz, otro hombre afable y operador político de Arena que no dudaba en meterse la mano a la bolsa para aliviar necesidades cotidianas de los colaboradores o amigos, aparecen ligados a las dos estructuras que la ONU recién señaló como las principales organizaciones de narcotráfico en el país, Los Perrones y el cartel de Texis.

Ya el 19 de abril de 2012, el periódico El Faro había revelado que una camioneta en la que la Policía había decomisado 24 kilos de cocaína a un narco en 2004 era propiedad de Herbert Saca.

En 2009, en el marco de las investigaciones periodísticas en torno a José Natividad Luna Pereira, uno de Los Perrones, el entonces alcalde de Pasaquina Héctor Odir Ramírez reveló en una entrevista con La Prensa Gráfica que un lote de automóviles nuevos a los que investigadores de la Fiscalía seguían la pista por sospechas de que su procedencia era ilegítima, habían sido vendidos por HS Imports, la empresa importadora de Herbert Saca.

Por su relación con lo más alto del poder político salvadoreño, por su capacidad de hacer trascender su influencia de la última administración de Arena a la primera del FMLN, por los vínculos que forjó con grupos de crimen organizado desde principios de la década, porque Estados Unidos le sigue la pista al menos desde 2008, porque supo aprovechar y ensanchar las estructuras de corrupción que encontró en la Policía Nacional Civil,  y porque –según testimonios recabados entre colaboradores del narcotráfico y ex funcionarios de alto nivel de tres Gobiernos salvadoreños diferentes[1]–  fue uno de los operadores mejor instalados en el poder político que metió dinero del crimen organizado en campañas electorales. Por todo eso, la historia de Herbert Ernesto Saca Vides cuenta, quizá mejor que la de ningún otro operador político salvadoreño en la actualidad, la historia de la infiltración.

2002-2009. Los Perrones

Élmer Bonifacio Medrano Escobar tomó el teléfono para hablarle a Reynerio Flores Lazo, uno de sus socios en el contrabando en Oriente. Tenía que pedirle un favor para un amigo que traía carros desde Estados Unidos y se acababa de meter en problemas con la Policía.

Romeo, un ex colaborador de Los Perrones que habló con el autor varias veces en Honduras y Guatemala entre 2012 y 2013, lo recuerda así según se lo contó Flores Lazo:

—Me dijo Reynerio que Élmer le había pedido que llamara a Azucena para que le ayudara a liberar unos carros que le habían agarrado a un amigo en una tacuazina.

Reynerio y Élmer hacían tratos, cuenta Romeo, porque el primero era entonces el rey del contrabando en el oriente. Élmer venía de antes, de los años en que los colombianos ponían coca en Ilopango[2], pero en los últimos 90, cuando el final de la guerra había abierto nuevos caminos en oriente, “Neyo” era quien llevaba la batuta. “En la frontera Reynerio lideró las actividades de contrabando seriamente, desde Santa Rosa, a mucha gente del sector de lácteos, de gente que traía ropa desde Panamá, whisky, cigarros; toda esa gente creció a la sombre de Reynerio. Ahí él tuvo una participación activa y un crecimiento económico espantoso. Él estaba coludido con las autoridades para que le permitieran hacer tanto”. Élmer Bonifacio era uno de esos contrabandistas.

El amigo por el que Medrano Escobar intervino ante Flores Lazo es Herbert Ernesto Saca Vides, quien para entonces se ganaba la vida bajando carros usados que compraba en subastas en Estados Unidos, sobre todo en Houston y el sur de California. Azucena es el inspector Eduardo Azucena López, por entonces jefe de la División de Finanzas de la PNC. El problema, dice Romeo, se resolvió aquella vez con la intervención de Reynerio. A juzgar por lo escrito en documentos legales durante los siguientes ocho años, así como por las pruebas que la Fiscalía presentó ante tribunales del país en los casos que luego abrió contra Flores Lazo, los nexos perduraron entre los tres amigos de oriente, así como perduró la fructífera relación con el inspector Azucena[3].

—“¿Sabés si el inspector Azucena se movía en el círculo de Los Perrones?”, pregunto a un fiscal que investiga a la banda desde principios de siglo.

—“Sí, él sobro todo se movía con los Escobar.”

—“¿Con Élmer allá por 2002?”

—“Sí, él era jefe interino de Finanzas, lo dejó ahí en ese cargo Menesses, cuando Menesses se fue a dirigir la DAN y a crear el CIP, cuando (Mauricio) Sandoval era director”.[4]

En un informe que el Centro de Inteligencia Policial fechó el 8 de noviembre de 2011 consta que Élmer Bonifacio Medrano Escobar nació en Anamorós, La Unión, el 17 de julio de 1969; que cursó hasta noveno grado de primaria; que mide 1.7 metros, tiene ojos café y piel trigueña; y que en su DUI número 1683309-7 consta que es comerciante y que está divorciado.

También dice en el documento del CIP -armado según uno de los analistas que lo elaboró como parte de un dossier que trata la reagrupación de Los Perrones tras la captura de Flores Lazo en 2009- que a finales de los 80 Medrano Escobar trabajaba junto a Miguel Ángel Pozo Aparicio en Ilopango[5], donde ambos iniciaron sus carreras delictivas. En 1987 fue procesado por contrabando de mercadería, pero quedó libre. Un año después ayudó a otro amigo, Wilfredo Reyes[6], acusado de tráfico de personas, a evadir a la Policía.

En los 90, Medrano Escobar estuvo involucrado en tres casos de narcotráfico.

En el 91 trabajaba como motorista de furgones de la empresa IMCOBA, una importadora que traía ropa desde Panamá, desde cuyas bodegas Pozo Aparicio trasladaba cocaína hasta la hacienda La Marranera[7]. Esto dice Romeo, el ex socio de Reynerio, sobre el contrabando desde Panamá: “El trabajo de ellos -los contrabandistas- era evadir al fisco constantemente con las importadoras de ropa desde la zona libre de Panamá o directamente desde China, o triangularlas para dejarlas en El Salvador”.

Cuenta Romeo que el dinero que los hombres fuertes del contrabando de oriente manejaban era demasiado para caber en sobres. “Acordate que había colones. Yo los vi cargando sacos de dinero, que eran para gente de la Policía. Y le preguntaba a Reynerio: ‘¿Para dónde llevás tanto dinero?’ Solo me decía: ‘Tengo que entregarlo’. Era para la Policía.”

Medrano Escobar cayó preso otra vez en 1992, esta vez por narcotráfico, pero quedó libre luego de un proceso que un exfiscal que conoció el caso califica de irregular. En 1993, autoridades nicaragüenses y costarricenses le seguían la pista por un caso de contrabando de electrodomésticos, ropas y licores que movía por los dos países desde Panamá.

En 1995, cuando se disponía a abordar un avión hacia Managua, Medrano Escobar fue detenido otra vez por narcotráfico en el aeropuerto de Comalapa; los policías le decomisaron mil dólares, dos licencias de conducir y un carné de Aeronáutica Civil, de sus años en Ilopango. Volvió a salir libre.

Media década después, cuando le pidió a Reynerio Flores Lazo que intercediera por Herbert Saca, Medrano Escobar había bajado el perfil, según el investigador de inteligencia policial encargado de su expediente.

Para junio de 2004, dos años después de que el comerciante de Anamorós lo sacara de aprietos, Saca Vides ya no era un simple acarreador de carros usados, alguien que necesitara de una llamada de terceros para arreglar las cosas con la Policía. Para entonces, Antonio Saca, el primo de Herbert, acababa de ser elegido presidente de la República en una votación que rompió récords históricos de participación.

La relación entre Herbert Ernesto y Élmer Bonifacio seguía siendo buena para entonces. Tan buena que el dinero fluía en cantidades importantes. En junio de 2004, 22 días después de que su primo jurara cumplir y hacer cumplir la Constitución de la República y saliera del anfiteatro del Centro de Ferias y Convenciones de San Salvador con la banda presidencial cruzándole el pecho, Saca Vides recibía $228,571.42 de la empresa M&M Importaciones SA de CV, cuyo representante legal, según el Registro de Comercio, era entonces Medrano Escobar. El traspaso de dinero se hizo ante los oficios del notario Manuel de Jesús Morán Jerez, quien en 2010 fue juzgado por falsedad ideológica[8] en el mismo proceso que el Juzgado Noveno de Instrucción de San Salvador siguió a Reynerio Flores Lazo por tráfico de drogas.

Tony Alberto Campos, otro abogado, también trabajó para Reynerio y para Saca Vides, dice otro socio del narcotraficante. “Existe ese vaso comunicante; esa persona en común, que era abogado de Saca (Vides) y le llevaba los asuntos legales a Neyo”, dice. Según esta fuente, Tony Campos es uno de los abogados que se encargaba de la compra-venta de furgones de la flota que Flores Lazo tenía en su compañía “Transportes de Jesús”, a la que autoridades costarricenses empezaron a investigar en 2004 en relación con alijos de cocaína decomisados en Peñas Blancas, la frontera entre Costa Rica y Nicaragua.

Uno de los fiscales que investigó a Reynerio Flores asegura que cuando Morán Jerez, entonces miembro de la unidad de investigación judicial de la Corte Suprema de Justicia,  fue detenido por supuestos vínculos con Los Perrones, una secretaria de su despacho jurídico declaró en la Fiscalía General que era Tony Campos, también empleado de la oficina legal de Morán, quien se reunía con Flores Lazo. “La relación de Reynerio era con Campos y la secretaria dijo que a la oficina Reynerio solo iba a reunirse con Campos y con Herbert Saca para hablar de negocios”[9]. A pesar de la mención, Saca Vides nunca fue llamado a testificar en el proceso contra Flores Lazo, según confirmaron dos empleados de la Fiscalía que conocieron del caso en tiempos del Fiscal General Félix Garrid Safie.

En 2007, Tony Campos y Manuel de Jesús Morán Jerez también trabajaban para Élmer Bonifacio Medrano Escobar según el Registro de Comercio: El 26 de enero Tony Edwin Campos Orellana, de 32 años, abogado de Nejapa, compareció ante notario en su calidad de apoderado especial de la empresa M&M Importaciones como sociedad deudora, de cuya personería da fe por una escritura pública de poder especial que Medrano Escobar le otorgó ante los oficios de Morán Jérez.

Con los años, concluye Romeo, a Élmer Bonifacio Medrano Escobar aquella vieja amistad, aquel favor, le salvarían de terminar en la cárcel. La relación de Reynerio con Saca Vides sería, dicen esta fuente y un investigador del Ejecutivo salvadoreño relacionado con casos de narcotráfico y con los expedientes de Los Perrones desde 2005, mucho más complicada, porque Flores Lazo se negó a seguir pagando la cuota que Saca Vides y Adolfo Tórrez habían pactado con él para dejarle operar.

Hace poco, asegura Romeo, se encontró con Élmer Bonifacio en Honduras. “Ahí fue que él me confirmó que a Reynerio lo tenían en la línea de fuego y que ya no se pudo hacer nada por él. Y ahí me di cuenta que otros, incluso Élmer, siguieron pagando y haciendo favores: a Odir Ramírez no lo tocaron; salió libre Wil Reyes; dejaron libre al gordo Daniel (Quezada) de La Unión, cuando había residuos de droga en ese caso.Todos pagaron, pero estaba dicho que Reynerio iba a caer…”

En otra reunión en Jícaro Galán, en el sur hondureño, Medrano Escobar le dijo al ex socio de Flores Lazo que había intentado que Saca Vides devolviera el viejo favor a Reynerio: “Me dijo que lo habían llevado a ver unos fiscales para interceder, pero fue el mismo Herbert que le dijo que no metiera las manos por Reynerio, que ese caso ya estaba dado”.

En 2007 hubo en Santa Rosa de Lima una reunión en la que participaron varios miembros de la banda. Ahí, dice Romeo, “advirtieron del talegazo que le venía a Reynerio. Él tuvo margen para arreglar, pero ya no quiso”.

Colaboradores de Reynerio Flores Lazo llevarían luego esta información hasta la DEA, gracias al contacto hecho por el capitán Salvador Guzmán Parada, de alias Truck, un viejo operador de inteligencia de la derecha, vinculado a la PNC, que cayó en desgracia cuando el FMLN tomó el poder del Ejecutivo en 2009. Dos funcionarios que trabajaron en la OIE confirmaron la relación entre Truck, la DEA y los colaboradores de Reynerio.

En 2008, luego de varios intentos fallidos debido a filtraciones que se originaron en los mandos más altos de la Policía[10], el Gobierno de El Salvador emprendió una intensa persecución contra algunos miembros de Los Perrones que culminó, en principio, con acusaciones contra Reynerio, su esposa, su hermano Héctor Armando y la esposa de este. Desde el principio, los Flores Lazo alegaron que se trataba de una vendetta política dirigida por Herbert Saca, quien junto a Adolfo Tórrez, recogían pagos de Los Perrones desde 2004 a cambio de que el gobierno no interfiera con sus operaciones de contrabando y narcotráfico.

El 11 de marzo de 2008, la División Antinarcotráfico de la PNC, a cargo entonces del subcomisionado Godofredo Miranda, emprendió un operativo que incluyó al menos 20 patrullas que viajaron una noche antes de San Salvador a San Miguel para capturar a Flores Lazo 4 años después de que autoridades de Costa Rica, desde donde el salvadoreño había movido para entonces más de 2 toneladas de cocaína, alertaran a El Salvador sobre sus actividades.

A pesar de que la Fiscalía, la Dirección General de Aduanas y la Policía participaron en la operación, Flores Lazo escapó sin problemas gracias a un soplo oportuno que, según tres fiscales y dos investigadores de Hacienda llegó desde la misma DAN[11]. Reynerio escapó igual que otro líder de Los Perrones, Chepe Luna, lo había hecho tres años antes: la inversión en sobornos que ambos habían hecho durante años compensaba.

“Todo eso (el operativo de la Policía) fue una payasada. Si todavía cuando Reynerio se había ido de su autolote -un estacionamiento para furgones de la empresa Transportes de Jesús cerca de Santa Rosa de Lima- pasó a su casa y salió hacia Honduras por la Ruta Militar. A pues en una gasolinera andaban los de la DAN enseñando las placas, como avisando que estaban ahí para darle tiempo a Reynerio que se fuera”, cuenta un jefe de investigaciones financieras del Ejecutivo[12] que desde 2004 ha trabajado en los expedientes de todos los implicados con Los Perrones y hace menos tiempo en los de algunos de los ganaderos de occidente vinculados al Cártel de Texis.

“Si hasta echó gasolina en una gasolinera que está a la salida de Polorós[13]”, cuenta Romeo al reconstruir la fuga de Reynerio hacia Honduras. “Y él dice que enfrente había una patrulla de la Policía”.

Tras el intento de captura, la Fiscalía salvadoreña, frustrada por las filtraciones desde la PNC, empezó a pasar alguna información a los medios de comunicación. También los familiares de Reynerio Flores Lazo, quienes, sin embargo, se quejaban de los operadores políticos, no de los policías. El 16 de abril de 2009, en un correo electrónico enviado a reporteros de La Prensa Gráfica desde la dirección yoganguerrero@hotmail.com un sobrino de Reynerio escribió que la trama de Los Perrones era una “novela” motivada según él por un chantaje político: “El Chele Torres (sic) no solo a Silva[14] iba a ayudar, sino a Reynerio. Un hermano de Reynerio le entregó $123,000.00 a Torres para la campaña a cambio de allanarle el camino a Reynerio, creo que lo sabe…”[15]

Antes de eso, según Odir Ramírez[16], ex alcalde de Pasaquina por ARENA, también relacionado por investigaciones de la Fiscalía con el entorno de Los Perrones, Saca Vides  le había vendido una flota de vehículos. No fue, en principio, una venta ilegal, pero sí una que según el expediente de investigación llamó la atención de los fiscales porque los vehículos fueron vendidos a precios por debajo de los de mercado.

Después de huir del operativo fallido de la DAN, Reynerio Flores Lazo se estableció en Tegucigalpa, desde donde armó un grupo de colaboradores para preparar su batalla legal en El Salvador si llegaba el momento. Contrató a Nelson García, un polémico abogado salvadoreño que años antes había sido arrestado, procesado y liberado por un caso relacionado con pornografía y prostitución de menores. Los colaboradores más cercanos de Reynerio, entre ellos Romeo, siguieron repartiendo sobornos.

“Cuando (Reynerio) era prófugo, la familia Flores Lazo entregó $250,000 pero ya era muy tarde para detener la captura de Reynerio y su deportación a El Salvador”, dice un reporte de inteligencia de 2011 que recoge parte de las investigaciones sobre aquellos días.

Romeo confirma un dato sobre otro soborno que también aparece en al menos cuatro reportes de las inteligencias del Estado y policial salvadoreñas fechados entre 2008 y 2011: el clan Flores Lazo entregó dinero a Adolfo Tórrez Díaz en concepto de aportes a las campañas municipales del partido ARENA. “Entregamos 558,000 dólares, en varias entregas. Visitamos varias veces al Chele Tórrez, incluso una vez nos tocó comprar 32 hamburguesas para el equipo de campaña en San Salvador”, dice uno de los colaboradores de Flores Lazo.

Pero la plata del otrora clan más poderoso de Santa Rosa de Lima y del oriente salvadoreño no tenía ya tanto poder: aquellos a quienes pagaban por protección pasaban por un momento difícil: para mayo de 2009 el Chele Tórrez estaba muerto y el primo-presidente de Herbert Saca había caído en desgracia en ARENA tras perder la silla presidencial que el partido de derecha había retenido 20 años.

Sobre Reynerio Flores Lazo pesaba, a esas alturas, una orden internacional de captura y un código rojo de interpol[17], el que la Dirección Nacional de Investigaciones Criminales de la Policía hondureña hizo efectiva el 5 de mayo de 2009 en el barrio La Granja de Tegucigalpa.

Un ex asesor de la policía hondureña[18] confirma que Reynerio Flores tuvo la posibilidad de evadir también el operativo de captura en Honduras. “Yo hablé con los agentes que lo capturaron y estuve en reuniones que se tuvieron (sic) con políticos salvadoreños por este caso que nos dijeron que no había interés en que lo agarraramos. Era mentira que los salvadoreños anduvieran tras de él. Cuando lo tuvimos ya en custodia él (Flores Lazo) me dijo que un agente nuestro le había pedido 5,000 dólares por dejarlo ir…. Si él hubiera tenido los 5,000 dólares se va, pero no quiso darlos. Se resistió”, dice este policía extranjero que sirvió a dos gobiernos en Honduras antes del golpe contra Manuel Zelaya durante una conversación en la cafetería de un hotel en Tegucigalpa.

Antes de que su cliente viajara esposado a El Salvador, el abogado Nelson García insistió en el móvil político: “Esto es producto de una conspiración política que buscaba recursos para un partido político oficial y al no obtenerlos fue amenazado junto a otros empresarios en San Miguel, El Salvador, que iban a sufrir las consecuencias de su no colaboración con las elecciones pasadas”.

Un día después, Reynerio de Jesús Flores Lazo fue deportado a El Salvador. Inició entonces, según dos colaboradores a los que el de Santa Rosa encargó el seguimiento de su defensa, un nuevo camino de sobornos, esta vez en el sistema judicial. “Eso está podrido, a un montón de gente ahí también les untamos la mano…”

Mucho antes, a un año de la elección presidencial que sacó a Arena del Ejecutivo y de la captura de Reynerio Flores Lazo en Honduras, el nombre de Saca Vides y el de Adolfo Tórrez Díaz, los dos operadores políticos relacionados por testimonios, investigaciones e informes confidenciales con el crimen organizado en El Salvador, habían estado también en titulares.

En marzo de 2008, Ana Vilma de Escobar, entonces vicepresidenta de la administración Saca que había aspirado sin éxito a la candidatura presidencial de su partido para 2009, acusó a Saca Vides y a Tórrez Díaz de amañar la interna arenera. Así relata una nota de prensa la conferencia de prensa en que la política hizo su denuncia: “De manera tranquila… la precandidata reaccionó luego de los resultados que dan como elegido a Rodrigo Ávila, sin embargo, debajo de esa tranquilidad dejaba clara su denuncia… Esta vez, de Escobar mencionó a Herbert Saca y Adolfo Tórrez como sus detractores y ejecutores de la propaganda negativa en contra de ella”.[19]

El nombre de Herbert Saca también había aparecido antes, relacionado por fuentes de la administración de Antonio Saca con otra campaña sucia que desembocó en la renuncia del Secretario Técnico de la Presidencia, Eduardo Zablah en agosto de 2007.[20]

En julio de 2009, cuando el primo de Herbert Saca Vides había dejado ya el despacho presidencial y Reynerio Flores Lazo llevaba ya más de dos meses en la cárcel de máxima seguridad en Zacatecoluca, en espera de su juicio por tráfico de drogas, dos reporteros de La Prensa Gráfica habían realizado la entrevista con Odir Ramírez, el entonces alcalde de Pasaquina mencionado en la investigación de Los Perrones. El sábado 18 de julio, tras un par de intentos fallidos, Ramírez finalmente contestó su celular. Fueron dos llamadas en las que el munícipe, pasando de la calma al enojo y a la ansiedad, habló de sus vínculos con Chepe Luna y, casi al final, de la flota de carros sospechosos que habían llamado la atención de los fiscales. Por primera vez en esa conversación, uno de los investigados en el caso de Los Perrones mencionó a la empresa de Herbert Ernesto Saca Vides, algo que en principio no fue evidente. Parte de esa entrevista:

—Las autoridades han manifestado una duda acerca de los vehículos de sus autolotes…

—Exactamente, buena pregunta. O sea, dígame la procedencia…

—Los fiscales dicen que tienen dudas acerca de la procedencia, de dónde vienen esos vehículos, no lo han logrado determinar…

—Mire, porque no quieren… Estando en la alcaldía, sabiendo la cantidad de hermanos lejanos que tenemos que necesitan vehículos, nosotros nos dedicamos a la renta de vehículos…

—Entiendo que sus tratos o sus compran han sido directamente con las empresas distribuidoras

—Carro nuevo, yo manejo carros nuevos. Y compramos unos 12 carros usados pero a negocios que dan crédito fiscal.

—Y estos carros usados, ¿a qué empresa los compró?

—HF Imports…

—¿A cuál?

—HyF Imports…[21]

“HF” o “HyF” no es HS Imports, la empresa de Saca Vides. La confirmación de que Odir Ramírez se refería en realidad al autolote del ex asesor presidencial de Antonio Saca llegó un día después de que los reporteros y el alcalde terminaron la última llamada. Y llegó desde el entorno de Herbert Saca. Nervioso por lo que había dicho, Ramírez llamó a Saca Vides, y este pidió a uno de sus colaboradores que hablara a los periodistas para aclarar la situación.

Aquel sábado 18 yo estaba de turno en el periódico. Recibí en mi celular de entonces, el 7894-3675, la llamada de un colaborador de Saca Vides. Transcribo la conversación como mejor la recuerdo:

—Colaborador: Hola, me dice el amigo[22] que le han dicho que van a sacar algo que lo toca.

—Yo: Vamos a sacar una entrevista con el alcalde de Pasaquina, no sé como él (Saca Vides) está relacionado ahí…

—Colaborador: Odir le llamó nervioso; le dijo lo de la empresa…

—Yo: ¿De los carros? ¿HF es de Herber?

—Colaborador: Todo es legal… El amigo está preocupado; quiere ver si platican…

—Yo: Esto va mañana. Ya está cerrado. Decile que nos dé una entrevista, que con gusto hablamos…

—Colaborador: Yo le digo…

La entrevista nunca ocurrió y la cobertura en torno a Los Perrones bajó perfil por la coyuntura política que implicaba la transición en el gobierno del país tras la victoria del FMLN y Mauricio Funes. El nombre de Herbert Ernesto Saca Vides, no obstante, seguiría en los medios de prensa, sobre todo en forma de notas que recogían señalamientos de ex correligionarios areneros que, en octubre de ese año, lo acusaron públicamente de hacer tratos con José Luis Merino, dirigente del FMLN, para comprar voluntades de 12 diputados que abandonaron la fracción legislativa de ARENA para declararse independientes.[23]

Pero esa es otra historia, una que se escribe desde otra administración presidencial, la de Mauricio Funes.

2009-… Texis y Casa Presidencial, segunda parte

Ambos sonríen en la foto. En primer plano, en la mitad izquierda, el hombre con camisa clara de mangas cortas y botones, blue jeans y un reloj metálico, sostiene una botella de agua en la mano derecha. Ríe con ganas. Es Herbert Saca. En la mitad derecha, un hombre  con sombrero, camisa blanca también, un pañuelo azul sobre el cuello. Es Juan Umaña, candidato a reelegirse como alclade de Metapán por el PCN. En el fondo un canopi rojo y siluetas de un grupo de gente que parece nutrido.

Juan Umaña Samayoa es uno de los políticos vinculados al Cártel de Texis de acuerdo a informes de inteligencia citados por el periódico digital El Faro en varios artículos en que revela la estructura y conexiones de la organización criminal.

La foto en la que Umaña Samayoa y Saca Vides comparten sonrisas fue tomada a pocas semanas de que el primero se convirtiera por segunda vez en alcalde de Metapán, en la zona de operaciones de Texis. Las investigaciones de El Faro revelan que dos síndicos de las administraciones de Umaña Samayoa han sido asesinados, un regidor capturado con cinco kilogramos de cocaína y que incluso el mismo alcalde sufrió un atentado. “Los cinco casos -dice el periódico- tienen un denominador común: involucran la palabra narcotráfico.”[24]

Cuando Herbert Ernesto Saca Vides se tomó la foto con el alcalde de Metapán, a finales de 2011, su posición en la Casa Presidencial de Mauricio Funes era ya privilegiada. Así lo confirman, además de otra investigación periodística[25], varios testimonios[26] recabados para este libro e informes de inteligencia elaborados por el OIE desde el 2009.

“Herbert empezó a entrar a Capres porque el grupo íntimo del Presidente le comió la cabeza con que el FMLN lo vigilaba y quería joderlo. La gente de los Amigos de Mauricio pensó que podían usar a Herber como operador político, pero se equivocaron: Herbert los usó a ellos para entrar.” Quien habla es un ex funcionario del Gabinete de Funes, miembro del FMLN, que salió del Gobierno en 2011 tras el cambio de autoridades en el área de seguridad.

Lo de la desconfianza que el Presidente y su círculo íntimo sentían por funcionarios del FMLN, sobre todo en el área de seguridad, empezó en el primer trimestre de la nueva administración. La crisis dejó de ser un secreto a finales de 2010, cuando Wikileaks expuso cables clasificados en que el entonces Encargado de Negocios de Estados Unidos en San Salvador, Robert Blau[27], refería una conversación en que un colaborador cercano a Funes expresa, entre otras cosas, “sospechas de que miembros radicales del FMLN están interceptando llamadas del Presidente y de sus colaboradores”.

Un miembro del FMLN que formaba parte de la OIE en aquellos primeros días de la administración asegura que no había escuchas telefónicas. “Si el mismo Funes, hoy que Arena y los magistrados de la Corte lo acusan de intervenirles las llamadas, dice que el OIE no tiene esa capacidad. Es cierto, al menos cuando nosotros entramos no la tenía”. Lo que sí ocurrió, acepta este ex funcionario de inteligencia, es que, amparados en la ley que regula al OIE, pidieron bitácoras de “personas de interés”.

¿Herbert Saca era una persona de interés?, pregunto. “Claro. Primero era un adversario político, pero además sabíamos que andaba metido en crimen organizado”.

Dos funcionarios de la actual administración, cercanos a Casa Presidencial, aseguran que Saca Vides recurrió a Funes al sospechar que la OIE lo investigaba. Funes, dice la fuente de inteligencia, pidió al director del Organismo de entonces, el efemelenista Eduardo Linares, que se reuniera con Saca Vides.

“Se reunieron y ahí le confirmaron que era un sujeto (sic) de interés. Todo eso se da en el marco de un plan más global de investigación de grupos de crimen organizado que estaba trabajando la inteligencia con la Policía”, dice un funcionario que estuvo presente en esa reunión, realizada en Casa Presidencial.

Para el 24 de junio de 2011, el OIE tenía listo un informe al que tituló “Bitácora de llamadas de teléfonos celulares registrados a nombre del dirigente político Herbert (sic) Saca, vinculado al tráfico de influencias, contrabando de mercadería, narcotráfico y lavado de dinero”. Los analistas recopilan ahí 1797 llamadas hechas o recibidas entre el 15 de febrero y el 15 de junio de ese año de los números 7833-7110 y 7180-4034, ambos registrados a nombre de Saca Vides.

Entre otros, el asesor presidencial llamó al Inspector de la PNC Walter Reymundo Lazo Merino, ex jefe de la División Élite contra el Crimen Organizado y para entonces destacado en Interpol El Salvador; a la esposa de Marcos Gregorio Sánchez Trejo, presidente de la Corte de Cuentas; a la Asamblea Legislativa; a la alcaldía de Santa Cruz Analquito, Cuscatlán; a la Corte Suprema de Justicia; a cuatro celulares asignados al Tribunal Supremo Electoral; a Genaro Ramírez, presidente de AEAS; y a una empresa representada por Irving Pável Tóchez y Nicolás Antonio Salumé Babún[28].

También hay, en el reporte, 4 llamadas al 7190-9100, el número de celular de la cuenta corporativa de Casa Presidencial asignado al presidente Mauricio Funes.

En la actualidad, mientras termino de escribir estas líneas, Herbert Saca sigue llenando la descripción de “sujeto de interés” que le diera el OIE del FMLN en 2009. Sobre él, su influencia en la administración Funes, su capacidad de influencia en la PNC y otras instituciones del estado, su rol en la candidatura de Antonio Saca para la presidencial de 2014 y sus vínculos con el crimen organizado se habla en San Salvador y en Washington.

En un evento público en el Consejo de las Américas en la capital estadounidense, una delegación mixta de empresarios salvadoreños y funcionarios de la administración Funes recibió la pregunta de un diplomático español: “¿Qué piensan de esta nueva tercera fuerza política que ha surgido en El Salvador?”, lanzó Jorge Hevia, representante de Madrid ante la OEA quien había estado destacado en San Salvador a mediados de 2000, en referencia al intento de Antonio Saca, el primer Presidente con el que Saca Vides ganó su peso político, de volver a Casa Presidencial. Francisco De Sola, presidente de FUSADES y miembro de la delegación empresarial, respondió: “Preocupa mucho; solo eso diré”.[29]

En Washington, el interés por Herbert Saca y en general por la administración Saca había empezado en la segunda mitad del quinquenio, allá por 2008. “Vino un grupo de Estados Unidos, que inicialmente no se identificó como una investigación oficial, pero luego me quedó claro que lo eran, y empezaron a hacer preguntas sobre la corrupción”, me contó un miembro de ARENA que fue funcionario de Antonio Saca.

A mediados de 2013, en Washington, dos oficiales de la administración Obama que desde dos agencias diferentes analizan la aplicación de la ley y la política en El Salvador me confirmaron que Herber Ernesto Saca Vides es una persona a la que Estados Unidos observa, sobre la que hay expedientes. Eso, me aclararon ambos, no significa que Washington esté pensando en ejercer acciones de algún tipo contra él, pero tampoco significa que no.


[1]               Para elaborar el perfil de Herbert Saca, el autor recurrió a entrevistas con funcionarios de las administraciones de Francisco Flores, Antonio Saca y Mauricio Funes que lo conocen o han trabajado con él. También habló con miembros y ex miembros de Los Perrones que trabaron tratos con él y que han compartido esa información con agentes estadounidenses. Y corroboró información con dos docenas de agentes de la ley en El Salvador, Guatemala, Honduras y los Estados Unidos.

[2]     Ver Capítulo 3 de Infiltrados.

[3]     Entre 2009 y 2010 la Inspectoría General de la Policía abrió expedientes a Azucena y a otros 12 oficiales de alto rango, incluidos dos ex directores, dos ex subdirectores, tres ex jefes de la DAN y dos ex jefes de la DIC, por supuestos vínculos con Los Perrones y sus líderes. Ver Capítulo 4a.

[4]     Entrevista vía correo electrónico con el autor. Washington-San Salvador, julio 2013.

[5]     Ver Capítulo 3 de Infiltrado.

[6]     Reyes es otro de los empresarios de oriente que fue investigado, arrestado y acusado de evasión al fisco en el marco de la investigación de Los Perrones. Después de un intrincado proceso judicial, Reyes quedó libre en febrero de 2010, tras conciliar con el estado. Ver “Wil Reyes ofrece edificio para saldar deuda con el fisco”. El Diario de Hoy, 11 de mayo de 2010. La dudosa actuación de dos jueces en este caso mereció menciones especiales en el reporte de Derechos Humanos del Departamento de Estados de los Estados Unidos en 2010. Ver “Reporte Derechos Humanos 2010: El Salvador” Embajada de los Estados Unidos en El Salvador.

[7]     Como se explicó en el capítulo 3, una tesis de la Fiscalía sobre la masacre de Valle Nuevo en 1996 estaba relacionada con el tumbe de un alijo de coca en La Marranera por parte de agentes de la Unidad Ejecutiva Antinarcotráfico de la Policía Nacional.

[8]     La Fiscalía acusó al abogado de prestar su protocolo para autenticar un poder que permitió a Flores Lazo recuperar un furgón decomisado en Costa Rica. Ver “Abogado de CSJ admite vínculo con Reynerio”. La Prensa Gráfica, 12 de diciembre de 2008.

[9]     Declaración extrajudicial de secretaria del despacho jurídico de Manuel de Jesún Morán Jerez, presentada como testigo de descargo. Fiscalía General de la República.

[10]  Ver Capítulo 2 de Infiltrado.

[11]  Ver Silva Ávalos, Héctor. “Tijuana en El Salvador”. Revista Séptimo Sentido, La Prensa Gráfica, 24 de agosto de 2008.

[12]  Entrevista con el autor. San Salvador, abril 2013.

[13]  Polorós en El Salvador y Jícaro Galán en Honduras (mencionado arriba) son poblaciones aledañas a la frontera entre ambos países, en la zona transnacional en la que han operado Los Perrones.

[14]  Ver Capítulo 2 y en este capítulo bajo el título Adolfo Tórrez Díaz, el Chele, para más sobre la relación entre el otrora hombre fuerte del partido ARENA en San  Salvador y el ex diputado Roberto Carlos Silva Pereira, acusado de lavado de dinero y de participar en el asesinato de tres diputados salvadoreños y su motorista en Guatemala por un asunto de drogas.

[15]  Correo electrónico, en poder del autor.

[16]  Entrevista con Héctor Odir Ramírez, alcalde de Pasaquina. La Prensa Gráfica, 20 de julio de 2009.

[17]  Ver “Honduras extradita a supuesto capo Flores Lazo”. La Prensa. Tegucigalpa, 6 de mayo de 2009.

[18]  Entrevista con el autor, abril 2013.

[19]  Solórzano, Claudia. “DE Escobar acusó con nombres y apellidos a detractores”. Diario Co Latino, 17 de marzo de 2008.

[20]  “Pulso político llevó a la renuncia de Zablah”. El Diario de Hoy, 16 de agosto de 2007.

[21]  Entrevista con Odir Ramírez. LPG, 20 de julio de 2009. El autor supervisó la elaboración, edición y publicación de la entrevista.

[22]  En el mundillo político salvadoreño es conocido que Saca Vides usa la palabra amigo para referirse a sus interlocutores.

[23]  Ver “Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), a la opinión pública, a las estructuras y correligionarios de nuestro Partido ALERTA:” Campo pagado, La Prensa Gráfica, El Diario de Hoy, 19 de octubre de 2009.

[24]  Lemus, Arauz. “Otro concejal de Metapán vinculado por la autoridades al tráfico de drogas”. Elfaro.net, 27 de enero de 2012.

[25]  Arauz, Sergio. “Los nuevos amigos del Presidente”. Elfaro.net, 4 de octubre de 2011.

[26]  Entre septiembre de 2012 y agosto de 2013 el entrevistador habló con dos ex funcionarios de la administración de Antonio Saca y media docena de políticos que trabajaron o aún trabajan para la administración Funes para ahondar en la relación entre Herber Saca y el actual Presidente. Todos ellos y dos oficiales estadounidenses, off the record, confirmaron la cercanía entre ambos.

[27]  Cable secreto #0789/01 2332211. Embajada de San Salvador al Departamento de Estado. Agosto 2009.

[28]  Tóchez fue Director de Impuestos Internos del Ministerio de Hacienda durante las Administraciones de Francisco Flores y Antonio Saca y funcionario de la Compañía Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL) durante la administración Funes. Salume fue presidente de CEL en las administraciones de Saca y Funes. ARENA y Funes han intercambiado acusaciones de corrupción desde la generadora estatal de electricidad.

[29]  Silva Ávalos, Héctor. “Preguntas y respuestas honestas”. La Prensa Gráfica, 26 de junio de 2013.

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