El movimiento Black Lives Matter ha llegado a primer plano en Estados Unidos nuevamente por una serie de asesinatos de afroamericanos a manos de la policテュa que han derivadoツen protestas y enfrentamientos fatales. Asテュ se vive en un campamento de activistas afroamericanos en el corazテウn de Chicago. Ellos proponen una visiテウn alternativa de paテュs.


La lluvia apenas comenzaba a caer ese dテュa a mediados de julio en que テュbamos camino a la ferreterテュa por unos amarres de plテ。stico.ツLos cricos marcaban suツritmo lento y predecible en la ventanilla del carro, mientras manejテ。bamos por las calles semi abandonadas de North Lawndale, un vecindario ubicado al lado sur occidental de Chicago, en Illinois, Estados Unidos.

窶板。Allテュ estテ。!窶 me dice Shavonna Brown, una activista ligada al movimiento Black Lives Matter, desde el asiento de atrテ。s, seテアalando un edificio de baja altura que poseeツun letrero que fue pintado a mano en algテコn momento de los aテアos noventa.

窶尿h, se ve cerrado窶 responde uno de los dos niテアos pequeテアos que van sentados a su lado. Ambos son compaテアeritos de Shavonna yツse sumaron a nuestra excursiテウn al テコltimo momento.

窶年o, no窶 le asegura Shavonna.窶Entremos.

Shavonna 窶盃na mujer fuerte de 23 aテアos que visteツropa deportiva manchada por el trabajo fテュsico del dテュa窶 y los niテアos son miembros del campamento Freedom Square, un predio baldテュo ocupado por activistas vinculados a Black Lives Matter (窶廰as vidas negras importan窶) en la ciudad de Chicago. Ya que habテュa llegado en carro a visitarles, los demテ。s nos han delegado a nuestro grupito la tarea de ir a hacer mandados para el campamento.

La reacciテウn inicial del niテアo no me sorprende. La mayorテュa de los negocios que hemos pasado hasta ahora parecen clausurados; o sino, se trata de licorerテュas o tienditas con sus cortinas puestas y barras de hierro sobre las ventanas. Es una mezcla entre deterioro urbano y una cテ。rcel de mテ。xima seguridad.

Shavonna y yo, tomadas de la mano con los niテアos, entramos a la pequeテアa y hacinada ferreterテュa. Me siento muy en casa. Shavona le ayuda a la dueテアa del negocio a contarツlos ochenta amarres, uno por uno. Hay algo familiar y tierno en este momento de confianza entre dos desconocidas, dividiテゥndose la tarea por igual. Al terminar, la anciana que nos atiende levanta los ojos y le pregunta a Shavonna loツquテゥ estamos tramando con tanto amarre.

Shavonna le explica窶把on gran fluidez窶 que forma parte de un campamento que se ha tomado el predio baldテュo frente al centro interrogatorio de Homan, un enorme centro de detenciones de la policテュa de Chicago, y que no se irテ。n hasta que dejen de financiar ese cuartel.

窶年o tenemos por quテゥ confiar en la policテュa窶 dice.窶悩 ya estamos hartos de cテウmo estテ。n maltratando a los negros.

窶忍stテ。n matando a nuestra gente窶 aテアade el mテ。s pequeテアo, desde el piso, donde juega con un rollo de cordel.

窶猫os amarres窶 finaliza Shavonna窶 son para sujetar el plテ。stico a las tiendas de acampar para que no se mojen en la tormenta. Deberテュa de visitarnos, seテアora. Tenemos una parrilla y estamos regalando libros y ropa.

窶之aya窶 reacciona la anciana, dejando entrever con su mirada algunas seテアales de curiosidad.

De regreso al campamento nuevamente, Shavonna aprovecha cada interacciテウn con los transeテコntes para compartir su prテゥdica: al tipo que le presta su encendedor, al seテアor que eleva su sombrilla contra la lluvia y a muchos mテ。s.

窶之テゥngase al parque, pase un rato con nosotros. Tenemos libros y quテゥ comer窶 les grita desde el carro.

窶猫a gente de por acテ。 tiene tan poco de quテゥ alegrarse窶 me comenta Shavonna, una vez termina de subir la ventana del carro.

Imagen del campamento Freedom Square, un predio baldテュo ocupado por activistas vinculados a Black Lives Matter. Foto cortesテュa de Sarah-Ji.

Imagen del campamento Freedom Square, un predio baldテュo ocupado por activistas vinculados a Black Lives Matter. Foto cortesテュa de Sarah-Ji.

竏冷冷

Freedom Square (o la Plaza Libertad) es una de las manifestaciones mテ。s recientesdel movimiento nacional llamado Black Lives Matter (BLM). La afirmaciテウn implテュcita en el nombre de la coaliciテウn 窶拝ue las vidas de los negros tienen valor窶 suena como algo sencillo y poco debatible. Y sin embargo, responde a una grave situaciテウn de violencia y fuerte marginalizaciテウn que enfrentan los afrodescendientes en Estados Unidos. Los テコltimos dos meses, durante el verano, han elevado la causa de BLM a primer plano por los mテ。s de cinco casos sonados de afroamericanos asesinados por oficiales blancos y ocho policテュas ejecutados por francotiradores.

A pesar de la complejidad y gravedad de la situaciテウn surgida en los テコltimos meses, la coaliciテウn de BLMツgira en torno a reclamos concisos: que la poblaciテウn negra sufre por los efectos de la inequidad racial; y, en particular, por sus interacciones con el sistema policial. Aunque los afroamericanos representan aproximadamente el 13 por ciento de la poblaciテウn total de Estados Unidos, conforman mテ。s del doble de esta cifra (el 28 por ciento) de personas arrestadas en 2015. De acuerdoツa un informe presentado a las Naciones Unidas sobre la desigualdad en el sistema judicial estadounidense, si las tendencias actuales continテコan, uno de cada tres hombres afroamericanos serテ。 encarcelado en un algテコn momento de su vida.

En medio de un periodo de tensiones raciales marcado por ejecuciones sumarias, enfrentamientos armados, protestas y cierres de carreteras, surgiテウ Freedom Square, una propuesta (dentro de una zona marginal) de un modelo alternativo de organizaciテウn comunitaria afroamericana sin la presencia de policテュas. El campamento es en realidad un predio baldテュo ubicado en North Lawndale, barrio que histテウricamente ha sido habitado por poblaciテウn afroamericana. Martin Luther King residiテウ en este lugar por un tiempo en 1966; y es el vecindario que nos ha regalado mテコsicos reconocidos como Howlin窶 Wolf, Ramsey Lewis y Twista.

Hoy dテュa, sin embargo, la pobreza y la criminalidad son los sellos mテ。s emblemテ。ticos de North Lawndale. Desde que la mayorテュa de industrias 窶把omo Sears Roebuck y Western Electric窶 cerraron sus puertas en los aテアos setenta, el desempleo y la indigencia se han vuelto el pan de cada dテュa. ツAproximadamente el 70% de los adultos tiene antecedentes criminales, creando una especie de cテュrculo vicioso en el cual los desempleados se canalizan hacia el crimen, imposibilitando asテュ que luego consigan trabajo por su mismo historial delincuencial.

Hay quienes, como el Dr. Paul Street, uno de los primeros en seテアalar estas alarmante tendencias en North Lawndale, que argumentan que estos テュndices de criminalidad no son ningテコn accidente y se deben en gran parte al exceso de presencia policial en la zona. El campamento de Freedom Square, de hecho, es producto de esta postura. Los activistas decidieron deliberadamente fundar su proyecto justamente frente al infame centro interrogatorio de Homan Square, un edificio enorme donde se han detenido a mテ。s de tres mil quinientas personas en los テコltimos diez aテアos. El 54 por ciento de ellos proviene de las zonas aledaテアas.

Una investigaciテウn del rotativo The Guardian concluyテウ que, de las personas que han pasado por las puertas de Homan Square, el 82 por ciento de ellas eran afroamericanas, en una ciudad donde esta etnia representa solamente el 33 por ciento de la poblaciテウn total. De las miles de personas detenidas en Homan Square, solo tres de ellas tuvieron acceso documentado a un abogado durante su estadテュa.

窶乃oda mi vida [el centro] ha sido como una mancha negra dentro de mi comunidad窶 me dice Shavonna, mientras regresamos al campamento.

Activistas vinculados a Black Lives Matter. Foto cortesテュa de Sarah-Ji.

Activistas vinculadas a Black Lives Matter. Foto cortesテュa de Sarah-Ji.

Bajo la sombra de este imponente edificio de ladrillo, los activistas del colectivo #LetUsBreathe (Dテゥjennos respirar) han querido realizar su propia visiテウn de lo que quisieran ver en la comunidad de North Lawndale. Siguiendo una filosofテュa horizontal, es decir, sin jerarquテュas y en la cual todos los miembros tienen voz y voto, los ocupantes se han encargado de fundar en su campamento un kiosco de literatura, una tienda de ropa y productos de primera necesidad sin costo, テ。reas lテコdicas para los niテアos y una cocina que alimenta a quien sea necesario las tres veces al dテュa. Dentro de sus materiales promocionales, el colectivo #LetUsBreathe caracteriza a Freedom Square como una fiesta vecinal donde todo mundo estテ。 invitado.

En la semana que llevan, han logrado crear un espacio de convivio sano y productivo. Hay multitudes de niテアos y niテアas pequeテアos que corretean por todo el campamento, interrumpiendo conversaciones con sus preguntas y exigiendo que los adultos se unan a sus juegos. Los adultos se encargan de tareas cotidianas, limpian el predio para recoger basura y restos de vidrio para que los niテアos no se lastimen; organizan conversatorios y talleres informales; y mantienen la cocina abierta todo el dテュa. Todo esto, afirman los miembros de #LetUsBreathe, con el afテ。n de fortalecer los vテュnculos personales entre la comunidad afroamericana y demostrar que no hace falta una presencia policial en un ambiente donde todos tienen acceso a un empleo digno y a la oportunidad de realizarse.ツ

Seguidores de Black Lives Matter, como los integrantes de Freedom Square, aseguran que los altos テュndices de criminalidad entre los negros no corresponden a la realidad inherente de los afroamericanos sino al racismo endテゥmico al sistema penal de los Estados Unidos y a los prejuicios de las fuerzas policiales de este paテュs. Existen varios incidentes ocurridos en los テコltimos aテアos que le dan pie a este argumento. En junio, por ejemplo, se filtrテウ el audio de un capitテ。n de la policテュa de Nueva York instando a uno de sus subordinados a detener a mテ。s jテウvenes negros y latinos arbitrariamente por ser los mテ。s predispuestos a la delincuencia. Es decir, BLM argumenta que sin importar la realidad de la situaciテウn, a los afrodescendientes se les ubica en la categorテュa de 窶徭ospechoso窶 en perjuicio a los derechos de esta comunidad.

Y sin embargo, el nacimiento de BLM hace dos aテアos no fue a causa de las detenciones arbitrarias, sino por la magnitud de las interacciones entre negros y policテュas que suelen terminar con una fatalidad para la comunidad afroamericana. En una investigaciテウn de la Universidad de California, Davis determinテウ que las personas negras son casi cuatro veces mテ。s propensas a ser lesionadas por un policテュa que por una persona blanca; y de la mayorテュa de los casos de afroamericanos que han muerto a manos de la policテュa en los テコltimos quince aテアos, a los oficiales responsables ni siquiera se les procesa por el hecho.

Curiosamente, Black Lives Matter estallテウ en 2013 debido a la muerte de un adolescente afroamericano a manos de un justiciero y no de un agente policial. Trayvon Martin, de 17 aテアos, fue asesinado en 2012 por un balazo en el pecho disparado por George Zimmerman, quien dice haberse bajado de su vehテュculo y perseguido a Martin a pie por su apariencia sospechosa. Lo テコnico que se le encontrテウ al cuerpo de Martin fueron los dulces y la soda que habテュa ido a comprar a la tienda.

La muerte del joven provocテウ gran indignaciテウn a nivel nacional, resultando en protestas y en el ahora reconocido hashtag #BlackLivesMatter despuテゥs de que Zimmerman fuese exonerado de todos los cargos un aテアo despuテゥs. Sin embargo, la primera manifestaciテウn organizada directamente por BLM como coaliciテウn fue hasta el aテアo siguiente, luego del asesinatoツde Michael Brown por un oficial blanco, Darren Wilson, en Ferguson, estado de Missouri. Durante una confrontaciテウn entre Brown y Wilson por una cajetilla de cigarros que Brown se habテュa robado momentos antes, el oficial Wilson le disparテウ doce veces al joven desarmado. En el momento en que se difundiテウ el incidente circulaban declaraciones acerca de que, antes de morir, Brown habテュa elevado sus manos en seテアal que se habテュa rendido y le rogaba al oficial, 窶廸o me dispares窶.

Fue este incidente, y la capacidad reactiva de Black Lives Matter, lo que terminテウ desencadenando una de las revueltas sociales mテ。s fuertes que se ha visto en esta potencia mundial en dテゥcadas. Despuテゥs de la noticia del asesinato de Brown, miles de personas convergieron en Ferguson, montando protestas entre agosto y noviembre. Varias de ellas terminaron en motines, saqueos de negocios locales y en enfrentamientos con la policテュa.

La represiテウn de los manifestantes incrementテウ paulatinamente, empezando primero con la militarizaciテウn de la policテュa local y culminando con la entrada de la Guardia Nacional para detener a las multitudes. Hubo varias lesiones entre los manifestantes a causa del uso de balas de goma, gas lacrimテウgeno y del dispositivo acテコstico de largo alcance (LRAD por sus siglas en inglテゥs), un aparato direccional que emite sonidos de hasta 120 db, ensordeciendo dolorosamente a cualquier persona dentro de su テ。rea de cobertura. Ademテ。s, hubo repetidos informes de restricciテウn y represiテウn en contra de la prensa nacional y extranjera, incluyendo varios arrestos de periodistas y la implementaciテウn de una zona de exclusiテウn aテゥrea para prevenir que los helicテウpteros de prensa sobrevolaran los disturbios. En total, se incendiaron mテ。s de treinta edificios en los motines y el gobierno estadounidense gastテウ mテ。s de $26 millones en el incidente.

Las revueltas de Ferguson elevaron a primer plano las fuertes tensiones raciales que habテュan permanecido bajo de agua hasta ese momento en el discurso nacional, ya que los activistas, ademテ。s de enfocarse en la muerte de Brown, tambiテゥn utilizaron el incidente para seテアalar el racismo institucionalizado como verdadero ejecutor de tantas vテュctimas negras. El Departamento de Justicia Estadounidense concluyテウ un aテアo despuテゥs que la policテュa de Ferguson, en efecto, habテュa violado sistemテ。tica e intencionalmente a la Constituciテウn en detrimento a la comunidad negra en particular. Aテコn asテュ, y a pesar del clamor popular, un jurado determinテウ en noviembre de 2014 que el oficial Wilson no enfrentarテュa cargos por el homicidio de Michael Brown.

竏冷冷

Una vez de regreso en Freedom Square, estaciono el carro y les abro las puertas a los niテアos, quienes inmediatamente salen corriendo a buscar a sus amistades. Localizo al activista que nos habテュa encargado los amarres y se los entrego con una sonrisa apenada. La llovizna ha empezado a intensificarse y los adultos ya buscan un refugio donde pasar la tormenta. Aprovecho el descanso en las actividades para hablar con Damon Williams, un joven activista que posee una sonrisa encantadora y amable. Normalmente Damon es casi inaccesible, ya que se ve envuelto constantemente en las actividades del campamento. Damon y su hermana son los fundadores del colectivo #LetUsBreathe y me cuenta que, de hecho, fueron sus experiencias en Ferguson las que les inspiraron a fundar el campamento de Freedom Square.

窶年os indignテウ que la primer respuesta del estado fuera el uso de armamentos quテュmicos y balas de goma窶 me dice Damon Williams. 窶尿sテュ que recaudamos fondos para llevarles mテ。scaras de gas y agua [a los manifestantes].

Pausamos la conversaciテウn un momento, mientras que Damon le explica a un niテアo pequeテアo que no se vale pellizcar a su hermana con un gancho. Despuテゥs de la disculpa, los chicos siguen jugando y Damon retoma la plテ。tica.

窶認erguson representテウ los inicios de la concientizaciテウn que se desarrollarテュa como Black Lives Matter窶 continテコa. 窶忍ra una nueva estテゥtica: mテ。s hip hop, mucho menos elitista de lo que habテュa sido la organizaciテウn polテュtica anteriormente. Y eran los mテ。s afectados los que estaban liderando. Esa rebeliテウn fue un evento de trascendencia mundial. Fue distinta a cualquier otra reacciテウn previa de: 窶廣h, ツソen serio existe el racismo?窶. Ferguson representテウ una crテュtica a todo el sistema. Los manifestantes pudieron entender rテ。pidamente como el caso especテュfico de Mike Brown dialogaba con una estructural sistテゥmica y social.

Damon me explica que los manifestantes que se quedaban protestando toda la noche en Ferguson empezaron a formar campamentos orgテ。nicamente, durmiendo sobre la acera en un inicio. Fue テゥste ejemplo que lo inspirテウ a fundar Freedom Square dos aテアos despuテゥs.

Dos activistas del campamento Freedom Square. La camiseta de uno de ellos demuestra las tensiones que las comunidades de afrodescendientes mantienen con la Policテュa. Foto cortesテュa de Sarah-Ji.

Dos activistas del campamento Freedom Square. La camiseta de uno de ellos demuestra las tensiones que las comunidades de afrodescendientes mantienen con la Policテュa. Foto cortesテュa de Sarah-Ji.

窶認ue la primera vez en mi vida que habテュa visto algo asテュ y el hecho de que habテュa tanta gente de todas partes participando窶ヲ sabテュa que mi vida habテュa cambiado, que no iba a poder regresar a mi vida normal.

Damon y su hermana decidieron fundar Freedom Square como una alternativa mテ。s sostenible y mテ。s propositiva, algo que pudiera beneficiar a la comunidad a largo plazo. Frente al formidable centro de detenciones de Holman y entre los escombros de lo que antes fueron negocios prテウsperos, los activistas afroamericanos quisieron materializar la posibilidad de un futuro digno y prometedor para los residentes de North Lawndale.

窶悩o no me considero una persona especial窶 me aclara Damon. 窶熱テ。s bien, creo que soy el producto de un momento especial.

Freedom Square, a pesar de tomar su lugar entre bloqueos de carreteras, manifestaciones y motines, no representa una incongruencia con otras tテ。cticas que aparentan ser mテ。sツcontendientes y que han nacido del movimiento Black Lives Matter, el cual se define mテ。s como una red nacional que como un nテコcleo directivo. Lejos de establecer lineamientos para sus mテゥtodos, BLM simplemente se autodenomina como una organizaciテウn que 窶徼rabaja para validar la vida de los negros窶, enfatizando principios de inclusiテウn, empatテュa, perspectiva global, justicia restaurativa y justicia de gテゥnero (aunque a inicios de este mes BLM publicテウ un documento mテ。s completo detallando su plataforma).

El mensaje de Black Lives Matter se ha tenido que reafirmar una y otra vez desde aquellos disturbios de Ferguson del 2014. Menos de un aテアo despuテゥs, en abril 2015, Freddie Grey, un joven afroamericano, muriテウ bajo custodia en manos de la policテュa de Baltimore, estado de Maryland. Su muerte provocテウ una serie de motines a tal punto que el gobernador de dicho Estado, al igual que su homテウlogo en Missouri el aテアo anterior, tuvo que declarar un estado de emergencia y exigir la intervenciテウn de la Guardia Nacional. A pesar de que el mテゥdico forense declarara la muerte de Grey un homicidio, los テコltimos cargos contra los oficiales involucrados en el caso fueron exculpados en julio de este aテアo.

Desde entonces, incidentes similares se han repetido una y otra vez, culminando en este verano altamente tenso en Estados Unidos con las muertes de Philando Castile en St Paul, Minnesota y de Alton Sterling en Baton Rouge, Louisiana y テコltimamente, con el asesinato del adolescente Paul O窶儂eal a pocas cuadras del campamento de Freedom Square. Todos ellos fueron hombres negros cuyos homicidios (a manos de oficiales blancos) fueron grabados y difundidos entre millones de personas en el mes de julio. En todos los videos, ninguno de los hombres pareciera haber opuesto resistencia al momento de su muerte.

Muchos niテアos juegan en el campamento de Freedom Square. Foto cortesテュa de Sarah-Ji.

Muchos niテアos juegan en el campamento de Freedom Square. Foto cortesテュa de Sarah-Ji.

竏冷冷

A pesar de la lluvia, cuatro o cinco vehテュculos llegan a Freedom Square en el transcurso de la tarde, usualmente llenos de gente blanca que vienen a dejar donaciones que consisten en sillas, recipientes plテ。sticos, comida, insecticida y galones de agua purificada. Tambiテゥn llegan dos jテウvenes que viven a una hora de North Lawndale. Ya que la tormenta no arrebata y los movimientos del campamento se ven limitados, entro en plテ。tica con Anei Reyes, uno de los muchachos reciテゥn llegados. Reyes es un puertorriqueテアo-estadounidense queツllegテウ a conocer el proyecto a primera mano y dice estar muy consciente del racismo contra los negros que existe dentro de la misma comunidad latina en Estados Unidos.

窶捻or esto mismo me interesa aliarme con las luchas de los negros- me comenta. 窶熱i familia es capaz de decir cosas muy racistas y yo les ofrezco alternativas: 窶慊ソAlguna vez han pensado las cosas de tal y tal forma?窶 Les enfatizo que la misma discriminaciテウn que nosotros [los latinos] nos enfrentamos es la misma que podemos replicar a travテゥs de ciertas palabras y maneras de pensar, especialmente en tテゥrminos de violencia policial.

La presencia de Reyes es un tanto notable, ya que Chicago tiene reputaciテウn de ser una ciudad donde los blancos, los latinos y los negros no se frecuentan muy a menudo.ツ

窶尿h, sテュ, me confirma Reyes. 窶尿sテュ lo veo en Chicago en general. Es una ciudad muy segregada: fテュsicamente, culturalmente, econテウmicamente.

Y sin embargo, las repercusiones de Black Lives Matter han trascendido varias barreras, tanto raciales como geogrテ。ficas, llegando a permear hasta el mundo del pop estadounidense. A parte de celebridades como Tyga, Katy Perry, Azealia Banks, The Weeknd, Justin Timberlake, y las hermanas Kardashians que han salido a favor del movimiento, Beyoncテゥ y Kendrick Lamar han destacado por sus repetidas referencias lテュricas y visuales a la lucha contemporテ。nea por los derechos civiles de los negros. Prince incluso escribiテウ un tema titulado Baltimore poco antes de fallecer haciendo un llamado a la paz y a la justicia en el caso de Freddie Grey. A la vez, a mテコsicos blancos que trabajan en gテゥneros tradicionalmente negros, como Iggy Azalea, Miley Cirus y Justin Bieber, se les ha criticado fuertemente por lucrarse del capital cultural afroamericano sin pronunciarse a favor de las luchas de dicha poblaciテウn.

Mientras que Iggy Azalea y otras celebridades han replicado que prefieren delegarle la tarea de opinar sobre temas sociales a otras personas, otros han decidido responder con crテュticas fuertes hacia el movimiento en general. Poco despuテゥs de que surgiera el hashtag #BlackLivesMatter surgiテウ el hashtag #AllLivesMatter (#TodasLasVidasImportan), eliminando la especificidad del reclamo racial y haciendo un llamamiento al cese a la violencia y a la discriminaciテウn en Estados Unidos en general. Tambiテゥn hay quienesツ窶敗obre todo blancos y personas de derecha窶 insinテコan que los seguidores de BLM son igual de racistas que el mismo sistema que critican. Una reciente encuesta determinテウ que el 59 por ciento de los blancos en Estados Unidos creen que BLM distrae de los verdaderos problemas raciales; mientras que un 41 por ciento de esta misma poblaciテウn sostiene que Black Lives Matter aboga por la violencia. Los opositores mテ。s radicales afirman, ademテ。s, que los activistas de Black Lives Matter son terroristas que odian viciosamente a la policテュa y protegen a pandilleros y criminales, tomテ。ndolos como mテ。rtires despuテゥs de su muerte.

Las protestas desatadas en los テコltimos dos meses por las muertes de Castile y Sterling en particular han polarizado marcadamente a las relaciones raciales en Estados Unidos, impulsando una nueva ola de protestas masivas en toda la naciテウn y resultando en muertes de policテュas por primera vez. En dos incidentes separados en el mes de julio, francotiradores solitarios asesinaron a cinco policテュas en Dallas, Texas y a tres policテュas en Baton Rouge, Louisiana dテュas despuテゥs. En ambos casos, los homicidas dejaron mensajes claros de estar hartos del trato de los negros a manos de la policテュa, aunque ninguno de ellos perteneciera formalmente al movimiento Black Lives Matter.

Esta coyuntura agudizada ha generado propuestas de leyes llamadas 窶廝lue Lives Matter窶, o bien, 窶廰as vidas azules importan窶, en referencia al color de uniforme que portan los policテュas. Estas leyes designarテュan a la policテュa como clase protegida al igual que grupos marginalizados como personas LGBTIQ y afrodescendientes. Bajo esta categorテュa, cualquier agresiテウn contra un oficial se considerarテュa un crimen de odio, conllevando penas mucho mテ。s severas.

窶忍l seテアalamiento de la policテュa como blancos de odio y asesinato por Black Lives Matter y sus cテウmplices es, en realidad, un atentando contra el estado de derecho窶板dijo David Clarke, el sheriff de Milwaukee, ciudad aledaテアa al lugar donde muriテウ Philando Castile. 窶猫a retテウrica anti-policテュa que se ha apoderado del paテュs ha sacado cosas verdaderamente odiosas que estテ。n afectando al policテュa americano.

Cuando platicaba con Damon sobre su opiniテウn de las ordenanzas Blue Lives Matter, me contestテウ que ni siquiera le gustaba tocar el tema.

窶忍s un contraataque opresivo. El hecho de que Blue Lives Matter se estテ。 queriendo institucionalizar llega directamente al punto de nuestro mensaje, que la estructura [dominante] siempre crea nuevas respuestas para reforzar su poder.

Una activista de Black Lives Matter viste una camiseta alusiva a . Foto cortesテュa de Sarah-Ji.

Una activista de Black Lives Matter viste una camiseta alusiva a la muerte de Rekia Boyd, una joven afroamericana, de 22 aテアos, que fue asesinada el 21 de Marzo de 2012 . Foto cortesテュa de Sarah-Ji.

竏冷冷

La lluvia no arrebata y viendo que habrテ。 poco movimiento en Freedom Square esta tarde, me cubro la cabeza con una bolsa de plテ。stico y regreso a mi carro. Miro a mi alrededor un momento antes de partir y pienso en el video de la muerte del joven PaulツO窶儂eal, ocurrida a pocas cuadras de este mismo campamento. En el video, los tres policテュas que le dispararon en la espalda mientras huテュa se muestran dテ。ndole patadas a su cuerpo despuテゥs de haber fallecido. Veo la cantidad de pobreza y desesperaciテウn en la zona que pudiera conducir a alguien hacia la criminalidad y por lo mismo aprecio a la vez la dignidad de los canopys del campamento y de los activistas que en estos momentos se ocultan bajo ellos.

Aunque los seguidores de Black Lives Matter tengan claridad que a lo que se le estテ。 apostando es a la construcciテウn de una realidad donde los negros puedan gozar de la misma seguridad y oportunidades que sus compatriotas blancos, me cuesta reconciliar la realidad que veo a mi entorno con la imagen de estabilidad proyectada por esta superpotencia al resto del mundo. Recuerdo que Damon me habテュa dicho que para テゥl, lo que estテ。 sucediendo en su paテュs estテ。 conectado a una estructura global.

窶乃odo lo destructivo que hace los Estados Unidos se rediseテアa y se implementa internamente primero窶 me dijo. ツ窶猫a gente deberテュa de entender que los que viven en el patio del opresor tambiテゥn sufren.

El momento actual en Estados Unidos es agudoツy lleno de contradicciones que no tienen soluciones fテ。ciles. Sin embargo, estas soluciones urgen en un paテュs donde el 70 por ciento de los afroamericanos creen que el racismo presenta una seria barrera para superarse ツ窶把omparado con 36 por ciento de blancos窶 y donde los enfrentamientos entre supremacistas blancos y personas negras, entre afroamericanos y policテュas se vuelven cada vez mテ。s y mテ。s sangrientos. Hasta ahora ninguno de los dos candidatos en las elecciones presidenciales de noviembre se ha atrevido a tildar la situaciテウn como un tema de derechos civiles.

No obstante, el cambio se logra cuando las contradicciones se realzan y se abordan. De las potencialidades del conflicto pueden nacer nuevas ideas del progreso y la evoluciテウn. Sin embargo, dadas todas las vidas que estテ。n en juego, el clamor popular esツque estas posibilidades se puedan aprovechar dentro de poco tiempo.

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