2512 Vistas |  1

“Me da desconfianza un político que no toma como bandera el movimiento LGBTI y el aborto”

Share this...

Karla Avelar es la activista trans salvadoreña con mayor proyección internacional. En 2017 fue nominada al Premio Martin Ennals para personas defensoras de Derechos Humanos, un reconocimiento que se equipara al Nobel en ese ámbito. Tal como denunció Karla ante las autoridades salvadoreñas, las amenazas y la extorsión de pandilleros aparecieron una vez se supo que podría recibir un premio valorado en aproximadamente $20,000 dólares. Tuvo que dejar El Salvador y ahora vive refugiada en Europa.  

Fotos FACTUM/Gerson Nájera


Karla y su madre viajaron juntas a Europa para asistir a las actividades relacionadas con el reconocimiento internacional. Una vez llegaron, su madre le confesó que había sido atacada dos veces por pandilleros, quienes exigían el dinero del premio a cambio de su vida, pero que no le había dicho nada para no afectar su decisión de viajar. Al día siguiente, Karla decidió solicitar refugio para ambas y dos días después compartió una carta pública para anunciar su nuevo rumbo, fechada el 20 de octubre de 2017.

Antes de las amenazas por el premio y la revelación de su madre, Karla había denunciado en varias ocasiones asaltos y amenazas en la calle, en un bus de la ruta 44 y una privación de libertad por varias horas cuando fue interceptada en el centro histórico capitalino. Ha tenido una vida dura, con abusos y maltratos desde corta edad. Vivió en las calles de San Salvador, ejerció la prostitución, sobrevivió a violaciones, se resistió a extorsionar para las pandillas a mediados de los noventa, le pegaron varios tiros y casi la matan. Tiempo después fue acusada de homicidio, estuvo presa, con VIH y en celdas con otros pandilleros que la violaban todos los días.

Karla asegura que por su pasado, y su rol como activista, siempre ha habido personas que han querido atentar contra su vida, y que aun así el Estado nunca le garantizó las medidas de protección que solicitó.

Entre sus logros figura haber fundado la Asociación Comunicando y Capacitando a Mujeres trans con VIH en El Salvador (Comcavis Trans), conseguir que las mujeres trans tuvieran un espacio seguro en la cárcel y que pudieran mantener sus tratamientos antirretrovirales. Es la primera mujer trans nominada al Martin Ennals y por ello uno de los rostros más conocidos en la lucha por los derechos de la población trans salvadoreña.

Por su nuevo estatus de protección, aún no puede trabajar, pero ya le han aprobado el cambio de nombre, “aquí todo es fácil, es tan coordinado y al pie de la letra todo…” Mientras tanto estudia francés para adaptarse a la vida en Europa, hace voluntariado en una ONG y cuida a su madre. Este mes va a participar en la cumbre mundial de refugiados que organiza Acnur, donde denunciará las violaciones de derechos humanos en El Salvador.

Y al final, Karla, obtuviste el reconocimiento y fuiste nominada, se dio a conocer tu trayectoria en todo el mundo, pero el premio fue para el activista egipcio…

Sí, para Mohammed Zaree. Yo quedé en segundo lugar, por decir algo porque nosotros siempre manejamos dentro del premio que no era primero, segundo ni tercer lugar, porque todos valíamos igual, sino que era el momento que estaba viviendo la persona. Justamente cuando se me notificó a mí que yo había quedado en segundo lugar, pues yo di el aval, Mohammed estaba pasando por un momento de represión grandísima por parte del Estado egipcio que, incluso, no pudo viajar. A mí me pareció acertado y la verdad no me ocasionó ningún tipo de incomodidad y las chicas de Camboya – porque fueron las hijas, sus padres no pudieron viajar (del movimiento FreeThe5KH) -, que en lo poco que nos podíamos entender y hablar estaban de acuerdo. Fue aprobado por el resto de participantes y eso no invisibiliza en nada la lucha que sus padres hicieron en su país o la misma lucha o experiencia de vida en mi país, no afecta para nada.

 ¿Cuál es el recuerdo más fuerte o emotivo que te queda tras participado en esta candidatura?

Yo creo que la experiencia más bonita que te queda es haber podido revindicar no solo tu trabajo, sino como persona. Si bien es cierto que en este caso no se premia a la organización que yo representaba, sino al liderazgo y la experiencia que había vivido, la situación que estaba atravesando, eso permitió no solo que Karla Avelar fuera más conocida, sino que pudiera dar a conocer la situación de forma más amplia en otros espacios. Me permitió conocer a mucha gente que está involucrada en la lucha de derechos humanos, comprometida, aliada, respetuosa (contigo) independientemente quién seas. Sé que hay mucha gente que lo desaprobó, que dijo que yo me aprovechaba del activismo. Si yo me hubiese aprovechado del activismo lo hubiese hecho muchos años atrás, pero fueron las circunstancias y soy solo yo, mi madre y mi familia quienes conocemos lo que estaba pasando.

Normalmente con las historias de refugio solo queda la noticia de que la persona tuvo que huir y ya. Por eso quiero que me cuentes, supongo que ahora estás viviendo una vida muy diferente.

Una vida nueva a la que le quiero sacar el mejor provecho y quiero aclarar: no es un provecho económico, sino un provecho de lucha, de resistencia, porque siempre fui clara que, aunque yo me fuera del país en algún momento, mi lucha iba a continuar. Desde las pequeñas posibilidades que tengo, sigo denunciando y haciendo lo que me gusta. Cuando hay pasión hay compromiso, y cuando hay compromiso, hay resultados. Eso me satisface mucho, creo que tengo en este momento una oportunidad muy grande. Estoy en el país donde está la sede principal de los derechos universales, y esta es una puerta a la libertad de expresión, de poder decir todo lo que pasa: que se nos mata con lujo de barbarie, que no hay reparación, que no hay investigación, que hay abstinencia por parte de los diputados, que hay grupos de extermino, aunque no se reconozcan sabemos que existen y que son liderados por personas muy importantes de nuestros países.

¿Qué opinas sobre el no reconocimiento del Gobierno del problema de desplazamiento forzado interno en El Salvador?

(Suspira) …Esa es una deuda que tiene el Estado con la sociedad salvadoreña y los organismos que trabajan en derechos humanos. Al no reconocer, ellos obviamente saben que se protegen de los señalamientos que podamos hacer las organizaciones en los diferentes espacios de denuncia; pero hay otro trasfondo, que es la pobreza y la inoperancia del Estado en proteger a estas personas. Eso limita, pero no solo eso, es falta de voluntad política en querer reconocer un problema que se les ha salido de las manos y está dejando como resultado que muchas personas busquen la libertad, la protección y la garantía de sus derechos en otros países. Además, están siendo amenazadas por grupos catalogados como terroristas y que están obligando a estas personas a irse. Y esto tiene dos consecuencias: desplazamiento interno y externo, y para ninguno de los dos hay reconocimiento ni apoyo. Creo que al Estado en este momento le conviene no reconocer esta problemática. (…) Esto no implica solamente perder personas, sino perder recurso humano que podría ser explotado en nuestro país: de nuestro país se están yendo doctores, médicos, profesionales, la mano de obra se está yendo porque en El Salvador no hay garantías de protección ni de derechos.

Hablando de desplazamiento y refugio, quería saber qué opinas sobre las recientes declaraciones del fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, sobre la negativa a conceder asilos a las personas que huyen de sus países por la violencia intrafamiliar o las amenazas de pandillas porque ya no se podrán considerar como causas de un “temor creíble”.

Creo que cae en violación directa a los tratados internaciones de protección y garantía de los refugiados sin importar su condición, es grave y un retroceso inmenso en derechos humanos que deja en evidencia la falta de voluntad política del señor Donald Trump para apoyar a estas personas: está gobernando con homofobia y transfobia. Creo que aún no entró en vigencia, pero desde el momento que lo anuncian es un riesgo grande para la población LGBTI. Me lleva a pensar que las personas que ya obtuvieron la condición de asilo o refugio podrían ser víctimas de cancelación por alguna decisión abrupta que este señor pueda tomar, podrían pedir que se revisen nuevamente las peticiones de asilo e indagar si realmente corrieron riesgo…

No quiero victimizar a nadie, pero dentro del grupo de las personas LGBTI, las más afectadas van a ser siempre las personas transgénero, quienes están migrando de una forma descomunal. Esta decisión viene a destruir sueños de esperanza, de libertad, de poder ser quien sos.

El fiscal general, Douglas Meléndez, anunció en mayo de este año la creación de la Dirección Nacional de la Mujer, Niñez, Adolescencia, LGBTI y Grupos Vulnerables, ¿Crees que es un discurso o realmente se está logrando avanzar?

Yo creo que es un discurso con dolo, es como una copia que él repite, repite…que va a garantizar los derechos de cierto sector, que se compromete, pero el accionar en sí es muy poco. (…) A mí me parece solamente una pantomima que está dejando en evidencia la incapacidad de la Fiscalía. Él primero decía que era porque no tenían recursos, después porque no había un protocolo, después porque no había un encargado. Al final son excusas disfrazadas de compromiso y que al contexto real no se llevan.  Con la Fiscalía teníamos como tres años que nos estábamos reuniendo, y los compromisos públicos del fiscal se hacían ver en eventos nada más. Por ejemplo, en el evento que tuvimos en la Embajada Española en El Salvador, ahí se comprometió a crear la unidad LGBTI, el protocolo LGBTI, que iba a capacitar a sus fiscales para que reconocieran los crímenes de odio, etcétera, etcétera. Probablemente algunas las ha cumplido: el protocolo, y la capacitación creo que a través de Entreamigos (ONG gay), pero lejos de eso los resultados son mínimo o nulos. Creo que solo es uno el que ha resuelto de temática LGBTI, y esta semana que pasó hubo tres asesinatos de mujeres trans, una en Sonsonate, otra en Ahuachapán y ayer una en Santa Ana. Creo que la voluntad la tiene el señor, pero no tiene el equipo ni la apertura del resto de carteras de Estado en apoyar este tema.

¿Estás participando en alguna actividad en el marco del mes del Orgullo?

Sí, yo aquí soy activista independiente. Hago voluntariado en una ONG, pero es que el actuar del activismo acá es totalmente diferente, el contexto social y político es diferente, entonces el reclamo de derechos es diferente.  También hay debilidades, situaciones que necesitan ser cambiadas, por ejemplo, que la persona trans no tenga que pasar por una evaluación psiquiátrica para poder darle sus hormonas, que el seguro social cubra las cirugías plásticas de las mujeres trans no solamente en el país de origen. Hay cosas que cambian en su totalidad el rol al que yo estoy acostumbrada, pero también hay necesidades aquí que hay que ir demandando, de otra manera diferente a El Salvador y Latinoamérica. Allá es un activismo revolucionario, de calle, de protesta; aquí es un activismo más pasivo, más de “conversémoslo” y así encontramos una solución entre los políticos y los interesados.

¿Qué cambios o mejorías destacarías en cuanto a derechos LGBTI durante el último año?

Yo creo que la lucha de los derechos humanos de las personas LGBTI en el mundo obtuvo una importante victoria el pasado 9 de enero de este año, con la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) sobre la opinión consultiva del Estado de Costa Rica a favor del matrimonio igualitario, y es un precedente para todos los Estados que son miembros de la OEA. Pero a pesar de esta conquista, creo que los derechos humanos de la población LBGTI siguen amenazados y vulnerados cada día porque una cosa es lo que hacen los organismos de derechos humanos y otra cosa la respuesta de los Estados para que esto se cumpla.

Otro avance que me parece importante es la Ley de Autodeterminación de Género en Irlanda, que es como el hermano gemelo de la ley de identidad de género en Latinoamérica y que fue aprobada justamente ahora en mayo. Me parece que en Irlanda involucran mucho a la sociedad porque lo hacen los procesos a través de referéndum, con un impacto social de un tema que es tan controversial. Es una buena práctica que debería ser retomada por los países latinoamericanos, que los políticos no puedan decidir solamente a través de elecciones, sino que fuera a través de un referéndum y que sea el pueblo quien tenga la última palabra.

Hablando de democracia y cambios legislativos, ¿qué te parece el panorama en El Salvador donde la mayoría parlamentaria la tiene ahora el partido ARENA, es decir, la derecha?

Veo un futuro incierto, con obstáculos grandes en derechos humanos y que va a afectar directamente, como siempre, a los más pobres y a los más vulnerables. No quiero ser enfática en el tema LGBTI, porque creo que este es un contexto de nación y creo que va a afectar fuertemente en este momento con la controversia del agua. Creo que, aunque es un punto fuerte de protestas y descontento de la ciudadanía, también es fuerte porque es el momento en que pueden involucrarse todos los sectores y hacer presión política. A título personal pienso que el sector LGBTI desde sumarse a este esfuerzo, no solamente como organizaciones, también como personas naturales.

En el contexto de ley de identidad, para ser más específica, veo una respuesta tardía, resistencia total por parte de la Asamblea Legislativa en aprobarlo. No leo el oráculo, pero es mi perspectiva… (risas) porque pueden salir por ahí diciendo que ahora me creo hasta bruja, pero no… (risas) es que veo mucha resistencia en un partido de derecha, en ARENA, que además tiene mucho poder. Pero hemos visto que el poder social es más fuerte. La verdad es que un político que no toma como bandera el movimiento LGBTI y el aborto, me da mucha desconfianza. Sí tengo confianza en un diputado específicamente, lo publiqué en mi Facebook en su momento, yo creo que el diputado no partidario va a poder influir y denunciar todas las abominaciones que se discuten y las decisiones arbitrarias que se toman en la Asamblea Legislativa. Es una oportunidad para acompañar a este señor en lo que podría hacer, es importante no dejarlo solo.

¿Crees que el FMLN ya no responde a las demandas y reclamos de la población LGBTI?

Es que no es que crea que un partido u otro puede ser el referente para la población, aunque la gente siempre se inclina por un partido o por el otro. El problema es que el pueblo ya no le cree a nadie, independientemente de que tengan buenas propuestas como diputados o un buen plan de trabajo, ya no les cree nadie y más con estas situaciones de desfalcos, robos de un partido y de otro. Y también que el pueblo ha enfocado su esperanza en un nuevo partido, ni siquiera está creado y ha puesto su confianza en esta nueva posibilidad, a esta nueva opción. No estoy segura que esta pueda ser la respuesta para las necesidades de los diversos sectores. El pueblo tiene que tener otras opciones y saber canalizar mejor sus prioridades y elegir mejor a sus políticos.

 

¿Dónde te ves en el futuro, Karla?

A estas alturas de mi vida creo que me puedo ver en cualquier lado (risas). Quiero decir que tomé la decisión correcta, después de estar en refugio con mi madre, tomé la decisión correcta sin importar lo que el resto del mundo diga. ¿Cómo me veo a futuro? Me visualizo como una profesional, que es lo que he deseado toda mi vida, sacarme una carrera, medicina, siempre fue mi sueño y creo que aquí lo puedo conseguir. Me veo en el activismo, diferente al de El Salvador definitivamente, pero siempre vinculada a derechos humanos. Quisiera decirte que me visualizo toda la vida con mi madre, pero sé que en algún momento eso cambiará…, me veo viviendo la vida plena, con libertad, con la protección que aquí sí se me puede garantizar, con mis sueños, con las risas que voy a poder vivir, me veo sonriendo mucho, cosa que allá la esperanza de reír como que ya la había perdido… por eso allá pasaba muy seria y me decían “la ogro”, pero era por la situación, como que mi rostro era mi coraza, mi protección.

 (De repente, Karla recuerda algo. Me dice: “te voy a contar una anécdota de un día que estaba afuera de una biblioteca y no me atrevía a entrar”).

(…) Me senté en frente de la biblioteca, que es parte de una universidad, y dije: ¿entro o no entro? Porque me recordé de todas las burlas que sentía, el “maricón” y esto y lo otro… Son cosas que las traés a la realidad, pero aquí cambia totalmente. Me estuve como una hora sentada afuera y entré pensando: bueno, que pase lo que tenga que pasar. Entré y caminé, iba como flotando, me sentía como pez fuera del agua. Entré nerviosa y le dije a una chica que estaba trabajando ahí, y me dijo: no te preocupes, aquí no pasa eso, aquí es totalmente diferente. Y al final pensé: Cómo cambia todo, algo tan sencillo que me atemorizaba, y al final lo he superado.

Share this...

¿TE HA GUSTADO EL ARTÍCULO?

Suscríbete al boletín y recibe cada semana los contenidos en tu email.


Tags

#LGBTI