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Repaso musical del Vive Latino y su llegada a la madurez

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Este pasado fin de semana se llevó a cabo una nueva edición del festival de música alternativa más importante de Latinoamérica, el Vive Latino, que se realiza cada año en la Ciudad de México. Revista Factum estuvo dándole cobertura a algunos de los conciertos más esperados del “Vive”. Entre el sábado 18 y el domingo 19 fuimos testigos de cómo algunos talentos emergentes comienzan a brillar con sus propuestas; mientras, por el contrario, algunas figuras consagradas confirman el prestigio que les precede. Este es el recuento de lo más importante que vimos en la edición 18 del Vive Latino.


Dieciocho años después, el festival musical que nació en una de las épocas más doradas del rock en español llegó por fin a la mayoría de edad. Con el paso del tiempo, el Vive Latino ha ido adoptando nuevos movimientos —cada vez menos latino, signo de las tendencias propias del relevo generacional en el público—, pero este encuentro de cultura alternativa también ha subsistido en quienes lo han acompañado por 18 años, gracias a la pasión por la música y el intercambio cultural iberoamericano. El sábado 18 de marzo fueron 80 mil personas las que acudieron a los terrenos del autódromo Hermanos Rodríguez. El día siguiente se repitió la cifra, para completar un total de 160 mil adictos a la música.

Revista Factum fue el único medio salvadoreño que dio cobertura al festival más importante de la región. Gerson Vichez y Orus Villacorta recorrieron escenario tras escenario para relatar las impresiones personales que les dejaron los siguientes artistas, seleccionados cada uno entre la vasta oferta de estilos, géneros y propuestas:

  • Crew Peligrosos (Colombia)
  • Izal (España)
  • Meme (México)
  • Illya Kuryaki & The Valderramas (Argentina)
  • Shoot The Radio (Argentina)
  • Los Fabulosos Cadillacs (Argentina)
  • Babasónicos (Argentina)
  • Prophets of Rage (Estados Unidos)
  • LNG-SHT (México)
  • Celtas Cortos (España)
  • Brujería (México/Estados Unidos)
  • Ataque 77 (Argentina)
  • Rancid (Estados Unidos)
  • El Cuarteto de Nos (Argentina)
  • La Barranca (México)
  • Justice (Francia)

Por ello les compartimos un repaso con fotos, videos y reseñas de estas presentaciones:


Prophets of Rage (escrito por Gerson Vichez)

Quizá el nombre no le sonaba familiar a los presentes en el Vive Latino, pero el escenario Indio estaba a la mitad de su capacidad cuando DJ Lord (Public Enemy) abrió el show de Prophets of Rage. Mezclando temas de Chuck Berry (quien falleció ese día), Metallica y Nirvana, encendió a los asistentes. Luego entraron en escena los ex músicos de Rage Against the Machine y Audioslave (Tim Commerford, Tom Morello, y Brad Wilk), también Chuck D (Public Enemy) y B-Real (Cypress Hill).

Todas estas leyendas saludaron con el tema de Public Enemy del que retomaron su nombre, “Prophets of Rage”. Para la segunda canción, “Bombtrack”, el lugar ya estaba lleno. El público estallaba con cada cover de RATM. El intermedio fue de hip hop, con canciones de Public Enemy, Cypress Hill y House of Pain. Hubo tiempo para recordar a los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, mensajes contra Trump y a favor de la unidad entre pueblos. “Killin’ in the name” fue el gran cierre que hizo temblar al Foro Sol. Luego de la despedida, B-Rael regresó para cantar a capella “Yo quiero fumar mota”.


Illya Kuryaki and the Valderramas (escrito por Orus Villacorta)

Desde que se reunieron —a finales de 2011—, esta no era la primera vez que los argentinos de IKV presentaban su show en México o en el Vive Latino, pero su presencia en la edición XVIII fue muy bien recibida. Más bien, el concierto de los Kuryakis buscaba promocionar algunos temas de su más reciente producción: “L.H.O.N. (La Humanidad o Nosotros)”. Fue así como iniciaron su concierto con “Gallo negro” (primer sencillo del disco), pero también aprovecharían el poco tiempo que los organizadores les asignaron (50 minutos) para presentar canciones como “Ritmo mezcal” —muy propia para la ocasión— y otras de reciente manufactura, como “Funky futurista” y “Madafaka” (del disco “Chances”). No podían faltar los clásicos del pasado, con especial énfasis a mi disco favorito de la banda: “Leche” (1999). Así pondrían a bailar al público: armados con el funk, el dance y el hip hop de canciones como “Jennifer del estero”, “Coolo” y también con un popurrí de los temas “Guerrilla sexua”, “Jugo” y “Latin Geisha”. El cierre estaría reservado para la infaltable “Abarajame”.

Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur parecieran vampiros: el tiempo pasa por todos menos por ellos. Al final de su presentación muchos comentábamos: “¡Qué buen show..! ¡Qué sonido..!” (diría Gerson); ¡Qué bien que tocaron varias del “Leche”! (aportaba yo)…
“¡Y qué guapos!”, diría Ana Escoto, una buena amiga que formó parte de la delegación guanaca que integramos los que por nada nos íbamos a perder el show de una banda trascendental en la escena alter-latina: Illya Kuryaki and the Valderramas.


Meme (escrito por Gerson Vichez)

La Carpa Doritos estaba a tope a las 5:15 p.m. en espera del show de Meme como solista. Meme es más conocido por pertenecer a Café Tacuba. Al inicio era solo él y su piano para interpretar “El río”, tema de los tacubos. Luego lo acompañó su banda y el show cambió de un tono íntimo a grandilocuente.

Siguieron temas como “El polen” y “El ruido”. Pero fue con “No puedo parar” que los asistentes estallaron. Siguió “16 de febrero” y luego un cover de Juan Gabriel​, “Querida”, a quien llamó “el más grande”. El arreglo disco hizo que muchos empezaran a bailar y luego siguieran igual con “Todo va estar bien”, con partes de “Around the world”, de Daft Punk. Con ese ambiente de fiesta terminó su presentación.


Fabulosos Cadillacs (escrito por Orus Villacorta)

La banda que quizás tuvo la mayor convocatoria de todo el festival fue quizás la que más decepcionó. “Los Cadillacs ya andan robando”, me había advertido un buen amigo que conoce perfectamente la escena del rock latino. Y no mentía. El sonido de LFC dejó muchísimo que desear, al punto que en algunas canciones debimos esperar intrigados, escudriñando entre el enredo sonoro, para detectar qué canción era la que estaban ejecutando.

De las 17 canciones que los Cadillacs ofrecieron —un lujo para un festival en el que muchos otros grupos contaban con tiempo limitado—, solo aguantamos ocho. Luego decidimos que lo mejor era movernos y asegurar un buen lugar en otro escenario, donde tocarían los Babasónicos. Algo habrá tenido que ver también que en ese momento estaban tocando “Averno, el Fantasma” y “La tormenta”, que fueron las únicas dos canciones de su nuevo disco (“La salvación de Solo y Juan”) que decidieron incluir en su presentación.


Crew Peligrosos (GV)

Veinte minutos pasaban de las tres de la tarde. Un Dj y un tecladista sobre la tarima de la Carpa Intolerante. Alrededor de 100 personas como público. De inmediato entraron en escena los dos MC de Crew Peligrosos, rapeando con potencia. A la segunda canción no tenían solo cautivado al público que llegó desde el inicio del show, también habían logrado llenar la carpa.

Crew Peligrosos es un grupo de hip hop de Medellín, Colombia, que posee mucha proyección. Ese sábado manejaron al público con maestría y demostraron que saben jugar como los grandes con temas como “Very relax”. Aprovecharon para hablar de la necesaria paz y unidad en los países de Latinoamérica. También todo el crew demostró que conoce bien los elementos del hip hip y hasta hicieron algunos pasos de break dance.


Celtas Cortos (OV)

Los rayos de sol de la tarde del domingo no eran aptos para una epidermis delicada. Pero ese no era el caso de la legión mesoamericana que, ansiosa, anhelaba el momento de bailar ritmos celtas con mensaje de conciencia social. Unas cien personas nos apostamos frente al escenario Indio Pilsner con la anticipación necesaria para tener un buen lugar y ver a una agrupación española que, a pesar de ser una de las más populares de la movida noventera ibérica, pocas veces había cruzado el charco para visitar Latinoamérica. Los Celtas Cortos arrancaron su presentación con “Rock & Rola”, tema instrumental de su disco “Contratiempo” (2014). Además de afinar la prueba de sonido, la rola fungió como carta de presentación de la música celta que caracteriza a la banda originaria de Valladolid. A ella le siguieron muchos clásicos como “Haz turismo”, “El emigrante”, “Tranquilo Majete”, “20 de Abril”, “Skaparate Nacional” y “No nos podrán parar”. Curioso fue que tocaron una de sus más grandes rarezas, la canción “Fiesta”, que es un cover de la banda The Pogues y que grabaron para el disco “Introversiones”.

Celtas Cortos era la banda que más anhelaba ver en este Vive Latino y lo cierto es que dieron lo que esperaba de ellos e incluso más. El hecho de que la agrupación pucelana se excediera con el tiempo que les habían asignado (apenas 40 minutos) al despedirse con el tema “Cuéntame un cuento” muestra que también a ellos se les hizo muy corta la experiencia. Y eso es signo de que lo suyo fue una gozada.


Shoot the Radio (GV)

Zeta Bosio, durante su etapa como bajista de Soda Stereo, llenó estadios alrededor del mundo. Pero ese sábado se presentaba en uno de los escenarios más pequeños del Vive Latino, la Carpa Intolerante. Su actual​ proyecto musical​ poco o nada tiene que ver con su pasado. En vivo, Shoot the Radio se trata de sintetizadores, bajo, visuales y juego de luces.

Zeta mostraba satisfacción al sonreír en cada tema. El público gritaba su nombre en cada pausa. El show demostraba profesionalismo. El penúltimo tema fue a la memoria de Gustavo Cerati. Una versión electrónica de “No existes”. Shoot the Radio se despidió entre la ovación de los asistentes.


La Barranca (OV)

Probablemente el show de La Barranca haya sido el más exquisito y propio de madurez musical entre la oferta latina de esta edición del Vive Latino. La banda mexicana —de culto entre los adeptos al rock progresivo, psicodélico y de compleja composición— celebraba los 21 años de la salida al mercado de uno de sus discos más importantes: “El fuego de la noche”. Y también se conmemoraban las dos décadas de existencia de “Tempestad”, otra de las producciones célebres del grupo creado por José Manuel Aguilera, Federico Fong y Alfonso André.

Para la ocasión, La Barranca conglomeró sobre las tablas —como un solo ensamble— a los miembros actuales de la banda, como también a miembros que fueron fundamentales en la construcción del sonido de la agrupación. Por eso, el público pudo disfrutar de un show con dos baterías, dos bajos y dos guitarras , además de un teclado y los coros de la histórica Cecilia Toussaint. El concierto inició con una rareza, la ejecución del cover de “Chan Chan” —original del cubano Compay Segundo— y que aparece entre los bonus tracks de “El fuego de la noche”. Sonarían además otras grandes canciones de los discos que definieron los dos primeros años de La Barranca; temas como “Reptil”, “La Barranca”, “Don Julio”, “El alacrán”, “El mezcal”, “La Tempestad” y “Día negro”, entre otros.


Lng/SHT (GV)

Poco antes de las cinco de la tarde, la Carpa Doritos estaba a tope en espera del rapero punk mexicano Lng/SHT. No hubo tiempo para saludos, pero sí para bromas e invitados. Un “doble” abrió el show, luego entró Lng/SHT e hizo saltar a todos con “El club de los 27”.

Invitados como el conductor de El Pulso de la República, el vocalista de Los Tungas, no dieron tiempo para pausas. La única fue para pasar al otro lado de la barda a uno de los asistentes, quien disfrutaba del concierto en silla de ruedas. “Fe ciega para sordos” fue el tema elegido para el cierre, mismo que Lng/SHT usó para saltar sobre el público y nadar entre brazos por todo el lugar, mientras los músicos tocaban, como broma, “Vía láctea”, original de Zoé.


Attaque 77 (OV)

Una de las fijaciones más reconocibles del Vive Latino es la imperiosa necesidad de que los artistas cumplan con los horarios establecidos. Pues Attaque 77, banda de punk y hardcore argentina —y una de las más esperadas por su fanaticada— no cumplió este requisito, pues sufrieron un retraso de más de media hora. Pareciera que siempre hay una maldición que rodea a la banda. Ya en el pasado habían cancelado su presentación en el Vive, como también se extraña mucho la presencia de miembros fundadores (Ciro Pertusi, principalmente).

Durante su show (que mostró la improvisación de encontrar al bajista de la banda, Luciano Scaglione, como vocalista principal) se pudo disfrutar de temas como “El cielo puede esperar”, “Chicos y perros”, “Western”, “San Fermín”, “Espadas y serpientes, para encontrar en el clásico “No me arrepiento de este amor”.

El show de Attaque 77 lució un tanto incompleto, más allá de la nostalgia y la sensación de por fin ver a esta banda en México.


Brujería (GV)

Una masa de metaleros esperaba a Brujería en el Escenario VL. El mar de camisetas negras abrió espacios para el mosh con la llegada del primer riff, mientras todos coreaban “Brujerizmo”. No faltaron temas como “La migra”, “Marcha de odio” y “Matando güeros”.

La política también estuvo presente. Una piñata de Trump fue destruida por el público. También sonó la canción “Anti-Castro” y “Revolución”. Para el cierre, el tema elegido fue “Marijuana”.


Rancid (GV)

Por primera vez en la historia, Rancid llegó a México. Poco después de las nueve de la noche, la pantalla del Escenario VL anunciaba su presentación. Conscientes de la espera que sus fanáticos hicieron por años el repertorio estuvo lleno de temas clásicos como: “Roots Radicals”, “Salvation” y “Bloodcot”.

Pero los asistentes también corearon los temas elegidos de su último disco: “Honor is all we know”. Las tres canciones elegidas para el final crearon un ambiente de fiesta: “Fall back down”, “Time bomb” y “Ruby Soho”.

Las leyendas vivas del punk, Tim Armstrong, Matt Freeman y Lars Frederiksen dejaron satisfechos a sus fieles seguidores.


Izal (OV)

En México —y en los últimos años— ha desembarcado una oleada de bandas españolas propias de un rock muy sutil y elegante. Vetusta Morla y Love of Lesbian son ya un fenómeno, más que simples exponentes de esta oleada. Pero hay más. Una más de ellas es Izal, la agrupación de indie/pop/rock madrileña, liderada por Mikel Izal, vocalista y compositor.

El show que ofrecieron en el Vive Latino tuvo una buena convocatoria y aquellos que no conocíamos de su propuesta salimos bastante satisfechos. Inició a contracorriente, saludando con “Despedida”, tema del disco “Agujeros de gusano” (2013). Cerró con dos canciones que fueron muy coreadas por los fans de la banda: “El Baile”, del disco “Copacabana” (2015); y la canción que le da mismo a esa producción.

Fue muy buena la presentación de Izal. Parte de las bandas que no conocía previo a este Vive Latino y que ahora me llevo directo al playlist.


El Cuarteto de Nos (GV)

Luces con un estilo pop ochentero y músicos abrieron la presentación de los uruguayos del Cuarteto de Nos en el Vive Latino. Roberto Musso entró en escena con un pasamontañas para cantar “Buen día Benito”.

No faltaron temas clásicos como “El hijo de Hernández”, “Bipolar”, “Ya no sé qué hacer conmigo” e “Invierno del ‘92”. Estrenaron su último tema “Gaucho power”, con buen recepción. Y para el cierre eligieron “Yendo a la casa de Damián”.


Babasónicos (OV)

Siguiendo la promoción del disco acústico “Impuesto de fe”, la banda argentina Babasónicos presentó un show de notable calidad, especialmente en el apartado del sonido. Además, la selección de canciones (18 en total) dejó satisfechos hasta a los fans más exigentes, que pudieron disfrutar de canciones usuales en el repertorio (como “Putita”, “Irresponsables”, “Yegua”), así como también los arreglos acústicos de nuevas rolas (“Vampi”, en especial).

Una banda que ya cuenta con 26 años de historia merece un espacio reservado para los exponentes más importantes de la escena de la música popular latina. Babasónicos la tiene. Su público ha crecido y se ha establecido (en México principalmente) como pocos lo han logrado. La banda argentina es ya una usual del Vive Latino y fue peculiar verla en esta ocasión en formato acústico.

Importante fue ver el juego de luces que acompañó al show. Tanto la música sutil como la iluminación se conjugaron de gran manera.


Justice

El encargado de cerrar el Vive Latino de 2017 fue el dúo francés Justice. Con un imponente juego de luces, un potente sonido y un escenario giratorio convirtieron al Escenario Indio en una gran pista de baile.

Fueron 11 temas los que mantuvieron encendido al público, entre los que destacaron “D.A.N.C.E.” y “Heavy Metal”. Como respuesta a los gritos del público regresaron para tocar cuatro canciones más y luego agradecieron a los asistentes.


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