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El Salvador solo condena al 1% de hombres que denigran a mujeres

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Uno de los delitos que mテ。s controversia ha causado desde que entrテウ en vigor la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV) es el de expresiones de violencia contra las mujeres. Tambiテゥn es uno de los mテ。s denunciados, pero el nテコmero de condenas registradas por la Fiscalテュa General de la Repテコblica entre 2013 y 2016 no es significativo: ツ37 condenas de 3,800 casos iniciados. Las autoridades de la Corte Suprema de Justicia esperan que la situaciテウn mejore a partir de julio con el arranque de labores de los Tribunales Especializados para una Vida Libre de Violencia y Discriminaciテウn para las Mujeres.

Gif FACTUM/Orus Villacorta


Eran las 8:30 de la maテアana del 10 de agosto de 2016, cuando la agente M.C., del テ。rea de administraciテウn de la delegaciテウn del 911 de la Policテュa Nacional Civil (PNC) de San Salvador, se decidiテウ a buscar al subinspector Santos Isabel Cruz Vテ。squez.

M.C. querテュa saber mテ。s sobre el rumor que venテュa escuchando desde hace dテュas: el subinspector Cruz Vテ。squez la acusaba de ser una ladrona y de haberle quitado un anillo. Al parecer todo tenテュa que ver con una orden que habテュa recibido de su superior un par de semanas antes para que desalojara unos casilleros que se iban a trasladar a otra テ。rea. El subinspector Cruz habテュa dejado sus pertenencias en esos casilleros, por lo que la agente M.C. avisテウ de la situaciテウn y procediテウ a retirarlos en presencia de su jefe. Ademテ。s, levantテウ una constancia del acatamiento de la orden con el detalle de las pertenencias entregadas.

– Buenos dテュas, ツソpuedo hablar con usted? 窶 dijo la agente M.C. al subinspector- Quiero aclarar un comentario que he escuchado que usted anda diciendo, que yo le he robado un anillo valorado en $500.

– M., usted tiene que pagarme el anillo porque usted ha sido quien me lo ha robado窶 respondiテウ el subinspector Cruz.

Entonces, segテコn consta en el expediente judicial, M.C. le dijo al subinspector que fueran a revisar las pertenencias, porque ella no habテュa robado nada. Pero el subinspector le respondiテウ:

– Voy a ir hasta que me ronque el culo, vieja puta. No sテゥ por quテゥ me ha tocado mis mierdas (窶ヲ) para quテゥ le andan abriendo el locker a uno.

M.C. denunciテウ al subinspector ese mismo dテュa y por la tarde era detenido en flagrancia por el delito de expresiones de violencia contra las mujeres. Aunque la sentencia emitida por el Juzgado Tercero de Sentencia de San Salvador aテコn no estテ。 en firme, el subinspector Cruz Vテ。squez ya ha sido condenado bajo el numeral 窶廚窶 del artテュculo 55 de la LEIV: 窶彙urlarse, desacreditar, degradar o aislar a las mujeres dentro de su テ。mbito de trabajo窶ヲ窶.

El juez valorテウ las afectaciones a la salud de la vテュctima, que reflejテウ un cuadro de fuerte ansiedad, y que fueron confirmadas por un perito del Instituto de Medicina Legal. Ademテ。s, considerテウ el riesgo al que se enfrentaba la agente al denunciar a un superior dentro de la corporaciテウn policial.

Sin embargo, en muchos casos se hace mテ。s complejo identificar el delito, valorar la gravedad de los hechos y lograr una condena, segテコn reconoce el juez Tercero de Sentencia, Antonio Durテ。n.

窶廬ncluso, aquテュ entre los colegas, dicen: no, yo prefiero tener un homicidio, un robo, una extorsiテウn o unas lesiones que tener un caso de la LEIV o de estos de expresiones de violencia, porque al final el tema no es fテ。cil, tratar de ubicarse en el contexto de las vテュctimas. Lo que puede ser solo un insulto ‘vieja tal por cual’, a expresiones de violencia. Hay que tratar de ver la situaciテウn de la vテュctima y contextualizarlo. No es fテ。cil, yo entiendo a los colegas, para mテュ no ha sido fテ。cil窶, seテアala el juez Durテ。n.

Foto FACTUM/Salvador Melテゥndez

Las expresiones de violencia se pueden ver en todas partes: en vallas publicitarias, anuncios de televisiテウn, en ataques a travテゥs de mensajes por medios electrテウnicos y en las agresiones verbales contra mujeres para excluirlas y marginarlas en cualquier テ。mbito. Estas son algunas de las seis variables en las que se materializa el delito de expresiones de violencia contra las mujeres, uno de los nuevos tipos penales establecidos desde el aテアo 2012 por la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV). Todas son parte de la cultura machista que se vive a diario en El Salvador, una de las premisas por las que se creテウ la ley.

Por su frecuencia y la amplitud de formas en que se puede dar, el de expresiones es uno de los tipos penales que mテ。s denuncias registra en el marco de la ley especial; sin embargo, tiene una baja incidencia en el nテコmero de condenas. No llega al 1 % del total de expedientes ingresados por la Fiscalテュa General de la Repテコblica (FGR) entre 2012 y 2016, segテコn los datos de la misma instituciテウn.

El reporte de la FGR, solicitado a travテゥs de acceso a la informaciテウn, indica que solamente 37 de los 3,857 casos ingresados han terminado en condena, mientras que otros 45 acusados obtuvieron absoluciテウn judicial.

Un informe de la Red Feminista frente a la Violencia contra las Mujeres seテアalテウ que las expresiones de violencia fueron la principal causa de denuncia en 2015, segテコn datos de la Fiscalテュa General de la Repテコblica. De las 1,260 vテュctimas de delitos de la LEIV, el 87% fue por expresiones de violencia. Y, sin embargo, en ese aテアo solo se obtuvieron 12 condenas.

Este delito es penalizado con una multa de dos a 25 salarios mテュnimos del sector comercio y servicios.

Se buscテウ la versiテウn de la Fiscalテュa, a travテゥs de la Unidad Especializada en Delitos de la Mujer, pero a pesar de haberse fijado fecha y hora para la entrevista no se respondiテウ a la peticiテウn tras varios intentos.

 

 

En enero pasado, el Juzgado Tercero de Sentencia emitiテウ una sentencia absolutoria a favor de Jorge Adalberto Alfaro, empleado del Hospital Policlテュnico Roma del Instituto Salvadoreテアo del Seguro Social (ISSS), acusado de expresiones de violencia contra una compaテアera de trabajo. Ante esta decisiテウn, la representaciテウn fiscal interpuso un recurso de apelaciテウn que finalmente fue admitido por la Cテ。mara Tercera de lo Penal de la Primera Secciテウn del Centro, que declarテウ nula la sentencia absolutoria y ordenテウ un nuevo juicio.

La vテュctima en este caso es K.G., administradora del Hospital Policlテュnico Roma, quien denunciテウ a Alfaro, encargado de almacテゥn y representante sindical en la instituciテウn. Segテコn consta en el expediente judicial, la vテュctima fue criticada por Alfaro respecto a un proyecto cancelado y en el que ella alegテウ no tener nada que ver. Alfaro dijo entonces que K.G 窶彗sumテュa demencia窶, que era de 窶彿deas descabelladas窶. En una reuniテウn en abril de 2016, y a raテュz de unos movimientos de personas, Alfaro dijo: 窶廰a ingeniera no hace nada, bueno, tal vez trabaja un 20%窶.

Posteriormente, Alfaro enviテウ reportes y fotografテュas por correo electrテウnico con copia al director del hospital para cuestionar sobre el uso que iba a dar a una chatarra que se iba a desechar de la bodega por recomendaciテウn de un jefe mテゥdico. Segテコn la vテュctima, Alfaro no hacテュa este tipo de seguimientos a otros empleados del hospital.

K.G. percibiテウ que todos los comentarios de Alfaro tenテュan un tono intimidante, por lo que se sintiテウ perseguida. Incluso, el director del hospital enviテウ una carta al empleado para que guardara el debido respeto a la ingeniera.

Segテコn consta en el expediente judicial, Alfaro tiene antecedentes de violencia contra las mujeres por una agresiテウn contra una compaテアera de trabajo. Pero el Juzgado Tercero de Sentencia decidiテウ absolverlo.

 

 

窶廢s interesante que el delito mテ。s denunciado de los que contempla la LEIV sea las expresiones de violencia contra las mujeres, es decir, que las mujeres estテ。n diciendo: hay ciertas prテ。cticas que estテ。n conscientes de que no deben tolerar, pero el sistema les estテ。 negando el acceso a la justicia窶, dice Silvia Juテ。rez, jurテュdica de la Organizaciテウn de Mujeres Salvadoreテアas por la Paz (Ormusa), una de las organizaciones que ha participado en el Observatorio de Seguridad Ciudadana de las Mujeres.

Ademテ。s, esta abogada seテアala como una debilidad que la Fiscalテュa no separeツlas denuncias en funciテウn de los テ。mbitos donde se reportan, es decir, si es el テ。mbito laboral, polテュtico, comunitario, familiar, etcテゥtera.

窶彜i el sistema no es capaz de considerar la responsabilidad que tiene en la protecciテウn de las mujeres, entonces suelen ver como el dato mテ。s relevante el de feminicidios (窶ヲ) cuando justamente el de expresiones de violencia es un mecanismo de protecciテウn previo al feminicidio. Cada vez que el Estado dice: puedes gritarle a una mujer, puedes decir que es una tonta y no pasa nada, lo que estテ。s diciendo es: como Estado ese cuerpo de mujer no me interesa y ese cuerpo es perfectamente violable, matable, etcテゥtera窶, analiza Juテ。rez.

El 1 de julio es una fecha importante en el calendario de la Corte Suprema de Justicia. Ese dテュa tendrテ。n que estar funcionando ya los primeros tribunales especializados en San Salvador. El decreto que dio vida a esta nueva jurisdicciテウn ya no se puede prorrogar por mテ。s tiempo. Se comenzarテ。 con el Juzgado Especializado de Sentencia y de Instrucciテウn de San Salvador y la Cテ。mara Especializada. A lo largo del aテアo se irテ。n agregando los que corresponden a las regiones oriental y occidental del paテュs.

La magistrada presidenta de la Sala de lo Penal, Doris Luz Rivas, considera que el acceso a la justicia para las mujeres va a mejorar con los nuevos tribunales, para los que se ha buscado seleccionar al personal mテ。s capacitado.

窶廣cordテゥmonos de que es un delito nuevo (las expresiones de violencia contra las mujeres), que se puede confundir fテ。cilmente con otros delitos. Creo que aquテュ el tema importante es que con los tribunales se vayan definiendo los criterios. Sテュ, nosotros tenemos registrado que la violencia psicolテウgica es la que mテ。s demanda tiene (窶ヲ) estテ。 costando entrar en esa dinテ。mica. Eso se va a facilitar con la nueva jurisdicciテウn窶, opina Rivas Galindo.

Entrevista con la magistrada de la Sala de Penal de la Corte Suprema de Justicia, Doris Luz Rivas Galindo, en su oficina, en San Salvador, el 30 de mayo de 2017.
Foto FACTUM/Salvador Melテゥndez.

El colaborador jurテュdico de la Fiscalテュa de la Universidad de El Salvador, Carlos Norberto Deras Corado, fue condenado a pagar una multa de $209.75 y a seguir un proceso de responsabilidad civil por el delito de expresiones de violencia en contra de D.P.

D.P trabajaba como asistente administrativa de la Fiscalテュa General de la UES en 2015, cuando denunciテウ al colaborador ツDeras Corado por el delito de expresiones de violencia.

Segテコn la vテュctima y los testigos de cargo, Deras Corado decテュa que ella habテュa sido contratada por el fiscal de ese entonces, Francisco Letona, porque tenテュa una relaciテウn sentimental con テゥl. A sus espaldas decテュa que ella estaba ahテュ porque 窶徑a pone (el fiscal Letona) en el sillテウn窶 (en referencia a que supuestamente tenテュa sexo con ella).

Ademテ。s, segテコn la denuncia, cada vez que la vテュctima pasaba delante del imputado, este hacテュa una cuenta atrテ。s en voz alta de los dテュas de trabajo que le quedaban en relaciテウn a la inminente salida del fiscal Letona. Tambiテゥn hacテュa gestos de tipo erテウtico a sus espaldas cuando ella estaba tomando agua del oasis de la oficina, algo que observaron sus compaテアeros y testigos de cargo en el proceso judicial.

Deras Corado habrテュa arreciado en estos ataques verbales durante un cierre administrativo que realizaron los colaboradores jurテュdicos de la Unidad de Asesorテュa y Control Legal entre el 12 de mayo y el 5 de junio de 2015.

Como D.P. era contratada como auxiliar del fiscal, el cierre no la incluテュa, por lo que continuaba realizando sus labores en la oficina, ocasiテウn que Deras Corado aprovechテウ para cuestionarle por quテゥ sacaba fotocopias si estaban en paro y que, si eran personales, la iba a denunciar. Tambiテゥn, refiriテゥndose a ella, le decテュa: 窶廝ueno, ツソy esta puta quテゥ estテ。 haciendo aquテュ? Se va a perder algo窶.

Fachada de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador, el 1 de junio de 2017.
Foto FACTUM/Salvador Melテゥndez.

Mientras el paテュs va asumiendo la jurisdicciテウn de los nuevos tribunales especializados, la Corte Suprema de Justicia dispondrテ。 de personal que trabajarテ。 junto a los juzgados de Paz en el establecimiento de medidas de protecciテウn en los casos de violencia contra las mujeres.

El juez Antonio Durテ。n considera que los principales obstテ。culos para la aplicaciテウn de esta ley, hasta la fecha, han sido 窶徑a falta de sensibilizaciテウn de los jueces para tomar conciencia del origen de estos problemas 窶殿unque reconoce que se ha trabajado mテ。s en estos casos con los jueces de Paz-, nos hace falta capacitaciテウn en tema de gテゥnero (窶ヲ) La otra es el machismo, que no es exclusivo de los hombres, incluso colegas juezas dicen: ‘no, si le dijo pendeja, ツソquテゥ va a ser delito eso?’窶

La mテ。xima autoridad penal del paテュs, la magistrada presidenta de la Sala de lo Penal, es mテ。s optimista. A menos de un mes de que empiecen a funcionar los tribunales especializados, valora como positivo el desafテュo para las juezas y jueces especializados.

窶彜e requiere que nos quitemos la venda y poder tener una mente mテ。s abierta y ver al derecho desde la perspectiva de gテゥnero, ese es el mayor desafテュo. (窶ヲ) Es la parte mテ。s difテュcil, cテウmo un colega juez despuテゥs de tantos aテアos va a cambiar窶ヲ yo sテュ creo que pueda cambiar窶, dice Rivas.

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