11017 Vistas |  3

El salón de la fama de la corrupción

Compartir...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this pagePrint this pageDigg thisShare on TumblrEmail this to someoneShare on LinkedInShare on Reddit

Retomamos este año el ejercicio que hicimos en 2014 de listar los principales casos de corrupción descubiertos en El Salvador. Hace dos años pedimos a varios colegas que nos ayudaran a escogerlos; esta vez,  en 2016, decidimos hacerlo en el interior de la Redacción de Factum. Los cinco que les presentamos a continuación nos parecen importantes por el nivel de poder y acceso a las arcas públicas que tuvieron los protagonistas o por lo que los casos dicen sobre la corrupción endémica incrustada en el Estado salvadoreño. 

Aclaración: no, no nos hemos olvidado a los demás expresidentes; merecen una nota solo para ellos. 


1) El asocio entre el vicepresidente Óscar Ortiz y José Adán Salazar Umaña, alias Chepe Diablo

El 20 de junio de 2000, Óscar Samuel Ortiz Ascencio, entonces alcalde de Santa Tecla por el FMLN, José Adán Salazar Umaña y Rogelio Cervantes constituyeron la sociedad Desarrollos Montecristo, dedicada a la compraventa de tierras. A Salazar Umaña, también conocido como “Chepe Diablo” y supuesto líder de la organización criminal Cártel de Texis, la Casa Blanca lo listó en 2014 como capo internacional del narcotráfico.

La existencia de la sociedad se hizo pública en 2016, cuando Ortiz tenía ya dos años de ser vicepresidente de la República. Consultado al respecto por Factum y los otros dos medios que publicaron la historia -La Prensa Gráfica y El Faro-, Ortiz aceptó el asocio con “Chepe Diablo”, pero dijo dos mentiras: que la sociedad solo había estado activa unos años y que tenía mucho tiempo de no ver a Salazar. De hecho, Desarrollos Montecristo estuvo activa al menos hasta 2012: desde su fundación hasta el 7 de diciembre de ese año la sociedad realizó ocho transacciones relacionadas con tres terrenos. El Faro, además, publicó una foto de Ortiz y Salazar Umaña tomada en 2014.

Ortiz ha dicho, también, que publicar su relación con “Chepe Diablo” es parte de una “campaña orquestada” contra él y su partido. Nada más.

En noviembre de este año, la Fiscalía General de la República envió a la Carta Suprema de Justicia un suplicatorio para solicitar información sobre Salazar Umaña, varios de sus allegados y de una veintena de empresas relacionadas a él. La investigación abierta por lavado de dinero, ha dicho el Ministerio Público, no incluye a Ortiz.

Por el nivel del despacho que ocupa Óscar Ortiz -él es el segundo en la línea sucesoria de la jefatura de Estado- y por la desidia institucional, incluida la de la Fiscalía General, por investigar el asocio entre el vicepresidente y el único salvadoreño al que Washington ha calificado como capo del narcotráfico internacional, Factum ubica este caso como el más destacado en su salón de la fama de la corrupción 2016.


2) La corrupción del ex fiscal general Luis Martínez

Foto de archivo. Salvador Meléndez.

Foto FACTUM/Archivo

Sobre este abogado, que ocupó la Fiscalía General entre 2012 y 2015 y que estuvo a punto de reelegirse con el apoyo de un grupo del FMLN y de financistas de ARENA, pesan dos procesos criminales. Uno por divulgación de material reservado en el caso contra un sacerdote católico y otro por omisión de la investigación y fraude procesal para beneficiar al empresario Enrique Rais, con quien mantenía una relación estrecha y en cuyos aviones privados viajó en varias ocasiones.

Las investigaciones dirigidas por su sucesor, el fiscal general Douglas Meléndez, indican que Martínez toleró la alteración de pruebas para favorecer a Rais en al menos dos procesos penales que el empresario abrió contra exsocios. En julio, el Tribunal de Ética Gubernamental impuso a Martínez una multa de poco menos de $9,000 por “aceptar dádivas a cambio de favorecer” a Rais. El presidente del TEG acusó a Martínez de “vender justicia”.

En noviembre, una investigación conjunta de Factum, InSight Crime y La Prensa Gráfica reveló que Martínez también favoreció a “Chepe Diablo” al evitar que pruebas recabadas en un proceso por evasión de impuestos se convirtieran en una investigación penal por lavado de dinero.

El 28 de noviembre, el pleno de la Corte Suprema de Justicia decidió abrir a Martínez un juicio civil por enriquecimiento ilícito luego de conocer un informe de la Sección de Probidad que describe, entre otras cosas, que el ex fiscal utilizó fondos públicos para financiarse lujos como joyas, zapatos, hoteles y viajes.


3) El desfalco de Tony Saca

El ex presidente salvadoreño, Antonio Saca a su lllegada a los Juzgados en San Salvador, donde se presentará el requerimiento por los delitos de peculado, asociaciones ilicitas y lavado de dinero. Foto FACTUM/Salvador Meléndez.

Foto FACTUM/Archivo

El 30 de octubre, la Policía Nacional Civil detuvo al expresidente Antonio Saca González y a tres de sus colaboradores más cercanos. La Fiscalía, que bautizó a la investigación “Destape de la corrupción, acusa al ex mandatario arenero de un desfalco al Estado que ronda los 250 millones de dólares.

Douglas Meléndez aseguró en conferencia de prensa que la investigación inició luego de recibir informes de la sección de Probidad de la Corte Suprema que mostraban cómo el exsecretario privado de la presidencia de Saca, Élmer Charlaix, desvió fondos de la partida secreta a 12 cuentas privadas del ex mandatario y dos de sus colaboradores. El informe de Probidad también ilustra como el locutor radial Raúl Beltrán Bonilla sirvió como intermediario para mover dinero de Saca y de ARENA.

ARENA, el partido que llevó a Saca a la presidencia de la República, lleva casi ocho años tratando de desligarse de Saca, a quien expulsó de sus filas y acusó de haber entregado el poder del Ejecutivo a Mauricio Funes y el FMLN. Sin embargo, los dineros de ambos, partido y expresidente, se mezclaron al principio del mandato de Saca y durante la campaña presidencial de 2004, previa a su ascenso al poder. Así lo demuestra, por ejemplo, una investigación de El Faro sobre los destinos de fondos entregados por Taiwán al ex presidente Francisco Flores para la atención de víctima de los terremotos de 2001; parte de esos fondos fueron a parar a las arcas del partido y otro tanto a la campaña de Saca.

Durante la primera mitad de su presidencia, gracias en gran medida a la aquiescencia de su partido, Saca controló el Ejecutivo y tuvo un importante margen de maniobra en el Legislativo y el Judicial debido a pactos con el Partido de Conciliación Nacional, cimentado en buena medida con fondos provenientes, de nuevo, de la partida secreta de Casa Presidencial.

El caso contra el expresidente ha revelado, además de la corrupción propia de su administración, detalles sobre los usos indiscriminados de la partida secreta, una práctica que existía al menos desde la presidencia de Armando Calderón Sol.


4) El caso de Leonel Flores, el amigo íntimo de Mauricio Funes

leonel-flores-5

Foto FACTUM/Archivo

El 5 de diciembre, la Cámara Segundo de lo Civil de San Salvador encontró al ex director del Instituto Salvadoreño del Seguro Social culpable de enriquecimiento ilícito y lo condenó a regresar al fisco $812,740.62.

Flores, un médico emigrado a Estados Unidos a principios de la década pasada, fue un hombre clave en la gestión de campaña que su amigo, Mauricio Funes, hizo en el área metropolitana de Washington entre 2007 y 2009. En 2011, Funes, ya presidente de la República, lo nombró director del ISSS. En su defensa, Flores ha dicho que la investigación abierta por la sección de Probidad en su contra fue una forma de llegar hasta su ex jefe, acusado también de enriquecimiento ilícito y asilado en Nicaragua.

El caso de Leonel Flores muestra dos cosas importantes. Primero, que el uso indiscriminado de recursos públicos también fue una marca de gestión en el círculo más allegado al expresidente, el primero elegido con la bandera del FMLN: además de Flores, la Fiscalía y Probidad han investigado a Miguel Menéndez, otro de los cercanos a Funes. Y segundo, que a Funes y los suyos también les gustaban los lujos.


5) Infocentros y la corrupción de ARENA

angelucci

Nicola Angelucci fue presidente del estatal Banco Multisectorial de Inversiones (BMI) durante toda la presidencia de Antonio Saca y buena parte de la de Franciso Flores, ambos del partido ARENA. En septiembre pasado, la Fiscalía capturó al banquero y lo acusó de malversar unos $6 millones a través de un proyecto estatal conocido como Infocentros.

Infocentros fue un proyecto que la administración Saca vendió como una forma de llevar tecnología a ciudades y pueblos del país a través de la instalación de centros con acceso a computadores e internet. Las investigaciones revelaron que Angelucci malversó dineros de ese proyecto, provenientes del BMI pero también de otros ministerios.

El de Angelucci se suma a una lista larga de casos de corrupción que salpicaron a los gobiernos de ARENA, como el de Raúl García Prieto, presidente del Banco de Fomento Agropecuario durante la administración Calderón Sol; el de Romeo Majano Araujo, director del Seguro Social durante la administración de Alfredo Cristiani; o el de Carlos Perla, presidente de la estatal de aguas y alcantarillados durante la gestión de Franciso Flores. A todos los mencionados la Fiscalía les abrió procesos penales, pero todos, menos Perla, salieron bien librados.

Compartir...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this pagePrint this pageDigg thisShare on TumblrEmail this to someoneShare on LinkedInShare on Reddit