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CNJ: Elegir a los elegibles… sin debatir

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El Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ) determinó su listado de 15 aspirantes para nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Fue una sesión abierta, que, sin embargo, careció de debates sobre la idoneidad de los aspirantes. Uno de los miembros del CNJ dejó entrever que la verdadera discusión se llevó un día antes, cuando ni la prensa ni el público estuvieron presentes. Lo llamativo fue el rechazo rotundo a la candidatura de Belisario Artiga, ex fiscal general de la República, y de otros aspirantes con vínculos con partidos políticos.

Foto FACTUM/Frederick Meza


He recibido presiones de todas partes”, dijo la presidenta del Consejo Nacional de la Judicatura. Vino un silencio momentáneo. Callaron los periodistas, los abogados y los técnicos del CNJ, los que abarrotaban como salón de clases la sesión destinada a la votación y deliberación sobre los candidatos a nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia, necesarios para completar a los otros quince seleccionados por los agremiados en FEDAES.

“…Creo que todos hemos recibido presiones”, insistió María Antonieta Josa. Lo que se discutía en ese momento, junto con los demás miembros del pleno, eran los méritos del abogado Belisario Artiga, ex fiscal general de la República, quien prometió hace dieciocho años, sin éxito, resolver el caso Katya Miranda, la niña violada y asesinada durante un paseo familiar.

La sesión extraordinaria había sido convocada para este miércoles 9 de mayo y prometía ser una oportunidad única para presenciar la discusión sobre 39 juristas, abogadas y abogados que acreditaron ante el CNJ sus capacidades para ocupar una de las cinco plazas para magistrados del máximo tribunal del país, que estarán vacantes a partir del próximo lunes 15 de julio. Cuatro vacantes en la Sala de lo Constitucional y una en la Sala de lo Civil.

La discusión en torno a la postulación de Belisario Artiga, la novena de la mañana, concluyó con el rechazo unánime de su candidatura. La presidenta fundamentó su voto particular en la existencia de resoluciones de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), que “muestran una duda razonable sobre su compromiso con los Derechos Humanos”; así como sobre su independencia, dada la “vinculación formal” existente en el pasado con un partido político que no mencionó.

Artiga, que fue diputado suplente en el Parlamento Centroamericano con el partido Arena, recibió siete votos en contra.

El concejal Treminio Salmerón ya había advertido, sin embargo, que debía considerarse que Artiga “ha ocupado un cargo de primer nivel…ayer tuvimos una discusión muy fuerte, muy fuerte… y es que a veces se expresan grupos de interés con buena o mala intención, pero en los documentos formales con que se cuenta, no se tienen pruebas de vinculación partidaria, pero la jurisprudencia no solo se refiere a la vinculación partidaria, sino que también a grupos de poder, políticos, económicos y religiosos…”

Esta larga intervención a cargo de un concejal no fue lo usual en los 30 casos que aún quedaban por examinar, ya que para tratar los demás apenas se leyeron en pocos minutos la lista de cargos desempeñados por cada candidato, y en algunos únicamente se hizo un recuerdo de su comparecencia ante el pleno del CNJ, en marzo pasado.

La declaración de Treminio, no obstante, dejó claras desde el inicio de la jornada al menos dos cosas: que la discusión y el verdadero debate, en torno a quienes serían los postulantes a magistrados, ya se había dado un día antes, a puerta cerrada, y por tanto lejos de la prensa y del público; y dos, que los criterios aplicables por el CNJ para llevar a la práctica lo contemplado en leyes, reglamentos y manuales, no se traducía en la aplicación unánime de los mismos. Hubo abundantes ejemplos de ello.

En el caso de la experiencia judicial, es decir, el trabajo en un tribunal, fue dejada de lado en varios casos. Al discutir sobre la idoneidad del abogado Francisco José Barrientos, por ejemplo, un profesional con 46 años de experiencia y citado entre los fundadores de la Universidad Dr. José Matías Delgado, la misma presidente del CNJ alabó su “capacidad de razonamiento práctico” demostrado en las evaluaciones. Josa dijo que, en caso de convertirse en magistrado, aunque nunca haya sido juez, “aportaría una perspectiva distinta a la judicatura, que podría fortalecer el trabajo del sector justicia…”

La presidenta del CNJ María Antonieta Josa, durante la sesión del pasado 9 de mayo. Foto FACTUM/Carlos Najarro

La misma consideración se tuvo con los abogados Luis Romeo García Alemán y Carlos Avilés Velásquez, y aunque este último fue nombrado en una ocasión como magistrado suplente de la Sala de lo Constitucional, no se puede afirmar que alguno contara con verdadera experiencia judicial previa. Sin embargo, los dos obtuvieron los votos necesarios para formar parte del “banco de elegibles”. Incluso su condición de haber pertenecido o pertenecer -en el caso de Avilés- al pleno del Tribunal de Ética Gubernamental (TEG) fue un aspecto considerado relevante y hasta positivo por el CNJ, a pesar de que el TEG ha sido señalado públicamente por su falta de pronunciamiento o sanción en graves casos de corrupción, abuso de poder y falta de transparencia en casos de trascendencia pública. Al final, ambos recibieron 4 votos y fueron incluidos en la lista de los 15 elegibles.

Esta consideración no se tuvo con el abogado Martín Martínez Osorio, colaborador de la Sala de lo Constitucional, a quien se criticó su “falta de experiencia en la toma de decisiones en entes colegiados”. Se hizo referencia, sin más explicación, a “su juventud” y recibió al final solo tres de los siete votos posibles, a pesar de la experiencia constitucional acreditada y de las más de 20 publicaciones en su haber. Lo mismo ocurrió con la postulación de la abogada María Eugenia Jaime de Rubio, de quien se mencionó “su falta de gerenciamiento y vocación judicial”, a pesar de que la presidenta del CNJ insistió nuevamente en la necesidad de contar con “perspectivas diferentes” en el órgano judicial. Al final, la postulante solo obtuvo dos votos, quedando con Martínez fuera de la lista de los candidatos.

La discusión en torno a la candidatura del abogado Carlos Ovidio Murgas trajo a cuenta la vinculación de los candidatos con los partidos políticos, aunque no siempre quedó claro si se referían a una vinculación formal, es decir al estatus de afiliado, o a una vinculación material, a partir de la participación del candidato en eventos de proselitismo. La concejal Elizabet Álvarez recordó que Murgas estaba afiliado a un partido político (PCN), además de contar con un reparo ante la Corte de Cuentas. Otra de sus colegas respondió informándo “que renunció al partido político en el 2012, por lo que no existe vinculación material”.

A esto respondió el concejal Wilfredo García, que representa dentro del CNJ al sector de Jueces y Magistrados, quien dijo que “no necesariamente alguien que tenga una afiliación partidaria, no por ende pierde su independencia per sé”. Luego agregó: “este candidato al menos reveló que estuvo afiliado a un partido que se disolvió y luego renuncio a otro existente”. En medio de la discusión, se hizo mención de la falta de un criterio que permita al CNJ determinar la cantidad de tiempo que una vinculación partidaria puede subsistir, concluyendo el debate con apenas un voto favorable para la postulación del abogado Murgas.

Los miembros del CNJ durante las votaciones del pasado 9 de mayo para elegir a 15 de los 30 aspirantes a la Corte Suprema de Justicia. Foto FACTUM/Carlos Najarro

Además de los mencionados, los miembros del CNJ hicieron referencia, a lo largo de la sesión, a diversos conceptos subjetivos o abstractos con los que fundamentaron sus votos o por los que se abstuvieron de votar. Por ejemplo, el magistrado de la Cámara de lo Penal de San Salvador, Carlos Sánchez, además de reconocerse sus aportes académicos, fue calificado por todos como “un hombre de bien”, recibiendo un voto unánime. De una postulante, dijo el concejal Treminio, que había en su expediente “información psicosocial que no se puede revelar en este momento”, quedando luego fuera de los seleccionados. A otro se le calificó como “una persona inquieta en sus estudios”, con el mismo resultado anterior.

Las corrientes del pensamiento jurídico

Uno de los aspectos que más llamó la atención, durante el proceso de comparecencias de candidatos y candidatas ante el CNJ en marzo pasado, fue la de su identificación “con alguna de las más relevantes corrientes del pensamiento jurídico”. Esto se refiere a las convicciones que cada jurista posee, en torno a temas que son importantes en el acto de juzgar, tales como la jerarquía en el sistema de fuentes del derecho, el valor de la persona humana, la aplicación o existencia de principios universales como la justicia o la dignidad, así como la existencia de límites en el ejercicio del poder público.

Este sustento teórico de la preferencia de cada postulante fue cuestionado a cada uno durante las entrevistas realizadas en marzo, ya que constituye uno de los requisitos contemplados en el Art. 186 de la Constitución. Durante la sesión del 9 de mayo del CNJ, sin embargo, de los 39 postulantes cuyas evaluaciones volvieron a ser examinadas únicamente en 2 casos se trajo a cuenta este requisito constitucional.

Primero, en el caso de la magistrada Sandra Luz Chicas de Fuentes, quien se habría calificado “como iusnaturalista con apego a la Constitución”, y luego, en la discusión sobre el perfil de la abogada Lidia Patricia Castillo Amaya, experta en Derecho Internacional y asesora de la fracción legislativa del FMLN, quien declaró no pertenecer a corriente de pensamiento alguna.  Con respecto a la valoración sobre la prohibición de vinculación partidaria de los candidatos a magistrados y magistradas, respondió “que estos eran prejuicios”, lo que incluso fue considerada una falta de respeto por el concejal Treminio Salmerón, “además de que me desconcertó al ser una conocedora de la dogmática constitucional”, según agregó. Al final, ambas candidatas quedaron fuera de la lista por remitirse a la Asamblea Legislativa.

Listado del CNJ para aspirantes a magistrados de la Corte Suprema de Justicia. El CNJ propone 15 nombre a la Asamblea Legislativa, que se suman a los 15 nombres que salen de la elección de los abogados de FEDAES.

La sesión del CNJ generó amplias expectativas, dados los criterios dictados por la Sala de lo Constitucional en la jurisprudencia aplicable. Sin embargo, la jornada apenas tuvo un par de discusiones alrededor de postulaciones que bien pudieron dar origen a una discusión más profunda y aleccionadora por parte de los concejales. Queda por definirse el listado de 15 postulantes provenientes de la Federación de Asociaciones de Abogados de El Salvador, la FEDAES. Una oportunidad más para convocar a un verdadero debate sobre candidatos a magistrados, sobre sus visiones sobre la administración de justicia y los grandes problemas del país.

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