Se trata de desarrollo humano no del Kamasutra

La educaciテウn sexual comprensiva busca empoderar a los jテウvenes, especialmente a las mujeres, para proteger su propia salud, y no enseテアar el Kamasutra. Eso no lo han querido ver los lテュderes ni los partidos polテュticos en el paテュs.

La historia del Ostrero

Despuテゥs de mi platica con el ostrero seguテュ caminando por la playa. Cuテ。nto me enseテアテウ esa pequeテアa conversaciテウn con テゥl: su humildad, la paz interior, la creatividad para mantener su negocio y la nociテウn de conservaciテウn ambiental.

Corrupciテウn y un sistema podrido

En el caso “Saqueo Pテコblico” nadie ha acusado al テウrgano responsable de asegurar el buen uso de los fondos pテコblicos, la Corte de Cuentas, los responsables de averiguar quテゥ uso se les dio y de denunciar cuando es necesario. Grave pecado.

Trayendo el Holocausto a casa

El museo del Holocausto recuerda, y responde, la pregunta que constantemente se levanta en El Salvador de que porquテゥ no dejar en paz los crテュmenes contra la humanidad que se cometieron durante la guerra.

Arena y FMLN deben lograr acuerdo sobre las finanzas

Lograr ese acuerdo es una buena ocasiテウn para que los partidos nos demuestren a los ciudadanos que estテ。n por encima de sus intereses partidarios, que estテ。n para servir a la naciテウn, como dicen sus campaテアas.

ツソQueremos ser verdes?

El nuevo presidente de Costa Rica acaba de dar el ejemplo: el uso de energテュas limpias y renovables serテ。 uno de los pilares de su gestiテウn. A unos cuantos kilテウmetros, ツソEstテ。 El Salvador preparado para algo asテュ?

Las finanzas pテコblicas y el ministro Cテ。ceres

El nuevo ministro, alumno de Carlos Cテ。ceres, deberテ。, en el corto plazo que le queda a este gobierno, mantener el curso. Su tarea mテ。s difテュcil serテ。 decir no a todas las presiones que vendrテ。n por un mayor gasto.

La historia del taxista (o la dictadura de la pandilla)

Mauricio Silva estrena columna en Factum. Habla de una realidad que afecta a muchos salvadoreテアos que viven fuera de las residenciales burbuja: el control absoluto de las pandillas, verdaderas autoridades, en los barrios.