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“A matarte he venido”

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El 8 de marzo la Organizaciテウn de Naciones Unidas conmemora el Dテュa Internacional de la Mujer. Durante todo el mes organismos internacionales y estados nacionales reeditan cartas de intenciones y relanzan programas encaminados a mejorar las condiciones de vida de las mujeres del planeta y a frenar los abusos que los hombres cometen a diario contra ellas. Revista Factum publicarテ。 a lo largo del mes notas, reportajes y galerテュas fotogrテ。ficas sobre las mujeres salvadoreテアas, sobre sus victimarios, sus anhelos y su dテュa a dテュa. En este primera entrega presentamos un impactante fotorreportaje de Salvador Melテゥndez sobre la historia de Yolanda, una mujer que escapテウ de milagro a los machetazos de su agresor y hoy trata de reconstruirse junto a su hija y su madre.

Foto FACTUM/Salvador Melテゥndez


Yolanda vio a Ricardo Cornejo, su ex pareja, parado frente a la casa a la que ella se habテュa ido a vivir con su madre tras salir huyendo de aquel hombre que la golpeaba sin parar.

Yolanda corriテウ hacia la puerta. Y mientras corrテュa el terror se apoderaba de ella. 窶廩oy sテュ me va a matar este窶, pensaba窶ヲ 窶廴e va a matar a mテュ, a la niテアa y a mi mamテ。窶.

Lo que Ricardo Cornejo gritテウ no dejaba lugar a las dudas: 窶廣 matarte vengo hija de la gran puta窶, recuerda Yolanda, una de las centenares de salvadoreテアas sobrevivientes de la violencia domテゥstica y de gテゥnero, el dテュa que su ex pareja la quiso matar a machetazos para vengarse porque ella lo habテュa dejado para escapar de la violencia.

Aquella noche del 13 de febrero de 2014, Yolanda Henrテュquez estaba junto a su madre y su hija de siete aテアos, a quien habテュa procreado siete aテアos atrテ。s con Ricardo Cornejo. El hombre, como muchas otras veces cuando vivテュa con Yolanda, andaba ebrio y drogado.

Estela, madre de Yolanda, intentテウ detener el ataque, pero saliテウ aventada a una esquina de la casa luego de que Ricardo le propinテウ un puテアetazo. Es ella la que cuenta que el primer machetazo que su hija recibテュo fue por la espalda. Yolanda tratテウ de huir, pero una cerca la hizo tropezar. Fue entonces cuando Cornejテウ le golpeo el rostro con el machete y le dejテウ una herida abierta que la cegaba del infierno que estaba viviendo. 窶倪僞n ese momento solo veテュa color rojo (por la sangre) y sentテュa el cuerpo caliente por cada machetazo que me daba窶吮, recuerda Yolanda.

Cuenta Yolanda que tenテュa 18 aテアos cuando conociテウ a Cornejo, en 2003. テ瑛, que ya contaba 34 aテアos, acababa de llegar de los Estados Unidos, de donde lo deportaron por maltratar a su primera esposa. Pero eso Yolanda no lo sabテュa.

窶弑no hay que fijarse bien que clase de hombre va a escoger窶, dice hoy Yolanda, quien trata de reponerse de las cicatrices que el maltrato y el intento de homicidio le han dejado. Una de esas cicatrices le atraviesa todo el rostro.

Historia de supervivencia de la salvadoreテアa Yolanda Henrテュquez, que fue vテュctima del ataque a machetazos por parte de su marido.

Historia de supervivencia de la salvadoreテアa Yolanda Henrテュquez, que fue vテュctima del ataque a machetazos por parte de su marido. Fotos de Salvador Melテゥndez.

En esta historia hay, como en muchas otras, el componente de la ineficiencia y desidia de las autoridades para prevenir la violencia, incluso los asesinatos, contra mujeres maltratadas.

Ricardo empezテウ a acosar a Yolanda desde que ella lo dejテウ. La vigilaba todo el dテュa. La amenazaba. Incluso la iba a buscar al lugar donde ella trabajaba. Yolanda buscテウ ayuda con la PNC de la zona y con la Procuradurテュa de Derechos Humanos en Ahuachapテ。n. Pero nadie la protegiテウ. Algunos policテュas eran 窶倪兮migos窶吮 del agresor y no lo capturaban, asegura la vテュctima. 窶倪僣テ。gale caso Yolanda, ya va a ver que con eso se compone窶吮, le decテュan.

El dテュa en que intentテウ matarla, Ricardo Cornejo no se privテウ de contar sus intenciones a quien quisiera escucharlo. 窶廰o tenテュa todo planeado窶, asegura Yolanda, 窶徂asta le preguntaba a los amigos si iban a ir a mi vela, pero yo pensテゥ que siendo el padre de la hija mテュa no me iba a hacer daテアo窶.

Yolanda se equivocaba.

La noche despuテゥs del ataque, Ricardo fue capturado, ebrio, en la cantina de un caserテュo de San Francisco Menテゥndez, Ahuachapテ。n. El hombre decテュa que テゥl no habテュa hecho nada malo. Durante el juicio, Cornejo asegurテウ que no se acordaba de nada y su defensor pテコblico intentテウ persuadir al juez de que no le impusiera la pena mテ。xima (25 aテアos de cテ。rcel). El argumento:ツ no existテュa la figura del 窶倪冉eminicidio窶吮 porque la vテュctima continuaba con vida. El juez condenテウ a Ricardo Cornejo a 20 de aテアos en la cテ。rcel de Apanteos, Santa Ana.

窶倪儂o le deseo lo que me pasテウ a mテュ ni a mi peor enemigo窶吮 dice Yolanda durante la entrevista. La mujer trata hoy de no recordar los ocho meses que pasテウ postrada en una cama del Hospital Rosales de San Salvador mientras sus heridas sanaban

Pero olvidar parece imposible con una cicatriz que te atraviesa el rostro de lado a lado.

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